14 de marzo de 2011

El Lenguaje Tecnológico, por Luis Gregorio Sosa Grajales*


El lenguaje no es solo un conjunto de códigos articulados que permiten a las personas comunicarse. En un sentido más amplio, es un fenómeno humano complejo y diverso. Es la estructura fundamental que determina la esencia y la conducta del hombre en sociedad.
El lenguaje es el conducto primario con el que compartimos vivencias emocionales o estéticas que nos dan espacio y ubicuidad: no es unitario ni universalista, responde a la condición humana, dándole la cualidad de ser lineal o multidimensional, concreto o etéreo. Es el instrumento para comunicarnos, informarnos y conocer la realidad.
No existe un lenguaje único. Nuestra realidad actual, signada por la pluralidad y la diversidad, ofrece espacio para que convivan múltiples lenguajes, sea de manera armónica (de forma complementaria) o en constante pugna (motivada por el poder y la búsqueda de la legitimidad entre ellos).
Como expongo en mi investigación: El lenguaje tecnológico: el caso de los docentes del Diplomado INIDE/UIA en Acapulco, Gro.”, uno de los lenguajes que domina nuestra realidad, dadas las fuertes transformaciones producidas por las TIC, es el Lenguaje Tecnológico (LT de aquí en adelante).
El LT es un lenguaje de tipo formal e instrumental, producto del consumo de tecnología. Las personas se apropian de él en la medida que incorporan las TIC en sus vidas. Mientras más ‘conectado’ esté el sujeto con la tecnología, mayor será su dominio del LT; no extraña que los jóvenes (los llamados Nativos Digitales) sean quienes lo dominan con mayor precisión.
El LT no está escrito en ninguna lengua, su naturaleza es etérea. No obstante, conserva la esencia innata del resto de los lenguajes para construir y consolidar discursos, que combinados a escenarios socio-históricos, institucionales y marcos o modalidades de poder, permiten la generación e instauración de identidades.
En este marco, resulta importante comprender el impacto que el dominio del LT produce en la vida de las personas. Si bien el antes señalado estudio se centró en quién por factores diversos, no posee las condiciones de acceso o uso de la tecnología, este tópico es campo fértil para investigaciones e intervenciones diversas, esto con el fin de buscar la nivelación del terreno para todos en una sociedad cada vez más ‘conectada’ a lo tecnológico.

*Asistente de investigación, Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE). Maestrante en Investigación Educativa (UIA/Santa Fe). Lic. en Pedagogía (UV).
Originalmente publicado en Publimetro.

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