15 de mayo de 2013

Sin manotazos, el SNTE acepta aumento de 6%

José Juan Reyes/El Economista*

Sin la dirección de Elba Esther Gordillo, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) aceptó la propuesta del gobierno federal de otorgar 6% de incremento salarial global a los profesores, a pesar de que la petición inicial del magisterio fue de 7%. El porcentaje directo al salario (3.9) estuvo por debajo de las cifras registradas en los dos últimos años, pues en el 2012 fue de 4.25% y en el 2011, de 4.75 por ciento.
Los 300 concejales del sindicato avalaron la propuesta -luego de discutirla en sesión extraordinaria-, la cual además contempla que el personal de apoyo en secretarías, personal de intendencia y administrativos, tendrá un incremento global de 5.4% y para los trabajadores del sistema homologado, es decir, bachilleratos dependientes de la SEP, el aumento será de 7.3% global.
El año pasado, el SNTE aceptó la propuesta de incremento de 5.75% (4.25% directo al sueldo base de los trabajadores y 1.50% en prestaciones laborales).
Ayer, después del mediodía, los 300 concejales del SNTE se dieron cita en la sede del sindicato, en la colonia Centro para analizar la propuesta de gobierno federal.
El año pasado, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, además del aumento de 5.75%, consiguió 1,000 millones de pesos para el Programa de Estímulos a la Calidad Docente y otros 200 millones de pesos más para el Proyecto de Apoyo de Tecnologías Educativas y de la Información.
A diferencia de años anteriores, el SNTE dio el aval para el aumento salarial por la tarde. En otras ocasiones, la respuesta se emitía minutos antes de vencer el plazo a medianoche.
Desde el 22 de febrero, la SEP y el SNTE iniciaron las negociaciones derivadas de la entrega del Pliego General de Demandas 2013.
Desde ese día se instalaron las mesas de negociación para analizar lo referente a los anexos de personal docente de educación básica y normal, no docente y personal de apoyo y asistencia a la educación de los subsistemas de educación media superior, superior y niveles afines, así como personal de apoyo y asistencia a la educación del catálogo institucional de puestos.
En las negociaciones estuvieron presentes por la SEP, Gustavo Nicolás Kubli Albertini, oficial mayor; Enrique del Val Blanco, subsecretario de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas; César Becker Cuéllar, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos y Karla Raygoza Rendón, directora general de Personal.
Por el lado del SNTE, José García Mora, quien coordinó la Mesa del Personal Docente de Educación Básica y Normal, Juan Campechano Covarrubias y Juan Espinosa Anguiano, quienes coordinaron otras dos mesas.
Lucha por la credibilidad.

Docentes llegan a su día en el ojo de la crítica

El académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la Universidad Iberoamericana, Luis Gregorio Sosa Grajales, aseguró que la celebración del Día del Maestro se presenta en medio de una batalla política que coloca a los profesores en el centro de la atención pública y mediática.
“Pareciera que ser profesor hoy es ser blanco de la crítica”.
En un análisis difundido por la Ibero, advierte que esta batalla política coloca a los docentes como culpables de la situación actual de la educación.
Pero “los profesores de México encaran día con día un sinnúmero de desafíos, desde la carencia de infraestructura y equipo de trabajo, pasando por la falta de una formación de soporte que les permita sortear con las necesidades educativas actuales, hasta llegar a las situaciones de violencia, migración y pobreza que existen en todo nuestro territorio”.
El académico pidió a la sociedad también vigilar y defender los derechos de los maestros, no sólo vigilar el cumplimiento de sus responsabilidades.
La segunda época dorada de Gordillo fue en los gobiernos panistas, en los que obtuvo millonarias partidas para el SNTE y cargos políticos
Durante las administraciones del Partido Acción Nacional en la presidencia de la república y en el marco de las revisiones del Pliego General de Demandas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) logró montos importantes en distintos rubros; por ejemplo, en el 2007 recibió de la SEP 80 millones de pesos para cubrir gastos derivados de la promoción, organización, desarrollo y difusión de los eventos del IV Congreso Nacional de Educación y Segundo Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros.
Incluso, en junio del 2011, la entonces lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, reveló que durante la elección presidencial del 2006 llegó a un arreglo político con Felipe Calderón, con el objetivo de que miembros de su grupo de colaboradores fueran designados en las direcciones del ISSSTE, la Lotería Nacional y el Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En aquella ocasión, aseguró que el acuerdo con Calderón llevó a Roberto Campa a encabezar el Sistema Nacional de Seguridad Pública, a Francisco Yánez a la Lotería Nacional, y a Miguel Ángel Yunes a la Dirección del ISSSTE.
Además, Fernando González Sánchez, yerno de Elba Esther Gordillo, fue designado Subsecretario de Educación Básica de la SEP; aunque en esta designación Gordillo Morales no especificó si fue parte del acuerdo.
En las negociaciones sindicales, en el 2009, con motivo de la Alianza por la Calidad de la Educación, el Sindicato pidió 200 millones de pesos para poner en marcha una campaña de comunicación y en este mismo concepto se requirieron 1,418 millones de pesos para el Programa de Estímulos a la Calidad Docente.
En el 2010, el SNTE pidió 50 millones de pesos para continuar con la campaña de comunicación sobre la Alianza por la Calidad de la Educación. Adicional a este monto, se solicitaron 150 millones de pesos para actividades culturales y de actualización del magisterio.
Para el 2011, el Sindicato pidió 150 millones de pesos para continuar con la campaña de comunicación en favor de la Alianza por la Calidad de la Educación; para las actividades culturales fueron 200 millones de pesos más.
El año pasado, el SNTE -con la última dirección de Elba Esther Gordillo- pidió recursos económicos para los mismos conceptos, pero en esta ocasión el monto fue de 500 millones de pesos.
Algunos otros conceptos en donde el SNTE pidió beneficios fueron viajes; en el 2006 solicitaron 3,600 viajes sencillos; en el 2007, 3,744 viajes sencillos o en su caso, 1,872 viajes redondos; en el 2008, 3,900 o 1,950, redondos; en el 2009, 4,104 sencillos o 2,052 redondos; en el 2010 pidieron 4,288 o 2,144; en el 2011, 4,468 viajes sencillos o en su caso, 2,234 viajes redondos.
Hoy cumple 78 días de encierro.

Gordillo, su primer festejo del día del maestro en la cárcel
Elba Esther Gordillo pasa su primer festejo del día del maestro en la cárcel a la espera de que en 10 días, aproximadamente, el juzgado de amparo donde su abogado presentó el recurso de apelación al auto de formal prisión sea resuelto en su favor.
Esta decisión vendrá acompañada con la respuesta que dé el recinto de impartición de justicia del Poder Judicial de la Federación a la Procuraduría General de la República, la cual impugnó la apelación de la defensa de la exdirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) por considerarla “extemporánea”.
Desde la captura de Gordillo Morales, ocurrida el 26 de febrero pasado, y el inicio de procedimientos ministeriales y judiciales, en un poco más de 90 días se espera que magistrados de distrito resuelvan si la exdirigente del magisterio recurrió oportunamente a las nuevas reglas que fijan las reformas en materia de amparo y justicia penal adversarial o juicio oral, o aplica la anterior, conocida como inquisitorial. Hoy, como cada año, el nuevo líder del SNTE, Juan Díaz de la Torre, acudirá a Los Pinos al festejo del día del maestro. (Con información de R. Torres)


Luis Gregorio Sosa Grajales es Maestro en Investigación Educativa por la Universidad Iberoamericana (Ciudad de México). Colabora desde hace cuatro años en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Ibero. Email: luis.sosa@uia.mx
Originalmente publicado en El Economista

14 de mayo de 2013

El reto de ser profesor en México

Por Luis Gregorio Sosa Grajales*

El próximo 15 de mayo celebraremos en México el Día de Maestro. Más que nunca, las y los docentes de nuestro país son foco de atención: los recientes eventos políticos que involucran de forma directa al gremio magisterial, han puesto a los profesores en el centro de la atención pública y mediática. Sin embargo, y más allá de la discusión estéril en la que se busca culpar a los maestros por la situación actual de la educación, es necesario recordar quienes son nuestros profesores, el papel que estos juegan en el México contemporáneo y los retos y problemáticas a las que se enfrentan.

Desde la población indígena rural más distante, hasta la mayor de nuestras capitales, las profesoras y los profesores de México encaran día con día un sinnúmero de desafíos: desde la carencia de infraestructura y equipo de trabajo, pasando por la falta de una formación de soporte que les permita sortear con las necesidades educativas actuales, hasta llegar a las situaciones de violencia, migración y pobreza que existen en todo nuestro territorio, y que contribuyen día a día con las cifras de deserción y abandono escolar. Tan diverso es nuestro país, sus regiones y sus habitantes, como los son las problemáticas y dificultades a las que se enfrentan los docentes.
Ser maestro hoy en día es muy distinto de lo que fue hace algunas décadas: los múltiples cambios sociales y las nuevas tecnologías dibujan un nuevo escenario, en el que los profesionales de la educación deben constantemente adaptarse no solo a las nuevas demandas que la sociedad les plantea, sino retos diversos que tienen que ver con el mundo plural y globalizado en que vivimos. 
El 15 de Mayo, como una fecha simbólica que nos recuerda y nos permite celebrar a nuestros docentes, es también un espacio privilegiado para reflexionar en torno a la situación actual del profesorado mexicano: ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan los maestros hoy en día? ¿Qué se está haciendo para dar cobertura a estas demandas? ¿La evaluación docente que impulsa la actual reforma educativa será la solución a estos dilemas? ¿Cómo desde nuestra propia trinchera (sea académica, política, de acción social o como padres y madres de familia) podemos apoyar a los profesores y a la labor que realizan en todo nuestro territorio?
No obstante, esta reflexión queda en un segundo plano, y se apremia a la discusión estéril, pretenciosa y muchas veces mordaz. Pareciera que ser profesor hoy en día, es ser blanco de la crítica. Mientras los medios y algunos analistas aseguran que los profesores se enfrentan actualmente a uno de los retos más fuertes de su historia (el reto de la credibilidad frente al cambio), la realidad nos muestra (y nos seguirá mostrando) que las y los maestros sortean día a día, y con sus propias herramientas, otras circunstancias que poco o nada tienen que ver con la eterna batalla política en la que están inmersos muchos sectores de nuestra sociedad. Los maestros no son ajenos al cambio, pues es este el que da forma a su profesión todos los días.
Los maestros llegan este 15 de mayo (como quizás en cualquier otra fecha) con una de las responsabilidades más grandes de nuestra sociedad: la de formar a los ciudadanos del mañana, las niñas, niños y jóvenes que asisten diariamente a los centros escolares. Esta responsabilidad, en un país como el nuestro, lacerado por la corrupción, la miseria y la violencia, se vuelve una odisea que los profesores jamás podrán sortear solos; más que nunca, los padres de familia, la sociedad y los gobernantes deben unirse a los maestros en la travesía de formar a las nuevas generaciones. Y es que recordemos, mucho se discute respecto a que nuestro país no cuenta con la educación que necesita, sin embargo, poco se habla de que esta responsabilidad es compartida.
Debemos en ese sentido, hacerles saber a las profesoras y los profesores de México que no enfrentan solos el reto de educar a los ciudadanos del mañana. Que así como observaremos que ellos cumplan sus responsabilidades, vigilaremos porque se defiendan y se hagan valer sus derechos.

Luis Gregorio Sosa Grajales es Maestro en Investigación Educativa por la Universidad Iberoamericana (Ciudad de México). Colabora desde hace cuatro años en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Ibero. Email: luis.sosa@uia.mx
Fuente: Universidad Iberoamericana

INEE: Retos y visión de futuro

Por Pedro Flores Crespo*
No pocos actores asumen que el cambio educativo ocurrirá cuando “el gran proyecto nacional” baje a la tierra y todos, sin chistar, veamos lo mismo que el redentor. Otros aseguran que la educación de este país no puede ser de “calidad” si no se promueven e inculcan “valores” en las niñas, niños y jóvenes. En el otro extremo de la geometría política, se ubican los que creen que hay que aumentar el gasto público en educación para que ésta opere como si fuera la de Finlandia, Corea o Japón. Algunos otros —los menos— han creído que el conocimiento científico y la técnica es el factor primordial para guiar el curso de la vida escolar y la política pública.
Sobre esta pluralidad de visiones se han conformado las políticas públicas en educación de los últimos años y es muy probable que así siga ocurriendo a medida que la democracia se expande y la renovación generacional toma lugar. Dentro de este escenario fue que surgió el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), que en días pasados vio constituida su Junta de Gobierno. El Senado de la República eligió y votó a cinco académicos de reconocida trayectoria para que guiaran las acciones del Instituto que forma parte del marco institucional de la transición democrática, el cual, sospecho que pocas veces se ha comprendido a cabalidad.
Dentro de esta nueva realidad, el INEE enfrenta al menos tres grandes retos. El primero es de naturaleza política, el segundo de índole organizacional y el tercero es técnico. Sobre el reto político diría que ante la dispersión de poder que produjo la democratización, es necesaria una nueva forma de interrelacionarse políticamente con otros actores. La evidencia ha mostrado que un solo actor —por más poderoso que éste sea— es incapaz de impulsar el cambio educativo que todos los miembros de una sociedad demandan. Si bien el INEE goza de autonomía constitucional, ahora tendrá que consolidarse hacia adentro para poder fortalecer su “autonomía orgánica” y así encarar las presiones de actores políticos a los que la transparencia y la objetividad les incomoda. Si el INEE sabe cómo establecer relaciones de cooperación sustentables con otros participantes de política, se hallanaría el camino hacia un cambio educativo distinto.
Con respecto al desafío organizacional diría que el INEE no solamente opera como una agencia de evaluación independiente que diseña y aplica pruebas y exámenes. Es más que eso. Es una organización técnica y especializada que tendrá entre sus responsabilidades más importantes impulsar la consolidación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa. Este sistema tendrá que conjuntar a todas las instancias procesos y procedimientos de evaluación existentes en un país que se dice federalista. ¿Se dejarán convencer los gobernadores de que no deben, por el bien de los niños, ceder a presiones de determinados grupos?
Al INEE recurrentemente se le presiona para que los resultados de las pruebas de logro escolar que aplica, así como los indicadores educativos que elegantemente desarrolla, sirvan para generar “políticas” como si el dato pudiese traducirse en una acción concreta. Esto, aparte de irreal, implica una severa equivocación. Ligar el dato con la toma de decisiones política y la gestión escolar raramente es una acción lineal y directa. Se requieren, por lo tanto, de nuevas formas de organización para hacer que el conocimiento generado por el INEE sea aprovechado al máximo por las escuelas y sobre todo, por los sistemas educativos de las 32 entidades federativas.
Si el INEE desea construir una voz fundada sobre lo que funciona dentro de las escuelas, tendrá entonces que meditar si conviene crear una división de evaluación de políticas y programas educativos que emplee técnicas de medición de la efectividad de éstos y articule esfuerzos. ¿Qué intervención escolar o programa educativo contribuye en mayor grado a elevar el aprendizaje significativo de los estudiantes? Esta pregunta podría ser respondida por el INEE y promover así un enfoque pragmático de las políticas. Lógico, esto en un contexto altamente ideologizado como el mexicano esto sonará a herejía, aunque no por ello se tendría que cancelar la pluralidad de enfoques para evaluar y juzgar el desempeño global del Sistema Educativo Nacional.
El tercero y último reto es el técnico. ¿Lo que se mide con las pruebas de logro escolar es lo importante? ¿Cómo sabemos que los conocimientos y habilidades de los jóvenes les sirven para lidiar y dirigir su vida como ellos desean y valoran? ¿Está relacionada la riqueza económica de un estado con su “buen” desempeño educativo? ¿Qué entidad invierta más y logra mejores resultados? ¿Cómo capturar las diversas competencias de los docentes, por medio de un examen que debe poseer la capacidad de hacer comparaciones? Estas son algunas preguntas que mi juicio el INEE, en su nueva etapa, podría responder para poder encauzar su labor en un contexto crecientemente democrático y complejo. El rigor técnico no va a prevenir al INEE de la presión política y hay que estar atentos para defender a esta institución con los recursos civiles, sociales y legales a nuestro alcance.
Son grandes los retos que el INEE va a enfrentar en esta nueva etapa política de México. Pero de esa medida también son las oportunidades que se le plantean. La mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno del INEE aseguran autonomía, experiencia y una gestión efectiva. Estaremos pendientes de las primeras acciones que tomen, mientras tanto, me congratulo de que el gremio de las y los investigadores educativos tome en sus manos la responsabilidad pública de construir las políticas educativas de México.


Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. 

Originalmente publicado en Campus Milenio

Convocatoria del XII Congreso Nacional de Investigación Educativa


¡Últimos días! Informes: congreso.comie.org.mx

13 de mayo de 2013

Junta de Gobierno del INEE presenta los principios que orientarán su acción

Los cinco integrantes de  la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación ofrecieron el pasado 9 de mayo una conferencia de prensa, en la cual su Presidenta, maestra Sylvia Schmelkes del Valle, dio lectura a un documento elaborado por ellos, en el cual se establecen los cuatro principios que orientarán la tarea del INEE y sus primeras acciones como instituto autónomo.


Según lo establece la fracción IX del artículo tercero constitucional, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) tiene un nuevo mandato: evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del sistema educativo nacional en la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior.  En este marco, se otorga al Instituto autonomía constitucional.
Esta autonomía es un paso muy importante para la evaluación del sistema educativo nacional, que facilitará su desarrollo y el diálogo con diferentes actores interesados en la educación, así como con las autoridades educativas. La autonomía también fortalece la capacidad de decisión del Instituto sobre las evaluaciones que juzgue relevantes para valorar el estado que guarda la educación obligatoria, pero sobre todo, para las que estime pertinentes para la mejora educativa.
Con la autonomía del INEE se inaugura una nueva forma de gestión institucional al establecer una Junta de Gobierno que actuará de manera colegiada en la toma de decisiones sobre la conducción de los trabajos del Instituto.

1.    Cuatro principios orientan la acción
a)    El Derecho a la Educación es uno de los derechos fundamentales del ser humano y está establecido en los artículos primero y tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.  El derecho de todos a la educación significa el derecho a recibir una educación que sea de calidad, pertinente y equitativa porque promueve el desarrollo integral de cada persona.  La educación está fincada en el valor de la democracia y en el conocimiento. Se trata de que todos reciban la educación que les permita aprender a vivir una vida digna. Por ello, el desarrollo de aprendizajes es esencial para este propósito. El derecho a la educación debe traducirse en el derecho a aprender.  Es obligación del gobierno hacer valer este derecho.
La evaluación educativa se centrará en valorar que este derecho se cumpla para todos los niños, jóvenes y adultos del país.
Es insoslayable afirmar que la equidad es un componente sustancial de la calidad de la educación. No se puede decir que tenemos un sistema educativo de calidad si éste es inequitativo.  Vigilar el cumplimiento del derecho a la educación implica también constatar que las brechas que separan los logros educativos de los diferentes sectores poblacionales se vayan cerrando.
Será especialmente relevante definir indicadores que permitan asegurar el ejercicio pleno del derecho a la educación, y que también faciliten a la sociedad exigirlo.  La sociedad mexicana deberá observar un mejoramiento constante en estos indicadores.
b)    La evaluación educativa tiene como fundamental propósito el mejoramiento de los procesos y resultados educacionales. Contribuye a identificar y dimensionar los problemas, así como a entender sus causas. Proporciona información útil para la toma de decisiones sobre los procesos educativos que permitan combatir las causas y resolver los problemas. La evaluación por sí misma NO mejora la calidad de la educación.
De ahí la importancia que el INEE tenga la encomienda constitucional de emitir directrices sustentadas en información técnicamente sólida que orienten el cambio educativo.  Por ello, se impulsará la evaluación que permita apuntalar los procesos de mejora.
                                       
c)    La diversidad de realidades, culturas y lenguas que existen en el país es sin duda una de sus mayores riquezas. El Instituto tomará en cuenta esta diversidad a fin de no permitir que la evaluación opere como una fuerza homogeneizadora, sino que por el contrario, recupere, aliente y potencie esta riqueza con el fin de lograr la mejor educación para todos.
Existen propósitos educativos comunes a toda la población nacional, pero también los hay propios de los diferentes sectores poblacionales y de los diversos grupos culturales y lingüísticos, que deberán ser considerados en las acciones de evaluación desde el Sistema Educativo y hasta el aula de clases.
El Instituto no dejará de insistir enfáticamente que la diversidad y la desigualdad son fenómenos distintos: la desigualdad debe combatirse, la diversidad habrá de alentarse
d)    Evaluar supone definiciones de cómo debe ser, idealmente, el objeto que se está evaluando.  Buscaremos que las definiciones de los referentes de cada evaluación, no sólo sean claras sino que se construyan de manera conjunta con los diferentes actores involucrados.

2.    Primeras acciones del INEE autónomo
El INEE define prioridades que se derivan de la encomienda constitucional, esto es:
a)    Coordinar el Sistema Nacional de Evaluación Educativa.  Ello implica en primer lugar conocer lo que se hace y lo que falta por hacer en materia de evaluación educativa.  Revisar la suficiencia y solidez técnica de las evaluaciones, así como las consecuencias que de ellas se derivan.  De ahí se desprenderá una propuesta de distribución de funciones y de coordinación informativa y técnica, que evite duplicidades y promueva complementariedades.
b)    Evaluar los componentes del sistema educativo nacional en lo que toca a la Educación Básica y la Educación Media Superior.  En este sentido, el INEE tiene dos líneas de acción: Realizar evaluaciones del sistema educativo y emitir lineamientos para éstas y para las evaluaciones que realicen las autoridades educativas federales y estatales.
c)    El docente es un factor fundamental del sistema educativo, porque de él depende una parte significativa de lo que ocurre en el aula de clases.  Por eso, el Instituto dará especial atención a la evaluación docente y a la construcción de lineamientos para realizar la evaluación de los docentes que les corresponde a las autoridades educativas en el ámbito de sus competencias.
Bajo el entendimiento de que la principal función de la evaluación docente es el mejoramiento, ésta deberá recomendar a las autoridades educativas cómo mejorar los conocimientos y la práctica docente de los profesores, así como los apoyos necesarios para lograrlo.
La evaluación docente requiere definir lo que en nuestro sistema educativo se entiende por un buen maestro. En congruencia con nuestro principio de respeto a la diversidad, el énfasis en una primera etapa estará en identificar las características que debe tener todo docente, en el entendido de que hay características específicas adicionales que deben tener los docentes que atienden a la diversidad de poblaciones y que se responsabilizan de la enseñanza de las diversas disciplinas.  Clarificar las características que debe tener todo buen maestro permitirá definir criterios para la evaluación, así como los niveles de logro que distingan diferentes dominios de la profesión docente.  Esta definición habrá de construirse mediante un proceso de reflexión y análisis con autoridades educativas,  con diferentes actores interesados en la educación y, por supuesto, con docentes de todo el país, que atienden a diferentes poblaciones, que trabajan en diferentes niveles y modalidades educativas de la educación obligatoria. Además, la evaluación docente  tomará en cuenta el contexto y las condiciones de trabajo en que se desempeñan los profesores. 
Con estos elementos el Instituto podrá  “expedir los lineamientos a los que se sujetarán las autoridades educativas federal y locales para llevar a cabo las funciones de evaluación que les corresponden” en materia de evaluación de docentes, de conformidad con lo que establece el artículo tercero constitucional.
d)    Durante el presente año, el Instituto llevará a cabo los proyectos comprometidos en su programa anual de trabajo.
Además, las nuevas tareas planteadas al Instituto, le exigirán, entre otras muchas cosas, una revisión de su estructura organizacional acorde a lo que en su momento establezca la legislación correspondiente.

3.    La mirada a futuro
Otros componentes del Sistema Educativo Nacional que también habrán de considerarse para ser evaluados, incluyen entre otros a: rasgos de la función directiva escolar, el desempeño de los programas educativos que operan en las escuelas de educación básica y educación media superior, la pertinencia del currículum,  el funcionamiento de diferentes modalidades en las que se divide la atención a la población, así como los alcances de las políticas educativas.  Será necesario realizar un ejercicio de jerarquización de estas  necesidades de evaluación e integrarlas en el Sistema Nacional de Evaluación.
La definición más precisa de las actividades del INEE y de sus plazos depende, entre otros factores, de la legislación secundaria que se discute en el poder legislativo relativa a las reformas necesarias a la Ley General de Educación, la Ley General del Servicio Profesional Docente y la Ley del INEE. 

* Derechos reservados. Originalmente publicado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE)

Evaluación de maestros no debe ser estandarizada: Sylvia Schmelkes

La presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Schmelkes, aseguró que para que se realice una evaluación justa de los maestros, ésta no se debe centrar en un solo examen estandarizado, sino que se necesitan un conjunto de instrumentos.
“Uno de los problemas es la diversidad de escuelas, de maestros, de condiciones de trabajo, y no se puede con un mismo instrumento valorar a todos”, afirmó la presidenta del INEE en entrevista con Sergio Sarmiento en Radio Red.
Schmelkes aseguró que un solo instrumento estandarizado es incapaz, por sí solo, de mostrar la situación de los docentes.
“La evidencia internacional nos muestra que una evaluación justa de los docentes no se puede centrar en un sólo examen estandarizado, que a los maestros se les conoce por su práctica, y un evaluación tiene que incluir necesariamente observación de su práctica. También hay otros jueces del trabajo de los maestros como son los alumnos, los padres de familia las comunidades, el director”, dijo.
Por ello, sostuvo que para realizar una evaluación justa de los profesores se necesitan un conjunto de instrumentos, “una visión más holísitica de cómo se desempeñan los maestros en su contexto específico”.
Sylvia Schmelkes consideró que lo que se debe evaluar es la capacidad de los maestros para mejorar.
“Tiene que ser una evaluación dinámica que tiene que poner a prueba al maestro en su capacidad de mejorar, pero dándole los apoyos para que pueda mejorar su práctica, eso es algo que le corresponde al sistema educativo hacer”, señaló.
Destacó que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación debe tener una mejor forma de medir las evaluaciones.
“Cada vez que hablo con expertos sobre el tema me doy cuenta que no es tan fácil como sólo aplicar un examen.
“Una de las labores importantes del INEE es la coordinación de un sistema nacional de evaluación educativa que implica la evaluación de todos sus componentes, implica la evaluación de programas, de políticas y su funcionamiento”, afirmó la investigadora.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Milenio

3 de mayo de 2013

¿Quién es Sylvia Schmelkes? Trayectoria y logros de la nueva directora del INEE


Nacida en el Distrito Federal (1948), Sylvia Irene Schmelkes del Valle es licenciada en Sociología con Maestría en Investigación Educativa, ambas por la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México.
Con más de 40 años de experiencia en investigación educativa, Sylvia Schmelkes inició   su trayectoria Centro de Estudios Educativos (CEE), del que fue directora académica entre 1984 y 1994. De esa fecha al 2001, fue profesora-investigadora titular del Departamento de Investigaciones Educativas del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional. Fungió como asesora del Secretario de Educación Pública de 1996 al 2000. En 2001 fundó la Coordinación General de Educación Intercultural y Bilingüe de la SEP, de la cual estuvo al frente hasta abril de 2007. De 2008 a 2013, estuvo al frente del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Actualmente, Sylvia Schmelkes forma parte de la Junta de Gobierno de Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en el que fungirá como directora durante un periodo de cuatro años (2013-2017).
Schmelkes ha realizado investigación en el campo de la educación de adultos y de la calidad de la educación básica, educación intercultural y educación valoral.  Ha publicado más de un centenar de trabajos, entre libros y artículos.  En 1998, recibió el premio nacional María Lavalle Urbina. En 2003, recibió el premio Tlamantini, por trayectoria en educación. Presidió la Junta de Gobierno del Centro de Investigación e Innovación Educativas de la OCDE de marzo de 2002 a mayo de 2004. Recibió la medalla COMENIO, otorgada por el Ministerio de Educación, Juventud y Deporte de la República Checa y por la UNESCO, en noviembre de 2008. En 2012 fue galardonada con el Premio Mundial de Ciencias Eureka 2012-2013, otorgado por el Consejo Mundial de Académicos Universitarios, en el marco de la 3ra. Bienal Mundial Educación, Estimulación y Motricidad Infantil. Sylvia Schmelkes es Investigadora Nacional Nivel III.




2 de mayo de 2013

Nombran a Sylvia Schmelkes presidenta del INEE

La Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación nombró a la maestra Sylvia Schmelkes presidenta por 4 años.
La Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) nombró a la maestra Sylvia Schmelkes del Valle como presidenta de este instituto por cuatro años.
El INEE informó en Twitter y en su página oficial el nombramiento de Schmelkes, socióloga e investigadora de la Universidad Iberoamericana.
La Junta de Gobierno del instituto está compuesta además por los comisionados Margarita María Zorrilla Fierro, Eduardo Backhoff Escudero, Teresa Bracho González y Gilberto Ramón Guevara Niebla.
Los comisionados del INEE, que tomaron posesión este martes, votaron por unanimidad que Schmelkes presida la institución.
 
® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Milenio

26 de abril de 2013

Avala el Senado a los 5 comisionados del INEE

Por Omar Brito y Angélica Mercado*
El pleno del Senado aprobó por mayoría la designación de Margarita Zorrilla, Eduardo Backoff, Teresa Bracho, Gilberto Guevara Niebla y Silvia Irene Schmelkes como comisionados del nuevo Instituto Nacional de Evaluación de la Educación.
Por mayoría calificada, dos terceras partes de los 128 senadores que integran esta cámara, los legisladores ratificaron los cinco nombramientos que envió el presidente Enrique Peña Nieto.
Por siete años ocupará su cargo Sylvia Irene Schmelkes del Valle, quien cuenta con una amplia obra sobre calidad de la educación. Tiene una licenciatura en Sociología con maestría en Investigación y Desarrollo de la Educación por la Universidad Iberoamericana y fundó la Coordinación de Educación Intercultural y Bilingüe en la SEP.
Por 94 votos, y por un periodo de cinco años estará Margarita María Zorrilla Fierro, quien tiene 50 años de edad. Fungió como presidenta del Consejo Mexicano de Investigación Educativa y fundadora del Consejo Técnico del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
Estudió la licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad de Monterrey y doctorado en Educación, con énfasis en el diagnóstico, medida y evaluación de la intervención educativa.
En ese mismo periodo también será comisionado del INEE Eduardo Backhoff Escudero, quien logró 92 votos.
Cuenta con 62 años, estudió la licenciatura en sicología por la UNAM, fue fundador y director del Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo y director de Prueba y Medición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, maestro en Educación por la Universidad de Washington y doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Con 87 votos, para un periodo de seis años, estará Gilberto Ramón Guevara Niebla. Es licenciado en Biología y maestro en Ciencias por la UNAM. Tiene 68 años. Fue director del Instituto Mexicano de Investigaciones Educativas y es director del Centro de Investigación Educativa y Actualización de Profesores.
Ocupó distintos cargos en la UAM Xochimilco, fue subsecretario de Educación Básica y asesor del secretario de Educación Pública durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.
También estará como comisionada durante 6 años la licenciada en Comunicación Social y doctora en ciencias Sociales por el Colegio de México, Teresa Bracho González, con 58 años de edad.
Ha sido profesora-investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, así como del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard. Ella logró 88 votos.
Fue miembro fundador y presidenta del Consejo Técnico del Instituto Nacional para la Evalución de la Educación.


® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Milenio

Elige el Senado de la República a los integrantes de la Junta De Gobierno del INEE

El Senado de la República eligió el día de ayer a los cinco integrantes de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE): Margarita Zorrilla Fierro, Teresa Bracho González, Eduardo Backhoff Escudero, Gilberto Guevara Niebla y Sylvia Schmelkes del Valle, directora del INIDE.

Los integrantes de la Junta tomarán protesta el próximo martes 30 de abril en el Pleno del Senado de la República.

De acuerdo con el Decreto publicado el 26 de febrero pasado, los integrantes de la Junta habrán de reunirse para elegir, de entre ellos, al nuevo Presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Fuente: INEE