18 de enero de 2012

¡SOPAS! La nueva ley anti-internet nos afecta a todos

Por Luis Gregorio Sosa Grajales*

La Stop Online Piracy Act (SOPA) dista de ser una ley aislada que solo afecta cierto país o un sector determinado de la población en la red: compromete seriamente la naturaleza libre de Internet, y de aprobarse, es probable que la red como la conocemos no vuelva ser la misma.

Muchos estamos al pendiente de los peligros que emanan de este tipo de leyes que comienzan a aprobarse en todo el mundo, sin embargo, poco nos hemos detenido a pensar como, digamos en el mundo de la educación, podría afectarnos esta ley (o cualquier otra que se encuentre en el tintero) si es aprobada.
Pensemos en dos casos inmediatos: de entrar en vigor la ley SOPA, los proveedores de internet estarán forzados a espiar e-mails en búsqueda de enlaces y material no autorizado (lo cual representa espionaje directo y perdida selectiva de la privacidad); de cometerse violaciones, las cuentas de correo podrían ser bloqueadas, y los usuarios sospechosos podrían ser censurados. Imagina un ensayo que no haya citado un autor o que incluya enlaces “inapropiados”: adiós a la cuenta de correo del estudiante y del profesor que reciba este producto.
En las comunidades online (esas redes sociales colaborativas a las que casi todos pertenecemos) la ley es aún peor: la información se censurará si viola o hace uso indebido de propiedad intelectual, lo que implica no solo un monitoreo preventivo permanente en la red, sino la censura franca contra la expresión y las ideas. Con esto, Internet 2.0 y redes sociales como YouTube y Twitter dejarían de ser las mismas; muchos blogs desaparecerían, al igual que Wikipedia. A ese nivel.
SOPA quizás representa la primera de muchas leyes absurdas por venir que buscarán la censura y el bloqueo de la libertad a la información y expresión en internet. Gobiernos e intereses económicos tratan de trasladar el concepto bushiano de “guerra preventiva” a la red,  balcanizando este espacio virtual con la intención de evitar nuevos Julian Assange, nuevos Anonymous o quizás que la siguiente Primavera del Jazmín tenga lugar en Washington D.C o Nueva York. Nosotros por nuestra parte, no debemos ser pasivos frente a estos intentos de abuso a los derechos personales en la red. Internet representa quizás uno de los últimos espacios verdaderamente libres en el mundo actual, no lo perdamos. Ingresa a alguno los sitios dedicados a protestar contra la SOPA, y no dejemos al Big Brother orwelliano ganar: americancensorship.org


Luis Gregorio Sosa Grajales es Maestro en Investigación Educativa por la Universidad Iberoamericana (Ciudad de México). Colabora desde hace cuatro años en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Ibero. Email: luis.sosa@uia.mx

Originalmente publicado en Publimetro.

1 comentario :

  1. Parece que las personas no tienen conciencia del alcance de esta ley, no han percibido que la libertad de expresión es lo único que mantiene libre al hombre.

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