13 de febrero de 2012

Lo que pudo ser la evaluación universal

Por Héctor Rojas*

Los investigadores educativos Sylvia Schmelkes y Carlos Mancera recomendaron a la Secretaria de Educación Pública (SEP) que los estándares de evaluación universal de maestros fueran consensuados con los docentes, lo cual omitió la dependencia educativa.
Como parte del Acuerdo de cooperación México-OCDE para mejorar la calidad de la educación de las escuelas mexicanas, firmado entre el gobierno mexicano y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Schmelkes y Mancera desarrollaron las medidas específicas para la implementación de medidas encaminadas a mejorar la calidad educativa del país.
El tipo de evaluación docente propuesto por Schmelkes y Mancera proponía que los profesores fuesen examinados a través de una visita de una semana a su centro escolar, la cual sería realizada por personal especialmente calificado para medir el desempeño de los docentes.
Por el contrario, la SEP busca realizar en junio próximo un examen para medir los conocimientos de los maestros, lo cual ha generado malestar e incertidumbre en miles de docentes a lo largo del país.
Las recomendaciones específicas definidas por los académicos para evaluar a los maestros eran cuatro: 1) diseñar estándares, 2) consensuarlos con los maestros, 3) evaluar al profesor a partir de la observación de su desempeño en clase y 4) elaborar un sistema de apoyo para mejorar la práctica del maestro.
Con la metodología propuesta por Schmelkes y por Mancera se podría haber evaluado la 1) planeación de clase, 2) el ambiente de aprendizaje que logra el maestro, 3) el arte o capacidad instructiva y 4) las actividades extra clase.
El procedimiento contemplaba dos vertientes: la primera, que las autoridades educativas construyeran un documento marco que los maestros pudieran discutir y mejorar para medir su capacidad; y una segunda forma sería a partir de un planteamiento general que los docentes fueran construyendo, para después cotejar ambos procesos.
Dichos estándares deberían, además, ser puestos a consideración de los maestros, dicen las recomendaciones.
“Eso fue justamente lo que no se hizo, el hecho de que los maestros estén en las calles, tiene que ver con que nadie nunca les consultó cómo se les iba a evaluar”, explicó en entrevista para Educación a Debate la académica del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana (UIA), Silvia Schmelkes.
Para desarrollar este proceso de evaluación “hay que invertir tiempo”, enfatizó la académica; pues elaborar los estándares y ponerlos a consideración del casi millón y medio de docentes no se puede hacer en menos de seis meses, calculó la investigadora.
Además, en la visita de una semana para evaluar a los docentes “se observan clases, se tienen reuniones con los docentes, se platica con los padres de familia, con los alumnos, se hace una entrevista con el director.
“(Con este tipo de evaluación) las observaciones en la clase son las que van a permitir dar una calificación en función de los estándares consensuados por los maestros”, puntualizó Schmelkes.
No obstante, lo importante en este esquema que propuso la OCDE no es la calificación que obtiene el maestro, “sino el conjunto de recomendaciones que salen de ahí, por eso es una evaluación formativa”, explicó Schmelkes.
A partir del resultado de estas valoraciones, las recomendaciones establecían que la SEP se hiciera responsable de apoyar a los maestros “para que pudieran efectivamente mejorar su práctica”, apoyos que deben darse “en la escuela misma”.
Esta evaluación, prevista para ser aplicada cada tres años, recomienda finalmente que si luego de tres aplicaciones -es decir, después de seis años- el maestro continúa presentando un bajo desempeño, se le solicita que salga del Sistema Educativo Nacional


*Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación a Debate (13/2/2012) Siguelos en Twitter: @EduDebate

1 comentario :

  1. Esta metodologia es lo que estamos implementando en una jefatura de 21 escuelas en Xochistlahuaca, Guerrero (la foto es de un maestro durante su visita de seguimiento). Estamos viendo mejoras en las prácticas de los docentes bilingües, y mejoras en el logro académico de los estudiantes bilingües en esta región. Joan Marie Feltes, Estudiante, Investigadora, Universidad Iberoamericana

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