27 de abril de 2012

Las cuentas de la administración de Felipe Calderón en materia educativa

OCE*

La actual administración ha ingresado en su fase final y las campañas políticas acaparan la atención pública. Es la oportunidad para impulsar un esfuerzo colectivo de reflexión sobre lo que hemos avanzado como país, los desafíos insoslayables y los grandes pendientes. El Observatorio Ciudadano de la Educación (OCE) busca contribuir al debate mediante un balance preliminar de la acción educativa del gobierno federal durante el mandato de Felipe Calderón. No es, por ahora, más que un punto de partida dirigido a identificar aspectos nodales de política educativa sobre los que iremos profundizando en otros comunicados. Debe, pues, considerarse un ejercicio inicial que orientará los análisis de OCE sobre las propuestas educativas de los diversos partidos políticos.

Consulta el texto completo en este enlace: Las cuentas de la administración de Felipe Calderón en materia educativa.

*El Observatorio Ciudadano de la Educación tiene el gusto de informar que a partir de este mes (abril 2012) abrimos la sección Comunicados Nueva Epoca en la que publicaremos nuestros textos de análisis de política educativa. El primero correponde a un balance del sexenio que está por finalizar. Los invitamos cordialmente a leerlo y esperamos sus comentarios. Visita el sitio: http://www.observatorio.org/

26 de abril de 2012

Josefina: ¿Otra oportunidad pérdida para la educación?

Por Pedro Flores Crespo*

He sostenido que la elección de una alternativa política puede moldearse al momento en que el ciudadano conoce las propuestas de los aspirantes a un puesto de representación popular. Comparar estas propuestas contra las de sus adversarios ofrece una base más sólida para definir el voto. Siguiendo esta idea, deseo exponer mi opinión con respecto a la propuesta educativa de Josefina Vázquez Mota (JVM), candidata presidencial de Acción Nacional, la cual aparece en la plataforma Josefina Diferente. Presidenta (sic) 2012. En 56 páginas, JVM nos dice qué, por qué y cómo tratar de completar la “transformación inacabada” para que México sea un país moderno, justo, democrático y competitivo. Su propuesta está basada en cuatro “pilares”, a saber: (1) Iguales frente a la ley, (2) Iguales frente a las oportunidades, (3) Cruzada por la productividad y (4) Un México para un Mundo mejor.
La educación aparece en los tres primeros ejes. En el primero (“iguales frente a la ley”), la educación aparece como un instrumento para enfrentar la inseguridad y en el tercero (“cruzada por la productividad”) como una forma de potenciar el capital humano para elevar la competitividad. Pero es en el segundo eje (“iguales frente a las oportunidades”), en donde se presentan los siete puntos que componen la “revolución educativa” que JVM desea emprender en caso de ganar las elecciones. Estos siete puntos son: Educación temprana; cobertura; calidad; pertinencia; “despolitización” de la educación; ciencia; tecnología e innovación; cultura y deporte.
La propuesta de JVM tiene puntos sobresalientes tales como el énfasis en la educación temprana, el esquema de ahorro estudiantil y la intención de revertir el esquema de negociación opaco, ineficiente y oneroso con la dirigencia sindical, sin embargo, no advierto elementos realmente innovadores en su propuesta. Si para JVM son tan importantes acciones como “despolitizar” la educación y transparentar la relación con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), ¿por qué no la impulsó cuando fue secretaria de Educación Pública (SEP)? Si el presidente no la apoyaba en ese entonces, ¿por qué entonces siguió ocupando un puesto que no le permitió hacer avanzar la educación del país? A Josefina no sólo la vamos a juzgar los ciudadanos por la calidad de su propuesta educativa, sino también por su congruencia, acciones y omisiones en su paso por la SEP.
¿Hay iniciativas tan diferentes en la propuesta de la ex secretaria de educación pública para considerar su programa educativo como “revolucionario”? ¿En comparación a qué podría considerarse una “revolución educativa”? Si bien una plataforma no es un plan educativo, sí llama la atención la ligereza con que el documento de JVM trata algunos de los problemas más graves del país. Sobre el rezago educativo, por ejemplo, se propone sólo asegurar “clases de alfabetización y talleres de lectura” a personas en esta situación de desventaja. ¿No será este tema un punto prioritario en la agenda educativa de JVM? Si esto es cierto, la candidata panista estaría marcando una línea de continuidad - regresiva - con el gobierno de Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes hicieron muy poco por reducir el número de personas que no saben leer ni escribir y que no han terminado su educación básica obligatoria. Son más de 32 millones de personas, ¿o qué, por qué muchos de éstos no votan hay que ignorarlos?
También considero contradictorio que dentro de la “revolución educativa” de JVM aparezcan acciones y programas que ya se han echado a andar en sexenios anteriores y cuyos resultados no han demostrado ser positivos, al contrario. Me refiero, específicamente, al otorgamiento de estímulos económicos a docentes y directivos con base en el resultado que obtienen los estudiantes en la prueba Enlace (Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares). Si algo erróneo hizo la administración de Felipe Calderón (2007-2012) fue confundir fines con medios y por ello asumió que entre más se evalúe, mayor sería el cambio educativo. Falso. Evaluar por evaluar sólo trivializa el ejercicio técnico y nos lleva a formular metas y políticas insustanciales.
Además, Enlace no se diseñó para ser la base para el otorgamiento de estímulos económicos a los docentes y algo aún más grave, la evidencia ha demostrado que los programas de incentivos basados en los resultados de exámenes no elevan el logro de los estudiantes al nivel esperado. ¿Tiene JVM alguna investigación de alta calidad que refute tal evidencia? ¿No sería más “revolucionario” basar las políticas en el conocimiento técnico y científico antes de ofrecer, sin fundamento, dinero público a la dirigencia sindical, maestros y directores?
Nada de revolucionario tiene, por otro lado, plantear que la pertinencia de la educación se logra “alineando” la educación con las necesidades del sector productivo. ¿Conocerá JVM la experiencia de las universidades tecnológicas fundadas en 1991? Algunos estudios han mostrado que representantes del sector productivo califican como “debilidad” la exigencia de los egresados universitarios para obtener mejores empleos. Si la capacidad para aspirar a mejores condiciones laborales se obtiene gracias al proceso de aprendizaje y ésta es valorada negativamente por los representantes del sector productivo, entonces la educación no es pertinente para el empresario; sí para el joven. Si JVM desea desarrollar un ”gobierno humanista”, tendrá que comprender a los seres humanos en una perspectiva más amplia que la de meros trabajadores.
Para Josefina Vázquez Mota las cosas se complican y no es bajo las reglas del juego político tradicional que podrá remontar tantas desventajas. ¿Quiere ser “diferente” e impulsar la “revolución educativa como presidente? Habrá que demostrarlo de mucho mejor manera.

Hout, M y Elliot, S.W. (eds.) Incentives and test-based accountability in education, The National Academies Press, Washington, 2011.


*Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del INIDE (UIA). E-mail: pedro.flores@uia.mx 
Originalmente publicado en Campus Milenio

19 de abril de 2012

El preguntón educativo

 Por Pedro Flores Crespo*


Aunque algunos comentaristas afirman que las elecciones se ganan o pierden por cosas ajenas a las propuestas de los candidatos (e.g. publicidad, prejuicio clasista, machismo), otros apostamos por una elección más racional de las y los políticos. Fue en este sentido que un grupo de destacados personajes de la vida política, artística, académica, empresarial y científica del país publicó sus “preguntas cuyas respuestas pueden cambiar a México”.
Bajo 14 ejes temáticos (seguridad, ejército, policía y Ministerio Público; transparencia y corrupción; rendición de cuentas; educación; Inversión y crecimiento; empleo; impuestos, subsidios y exenciones; impuestos y seguridad social; monopolios públicos; sindicatos públicos; prácticas monopólicas privadas; México y el mundo; valores contemporáneos y equidad de género; y poder a los votantes), este grupo de notables formularon cuestionamientos puntuales a los aspirantes a la Presidencia de la República para que al responder, definan su posición frente al electorado. El grupo de preguntones, además, invitó a los candidatos a contestar por escrito, a reunirse con ellos en un foro público y a debatir sus respuestas de manera abierta con los otros candidatos.
Este ejercicio de interpelación pública es algo muy sano – en la educación, esta actividad la ha practicado, desde 1999, el Observatorio Ciudadano de la Educación – y sirve, entre otras cosas, para desarrollar el “voto razonado” de los mexicanos. Si la o el candidato revela diferencias al hablar sobre un tema público con respecto a sus oponentes, hay mayores elementos para sustentar la elección.
Por fortuna, la educación fue parte de uno de esos 14 bloques. Hubo cuatro preguntas amplias sobre el tema: “Para el aumento de logro educativo estaría de acuerdo en: ¿Ampliar la jornada escolar a 6.5-8 horas diarias? ¿Proveer a cada niño con una computadora asegurando la conectividad de banda ancha en cada escuela? ¿Someter todas las plazas nuevas y liberadas de docentes, directores y supervisores a concurso y aprobar que la evaluación sea docente sea universal, obligatoria y periódica y que sólo los maestros certificados den clase? ¿Entregar un Padrón Nacional Único de Maestros, eliminar todas las comisiones no educativas y resolver que no exista retención automática de cuotas sindicales?”.
Como vemos las preguntas estuvieron centradas en el nivel de educación básica. Gracias a la mirada crítica de algunos especialistas, los preguntones han tenido que rectificar en relación con la trascendencia de algunas preguntas (véase el artículo, “Sobran horas de clase” de Carlos Elizondo, Reforma, 12.04.12). Desde mi punto de vista, tampoco veo mucho sentido en proveer una computadora a todos los niños si la evidencia ha mostrado que esta herramienta tecnológica, por sí sola, no es suficiente para desarrollar aprendizajes significativos. Me extrañó también la falta de preguntas sobre la equidad en la educación, pero celebro que se haga énfasis en el logro si éste es sinónimo de calidad.
Después de esta queja, quisiera ampliar el valioso ejercicio que impulsó ese grupo poniendo a consideración 11 preguntas adicionales sobre el tema educativo. ¿Trabajaría Usted, desde el primer día de su mandato, en la construcción y aprobación de presupuestos multi anuales que beneficien gradualmente a la educación de jóvenes y adultos? ¿Estaría dispuesto a comprometerse – bajo notario público – a reducir, en 2018, el rezago educativo a la mitad y a enfrentar la problemática de las escuelas normales del país? ¿Qué haría para ir cerrando la brecha de aprendizajes entre los niños y jóvenes pobres y ricos?
¿Cómo construiría un sistema de gobernabilidad democrático del subsistema de educación básica que sustituya el corporativismo ineficiente que creo el Partido Revolucionario Institucional y que refrendó Acción Nacional? ¿Se pronunciaría por asegurar el derecho de todos los niños a recibir educación de alta calidad y poner por encima este derecho a otros relacionados con la permanencia del profesor que no demuestre, objetivamente, ser capaz de cultivar la inteligencia de la niñez mexicana?
¿Qué reformas a la normatividad educativa impulsaría para darle viabilidad a su programa educativo? En caso de ganar la presidencia, ¿estaría usted dispuesto a fundar, dentro de la Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas (UPEPE) de la SEP, una iniciativa para integrar toda la evidencia científica disponible, analizarla y así sustentar la hechura y promoción de políticas, programas y prácticas escolares informadas?
¿Con qué estrategia institucional-pedagógica ampliaría la cobertura y calidad del bachillerato de México? ¿Va a ampliar la cobertura en educación superior por medio de la creación de opciones de educación tecnológica? ¿Instruiría a su secretario de Educación Pública a que trabaje en la puesta en marcha de un sistema de evaluación que permita construir y dar a conocer, públicamente, indicadores objetivos de la calidad que ofrece cada universidad pública y privada del país? ¿Por qué medios, aparte de los talleres de emprendedores y de la realización esporádica de obras de teatro, impulsaría la formación integral de la y el joven universitario? ¿Qué les propondría a los gobernadores para dotar a las universidades públicas del país de una verdadera autonomía?
Interpelemos por todos los medios a los candidatos a la presidencia y a todos los aspirantes a un puesto de elección popular. Su futuro depende de nosotros. Si quieren nuestro voto, que digan clara y abiertamente cómo vamos a resolver los problemas educativos del país.

*Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del INIDE (UIA). E-mail: pedro.flores@uia.mx 
Originalmente publicado en Campus Milenio. Imagen: CNN en Español.

17 de abril de 2012

Los Memes de Internet: ¿quién dijo que no hay creatividad juvenil?

Por Luis Gregorio Sosa Grajales*

No soy el tipo de persona que cree que la escuela enajena, corta las capacidades de los individuos o limita sus posibilidades creativas. Lo que sí creo, y fuertemente, es que los centros escolares llegan muy tarde cuando se trata de explotar la imaginación, los recursos y la creatividad de ciertas generaciones de estudiantes. Aún seguimos padeciendo eso, y la relación de los jóvenes con los Memes de Internet son un claro ejemplo hoy en día.
En términos simples: un meme es una idea propagada por la red (en forma de imagen, video, frases, hashtags, etc.) cuyo éxito o popularidad la lleva a ser distribuida por los diversos canales que integran al sistema (desde las redes sociales hasta blogs o correos electrónicos). Los memes son la base de la cultura viral de Internet y muchas veces hemos tenido acceso a ellos sin quizás darnos cuenta: desde el clip de la caída de Edgar (hace ya un par de años) hasta los Rage Comics, pasando por Benshorts o recientemente, con el video de Hitler enfadado por las pifias de Peña Nieto en la FIL de Guadalajara.
Y es que si bien el origen y desarrollo de los memes ha estado vinculado a franquicias comerciales y al marketing contemporáneo, son jóvenes (entre 13 y 24 años principalmente) los productores de más de 3/4 partes de estos en el mundo. Es decir: hay mucha capacidad creativa dedicada a este fenómeno, hecho que contradice la idea (ampliamente aceptada y actualmente muy expandida) que caracteriza a la juventud contemporánea como entes pasivo-estatistas, ausentes de talento y creatividad definida: ¿no es esta una forma de producción de cultura y expresión creativa? Al parecer no para muchos, y si volteamos la vista al caso de las escuelas, el tema se agudiza: ¿o acaso ha visto usted un meme utilizándose en algún centro escolar?, ¿o mínimo cuándo fue la última vez que vio que alguna de esas capacidades creativas de los jóvenes sea al cien por ciento explotada por los maestros en el aula? La respuesta es más simple de lo que pensamos.
Muchos aún creen que la mejor forma de enseñar es aquella en la que fueron instruidos, sin darse cuenta que las generaciones cambian y que estar vinculados con aquello que los jóvenes hacen y piensan es menos negativo de lo que imaginaron. Estamos tan acostumbrados a identificar el déficit, que fácilmente perdemos de vista lo que realmente tenemos.  Profesor (o padre de familia): pregúntele a sus estudiantes (o hijos) sobre los memes, y que tanto consideran que la creatividad que se dedica a los mismos puede ser reorientada o explotada en algunas de sus clases, labores o actividades. La respuesta puede ser más sorprendente de lo que imaginaron, pues la revolución digital no transformó a los jóvenes en zombis o en aislados irreflexivos carentes de pensamiento. No. Sencillamente movió sus espacios de interés a otro lado… Ese otro lado digital al que todos algún día todos tendrán que migrar.
 
* Luis Gregorio Sosa Grajales es maestro en Investigación Educativa por la Universidad Iberoamericana (Ciudad de México). Colabora desde hace tres años en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Ibero. luis.sosa@uia.mx

16 de abril de 2012

¿La tercera función sustantiva en la universidad privada?

Por Bianca Garduño Bello*

Actualmente, la universidad mexicana es una institución social fundamental comprometida con tres funciones sustantivas: enseñar, investigar y difundir. La primera es básica y se realiza en todas las universidades. Las otras dos, en la medida de lo posible.  
En un estudio reciente, se abordó específicamente la tercera función sustantiva comparándola en tres universidades privadas de la Ciudad de México totalmente distintas. Este acercamiento comparativo tuvo como primer objetivo, saber si con todas sus diferencias, asumen la tercera función sustantiva como parte de su discurso, de su estructura organizacional y de las actividades que realizan efectivamente. La conclusión fue clara: en el discurso, sin fallar en la definición de universidad, las tres universidades dijeron estar comprometidas con el cumplimiento de sus tres funciones sustantivas. En términos organizacionales y operativos, la tercera función sustantiva es asumida de manera distinta en cada una manifestándose en diferentes modalidades y grados de desarrollo. Las universidades privadas con mayor consolidación académica y organizacional, realizan la tercera función de manera más amplia y comprometida. De manera tal que cada una desarrolla la función de acuerdo con su inspiración y orientación ideológica, pero también con los objetivos académicos y la condiciones materiales con las que cuentan.
¿Qué relevancia tiene la manera de asumir la tercera función en las universidades privadas? La formación de profesionales justifica la existencia de una función de difusión de la cultura, extensión de los servicios y vinculación que no sólo ofrezca una formación integral de universitarios que posteriormente se desarrollarán con un conocimiento amplio de su contexto; sino de integrar una comunidad universitaria reflexiva y consciente de su relación con la sociedad. De dar identidad en una sociedad individualista y de recordar a los universitarios que incluso dentro de la universidad, en su paso por ella, mantienen una relación indisoluble con la sociedad que les rodea y están comprometidos a hacerse partícipes de ella con los productos de su quehacer diario.

* Maestra y licenciada en Sociología (UAM Azcapotzalco), colabora en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la UIA. bianca.garduño@uia.mx
Originalmente publicado en Publimetro (16 de Abril de 2012)

13 de abril de 2012

Plan educativo de Quadri es peligroso y pobre: especialistas

Por Héctor Rojas*
 
Gabriel Quadri de la Torre, candidato a la Presidencia de México por el Partido Nueva Alianza (Panal), el cual está vinculado con la cúpula del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en materia educativa presenta propuestas “pobres”, “peligrosas” e “ineficaces”, afirmaron especialistas.
El “nuevo horizonte educativo” que propone Quadri parte de “reconocer que existe una autoridad educativa responsable… (y) se requiere un Estado que ejerza efectivamente su autoridad”.
Asimismo, para el candidato del partido fundado por la cúpula del SNTE resulta importante desarrollar el programa de Carrera Magisterial, así como la alta especialización docente.
También ha prometido “perfeccionar” pruebas estandarizadas como la Evaluación Nacional del Logro Educativo en Centros Escolares (ENLACE).
También, como parte de sus ofertas de campaña, el candidato se ha comprometido a garantizar para el 2020 -fecha que rebasa el periodo de gobierno al que aspira- que el 50 por ciento de las escuelas mexicanas funcionen en la modalidad de tiempo completo.
Quadri de la Torre también plantea generar una “revolución educativa”, la cual “sólo puede hacerse de la mano de los maestros, y del SNTE”.
Al analizar los planteamientos de Quadri de la Torre, Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México (Colmex) y director académico de Educación a Debate, consideró estas propuestas comosumamente pobres si consideramos que ese partido está en relación con la cúpula que controla al SNTE”.
En tanto, Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, calificó como “penoso” el que “un partido que reivindica su identidad como representación de los maestros tenga un candidato que parece no tener la menor idea ni la menor experiencia (en educación)”.
Entrevistada por separado, Sylvia Schmelkes, investigadora de la Universidad Iberoamericana (UIA), consideró como inapropiadas las propuestas de continuar con el programa de Carrera Magisterial y “perfeccionar” pruebas como ENLACE, ya que ninguna de estas medidas ha impactado positivamente en la calidad de la educación en México.
Para Gil Antón la propuesta de mejorar las pruebas estandarizadas es peligrosa porque “ENLACE se ha convertido en el currículo mexicano… y cuando un sistema educativo reduce su proyecto académico a resolver una prueba se diluye como proyecto académico”, explicó.
En términos generales, los especialistas en educación consultados señalaron que las promesas de campaña planteadas por Gabriel Quadri rumbo a la Presidencia de México parecen limitadas para afrontar el rezago que México tiene en educación.
El aspirante del Panal está a favor de la entrega de cuotas al SNTE, pues ha sostenido que “la retención (de cuotas) es un asunto ‘técnico’ que realiza cualquier empleador como parte de un acuerdo con el sindicato y, por supuesto, con la autorización de los trabajadores afiliados”.
Cabe destacar que entre la plataforma educativa del candidato del Panal y el candidato del Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, se han encontrado diversas similitudes, de tal modo que comparten una plataforma educativa prácticamente idéntica.



*Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación a Debate. Síguelos en Twitter:@EduDebate.
Sylvia Schmelkes del Valle   es Socióloga y Maestra en Investigación Educativa (Universidad Iberoamericana - Ciudad de México). Actualmente es Directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIA.

12 de abril de 2012

Cobertura total: ¿necesidad real o demagogia?

 Por Pedro Flores Crespo*

Durante las campañas políticas, las universidades van a ser parte de la estrategia mediática de los candidatos presidenciales. Seguramente, todos prometerán respetar la autonomía, dar becas, aumentar la cobertura y destinar más recursos públicos a las instituciones de educación superior, lo cual agradará a más de un rector.
Hace una semana, el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), prometió que en caso de llegar a la presidencia de la república “garantizaría” que en México se alcance una cobertura de 100 por ciento en la educación superior. Es decir, que en 2018 no haya ni un joven de entre 19 a 23 años sin tener acceso a la universidad.
Querer darles oportunidades a todos los jóvenes es loable, pero en el caso de la propuesta de AMLO, hay por lo menos cuatro preguntas que hay que formular para nutrir el debate educativo y prevenir al sector de la demagogia.
La primera pregunta es, ¿cómo sustentar filosófica e ideológicamente la propuesta? ¿Masificación, universalización o ampliación de la élite? La educación superior no es obligatoria como la básica y la media superior, por lo tanto, ¿para qué debemos hacer que todos los jóvenes de determinada edad vayan a la universidad? ¿Sería malo que un joven elija un camino alterno al enfoque escolarizado para salir adelante? La propuesta de AMLO parece fundamentarse en el clásico “educacionismo”, es decir, en la antigua idea de que la educación posee una capacidad ilimitada para resolver los problemas del país. “[S]ino (sic) impulsamos la educación no vamos a encontrar la salida ni como sociedad ni como nación” (03/04/12, www.amlo.org.mx). Una visión realista y no redentora de la educación universitaria es necesaria en el proyecto educativo de AMLO.
Segundo punto: ¿Cómo hacer financieramente viable la propuesta? Con base en las proyecciones poblacionales del Consejo Nacional de Población (CONAPO), el documento Cobertura de la educación superior en México, Tendencias, retos y perspectivas de Manuel Gil y colaboradores (ANUIES, 2009), revela que en 2013 habrá 9,980,420 de jóvenes entre 19 y 23 años. Si todos estos jóvenes completaran su bachillerato – como también prometió AMLO – habría que multiplicar este número por los sesenta mil quinientos pesos que actualmente cuesta financiar a un estudiante de la educación universitaria. Esto revela que se necesitarían más de 600 mil millones de pesos para apoyar la propuesta de AMLO. Con casi tres millones de estudiantes, el gasto federal en educación superior, en el ciclo escolar 2010-2011, se estimó en 113 mil millones de pesos, incluyendo el gasto en ciencia y tecnología. AMLO dijo que sólo destinaría 30 mil millones a su propuesta. Así, las cuentas no salen.
Tercera pregunta, ¿cómo ampliar la cobertura con una perspectiva federalista? Cuando AMLO lanzó su propuesta quizás lo invadió la clásica visión centralista. Como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) había rechazado días antes a 90 por ciento de sus postulantes, él asumió que todo el país padecía de igual manera la cancelación de oportunidades de estudio a nivel superior. Por ello, propuso 100 por ciento de cobertura en México, como si todas las entidades federativas reprodujeran los mecanismos selectivos de la UNAM. Alguien debería explicarle a AMLO que, del 2000 a la fecha, entidades como Zacatecas o Hidalgo han ampliado su cobertura considerablemente (casi 15 puntos porcentuales) mientras que otras como Guerrero se han quedado estancadas en tasas que rondan 20 por ciento. En el Distrito Federal, la tasa de cobertura casi alcanza 70 por ciento y aquí, como revela el documento de Gil y colaboradores, la tasa de crecimiento de la población de 19 y 23 años va en descenso. Por estas razones, los instrumentos de política deberían ser diferenciados. Si AMLO fuese presidente tendría que ser sensible sobre lo que ocurre en los estados y sobre todo, en poner atención a qué compromiso tienen los gobiernos de las entidades federativas para financiar la educación superior y ampliar la cobertura a los niveles que él desea. En México, no todo depende de la voluntad del Presidente.
Cuarta - y última - pregunta, ¿cómo lograr la “cobertura total” con calidad y equidad? Las desigualdades que enfrentan los jóvenes de México no sólo se revelan en tener o no acceso a la universidad, sino a lo largo de su trayectoria escolar y esto exige un tratamiento institucional y académico distinto al que los gobiernos priístas, panistas y perredistas han intentado últimamente. A la par de abrir universidades, habrá que desarrollar modelos de aprendizaje que sean flexibles, pertinentes y eficientes en donde el joven tenga la oportunidad de ampliar su conocimiento y adquirir las habilidades para desempeñarse libre y responsablemente en cualquier sociedad. Esto exige un fundamento pedagógico moderno y mayor financiamiento a las poblaciones en mayor desventaja.
¿Es justo que un gobierno de izquierda proponga alcanzar altas tasas de cobertura pero falle en asegurar altas tasas de retención, aprobación y titulación? Esto no es “eficientismo neoliberal”. Comúnmente, los que pagan los costos de las promesas incumplidas no son los políticos ni sus asesores, sino los propios jóvenes.
Ser de izquierda no es aprovechar un momento coyuntural para hacer propuestas a la ligera. La demagogia le hace mucho daño a la igualdad, a la justicia y a la democracia. Maduremos para poder ampliar las oportunidades reales y valiosas para los jóvenes. Con ocurrencias y amor se pueden ganar simpatías y votos, pero no necesariamente se resuelven los problemas del país.


*Doctor en Política (Universidad de York), es investigador y académico del INIDE (UIA). Email: pedro.flores@uia.mx 
Originalmente publicado en Campus Milenio 

11 de abril de 2012

Piden académicos a Andrés Manuel López Obrador explicar cómo modificará modelo pedagógico

 Por Héctor Rojas*

Las propuestas en materia educativa del candidato único de las izquierdas para la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, parten de “revisar a fondo el modelo pedagógico imperante”, lo cual resulta necesario dado el actual rezago del sistema educativo, pero el tabasqueño debe especificar cómo lo hará, afirmaron especialistas.
El aspirante de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano, centró su plataforma educativa en construir un esquema pedagógico basado en estimular la creatividad, el esfuerzo, la disciplina y el trabajo en grupo de los estudiantes, pero no aclara cómo alcanzará estas metas.
Sus promesas de campaña cuentan con el respaldo de un grupo de académicos liderados por el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, quien sería nombrado Secretario de Educación de Pública en caso de que gane AMLO.
Entre sus propuestas, el candidato perredista también destaca la necesidad de “dotar a todas las escuelas del país de la infraestructura necesaria, incluidos mobiliario, sanidad, espacios para la recreación y el deporte y equipo de computación”.
Asimismo, busca “revisar y reformar el marco jurídico vigente, para el cabal deslinde de atribuciones y responsabilidades de los distintos órdenes de gobierno, en el contexto del federalismo educativo”.
Al analizar esta plataforma educativa, Sylvia Schmelkes, investigadora de la Universidad Iberoamericana (UIA), reconoció como “muy importante el revisar el actual modelo pedagógico”, pues el que aún se conserva en las escuelas mexicanas “conduce a la memorización”, señaló.
Por su parte, Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, coincidió en la relevancia de someter a escrutinio al modelo educativo mexicano.
Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México (Colmex) y director académico de Educación a Debate, dijo que las propuestas de López Obrador tienen “una orientación más atenta a la desigualdad social y al problema político que implica el proceso educativo en nuestro país”, aunque también hizo un llamado a que el candidato de izquierda explique las formas que contempla para lograr sus propósitos.
Con respecto a revisar el marco jurídico vigente y especificar las responsabilidades de cada uno de los actores que intervienen en la vida escolar, Gil Antón señaló que esta propuesta ayudaría a “retomar el papel de los municipios y de los estados en la rendición de cuentas de los recursos que la Federación les da”.
Del mismo modo, Schmelkes consideró significativo revisar el federalismo educativo y reformar jurídica y operativamente la descentralización educativa, pues ésta última en muchas ocasiones ha representado “un estorbo” para mejorar la calidad en las escuelas del país.
Fuentes Molinar añadió que el reto del federalismo educativo es “garantizar un núcleo de formación común para todo el país”, es decir, que los alumnos logren aprendizajes significativos en todo el territorio nacional aunque cada quien lo logre a través de mecanismos propios de su contexto.
Finalmente, destaca que a diferencia de los otros candidatos, AMLO ha señalado que de llegar a la Presidencia de la República buscaría mermar el poder de la dirigente del Sindicato Nacional de trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.


*Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación a Debate. Síguelos en Twitter:@EduDebate.
Sylvia Schmelkes del Valle   es Socióloga y Maestra en Investigación Educativa (Universidad Iberoamericana - Ciudad de México). Actualmente es Directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIA.

10 de abril de 2012

Propuestas de JVM para educación son insuficientes: expertos

Por Héctor Rojas*

Josefina Vázquez Mota, candidata a la Presidencia de la República por el PAN, -a pesar de haber sido secretaria de Educación Pública- en materia educativa tiene propuestas repetitivas, simplistas e insuficientes para afrontar el rezago y la deficiente calidad en las escuelas en México, coincidieron académicos.
La panista propone, principalmente, que “la educación media superior y superior garantice el acceso efectivo a los jóvenes y que sus egresados se vinculen de manera directa al desarrollo de México”.
Además, Vázquez Mota plantea que “los mejores profesores y directivos deben recibir estímulos económicos adicionales a su salario, en función de los avances registrados por sus estudiantes y escuelas en la prueba ENLACE”.
Asimismo, su proyecto educativo se centra en “convertir a las comunidades escolares en el centro del sistema”.
Al reflexionar sobre las propuestas de la candidata del PAN, Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, reprobó el que la candidata pretenda seguir evaluando a los profesores con exámenes estandarizados como si fueran “cajeros de banco”.
Sylvia Schmelkes, investigadora de la Universidad Iberoamericana (UIA), también señaló como un error el evaluar a los docentes a través de los resultados de sus estudiantes en pruebas como ENLACE, dadas las condiciones de diversidad y desigualdad que vive el país; en cambio, Schmelkes propuso evaluar a los docentes a partir del conocimiento de su práctica dentro del aula.
Consultado por separado, Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México y director académico de Educación a Debate,coincidió al apuntar como un error centrar el impulso a la calidad educativa en las evaluaciones estandarizadas.
Gil Antón agregó que el sistema educativo está sobrevaluado, por lo cual habría que adelgazar los exámenes e invertir más en infraestructura y garantizar las condiciones de educabilidad, pues “ningún enfermo se cura a base de termometrazos”, dijo el académico.
En cuanto a vincular a los bachilleres y a los universitarios con el sistema productivo mexicano, los especialistas afirmaron que está propuesta corresponde más al área económica que educativa, pues la escuela es incapaz de generar las plazas laborales.
“Si eso lo está poniendo en la plataforma educativa si habría que cuestionarlo porque más bien eso debería estar en la plataforma económica; que haya crecimiento de la economía, que haya más empleos y en función de eso que haya una vinculación efectiva”, expresó Schmelkes de manera similar a lo dicho por Fuentes Molinar y Gil Antón.
En el mismo sentido, al analizar la propuesta de “convertir a las comunidades escolares en el centro del sistema”, los expertos dijeron que es una “buena intención”, pero reprocharon que la propuesta carezca del mecanismo para desarrollar y lograr tal promesa de campaña.
Los especialistas consultados consideraron que las propuestas de Josefina Vázquez Mota reiteran su visión “fetichista” de que con exámenes el sistema educativo puede mejorar su calidad y resolver su rezago histórico.

*Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación a Debate. Síguelos en Twitter:@EduDebate
Sylvia Schmelkes del Valle  es Socióloga y Maestra en Investigación Educativa (Universidad Iberoamericana - Ciudad de México) Actualmente es Directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIA.

9 de abril de 2012

Tiene EPN falsas promesas educativas: expertos

Por Héctor Rojas*

De cara al proceso electoral de este año las primeras propuestas que los aspirantes a la Presidencia han expuesto al abordar el tema educativo parecen insuficientes para afrontar los retos del sistema de educación nacional, coincidieron distintos especialistas en el tema.
El candidato a la Presidencia por la Coalición Compromiso por México (PRI-PVEM), Enrique Peña Nieto, tiene como parte de sus cinco compromisos “ ofrecer más educación y de calidad para todos”, de tal forma que el candidato mexiquense se propone alcanzar la cobertura universal desde preescolar hasta bachillerato.
También propone lograr una cobertura “de al menos 45 por ciento (hoy es de 27 por ciento) en educación superior y obtener el primer lugar de América Latina en la Prueba PISA de la OCDE”, expresó el político priísta al iniciar su campaña proselitista.
Además, Peña propone extender a todas las escuelas de educación básica el programa de jornada completa.
Al analizar estos compromisos del candidato del PRI, Sylvia Schmelkes, investigadora de la Universidad Iberoamricana (UIA), señaló que la cobertura universal en educación básica es un mandato constitucional, por lo cual eso no puede ser logro ni promesa de ningún aspirante a jefe del Ejecutivo.
En cuanto al bachillerato, el año pasado el Senado aprobó una ley que establece un periodo de una década para lograr su universalidad y, además, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) ha reconocido que este periodo es insuficiente para lograr tal cometido, por lo cual es una “promesa falsa”, comentó Schmelkes.
Entrevistado por separado, Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México (Colmex) y director académico de Educación a Debate, señaló que la lógica de indicadores planteada por Peña “no toma en cuenta la calidad de la educación”, por lo cual son propuestas “bastante pobres“, expresó.
Lo mismo sucede con la meta de colocarse en el primer lugar latinoamericano en la prueba PISA, pues -afirmó Gil Antón- el candidato priísta “confunde la necesidad de revisar la calidad de la educación con un tabla de posiciones en el fútbol, en la que sugiere que le podemos ganar a Uruguay y Chile como si fuera la Concachampions”.
Por su parte, Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, señaló que para intervenir en la mejora del sistema educativo “lo que necesitamos antes es una propuesta de reforma académica seria para que los estudiantes tengan la oportunidad de desarrollar sus destrezas intelectuales” en las escuelas, lo cual no está incluido en las propuestas del candidato del PRI.
En caso de implementar en todo el país escuelas de tiempo completo, Olac Fuetes Molinar coincidió con Manuel Gil Antón en que dicha meta sin un proyecto pedagógico que lo respalde sólo provocaría “duplicar el suplicio de los estudiantes”.
En general, para los especialistas consultados las propuestas de Enrique Peña en materia educativa parecen ser  ”falsas promesas” así como programas “insuficientes” y “sin horizonte educativo”.

Otras de las propuestas educativas de EPN
Al encabezar un acto de campaña en Los Altos de Chiapas, Peña Nieto firmó ante notario el compromiso de dotar a esa entidad con escuelas que incluyan infraestructura digna.
En ciencia y tecnología, el candidato del PRI propone invertir el 1 por ciento del PIB, en este rubro, lo cual es una recomendación planteada por diversos organismos.


*Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación a Debate. Síguelos en Twitter: @EduDebate
Sylvia Schmelkes del Valle  es Socióloga y Maestra en Investigación Educativa (Universidad Iberoamericana - Ciudad de México) Actualmente es Directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIA.

Vuelven a improvisar con titular de la SEP, afirman especialistas

Por Héctor Rojas*

Ante la decisión del presidente Felipe Calderón de nombrar como nuevo titular de la Secretaria de Educación Pública (SEP) a José Ángel Córdova Villalobos, distintos especialistas en educación calificaron la medida como una improvisación más en materia de política educativa.
“El nombramiento es más de lo mismo, es decir, es una ocurrencia más. No hay nada de seriedad, no hay un proyecto, es una nueva sorpresa que no corresponde a un programa de gobierno”, mencionó el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Hugo Casanova Cardiel.
“Los académicos tenemos la responsabilidad de hacer prevalecer el análisis y no las reflexiones facilonas, pero en lo personal me gustaba más que estuviera al frente de la SEP como secretario en funciones el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán“, añadió Casanova Cardiel.
Entrevistada por separado, Sylvia Schmelkes, académica del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana (UIA), dijo que ante los retos que tiene el sistema educativo nacional -como la inconformidad de los maestros debido a la Evaluación Universal-, se advierte una gestión complicada para el nuevo Secretario.
“Creo que (Córdova Villalobos) es una gente honesta, inteligente y con experiencia política pero no sabe nada de educación… habría que darle un curso intensivo”, mencionó Schmelkes.
Por su parte, el ex subsecretario de Educación Básica, Gilberto Guevara Niebla, afirmó que Córdova “tiene perfil de administrador, sí ha sido funcionario experimentado pero no tiene el perfil de educador y tampoco conoce el sistema educativo, por lo cual parece ofensivo su nombramiento”, dijo.
Guevara Niebla también subrayó que el designar en el ámbito educativo a funcionarios “ignorantes del sector, ha sido un problema muy grande en la educación, pues (Córdova Villalobos) va a llegar a improvisar de nuevo y lo que sucede es que fracasan”.
Cabe destacar que con este nombramiento ya son tres los titulares que ha tenido la SEP durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, y sólo tendrá ocho meses y medio al frente de la dependencia, ya que el sexenio termina el 1 de diciembre de este año.
Córdova se retiró de la Secretaría de Salud el 9 de septiembre de 2011 para buscar la candidatura panista por el gobierno de Guanajuato, la cual perdió ante Miguel Márquez; del mismo modo recientemente quedó fuera de las candidaturas plurinominales de su partido para ocupar algún puesto Legislativo.
El último mensaje enviado por José Ángel Córdova en Twitter antes de su nombramiento dice: “nunca he sido mas (sic) que un medico (sic) dedicado a mis pacientes”.


*Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación a Debate. Síguelos en Twitter: @EduDebate
Sylvia Schmelkes del Valle
 es Socióloga y Maestra en Investigación Educativa (Universidad Iberoamericana - Ciudad de México) Actualmente es Directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIA.