26 de abril de 2012

Josefina: ¿Otra oportunidad pérdida para la educación?

Por Pedro Flores Crespo*

He sostenido que la elección de una alternativa política puede moldearse al momento en que el ciudadano conoce las propuestas de los aspirantes a un puesto de representación popular. Comparar estas propuestas contra las de sus adversarios ofrece una base más sólida para definir el voto. Siguiendo esta idea, deseo exponer mi opinión con respecto a la propuesta educativa de Josefina Vázquez Mota (JVM), candidata presidencial de Acción Nacional, la cual aparece en la plataforma Josefina Diferente. Presidenta (sic) 2012. En 56 páginas, JVM nos dice qué, por qué y cómo tratar de completar la “transformación inacabada” para que México sea un país moderno, justo, democrático y competitivo. Su propuesta está basada en cuatro “pilares”, a saber: (1) Iguales frente a la ley, (2) Iguales frente a las oportunidades, (3) Cruzada por la productividad y (4) Un México para un Mundo mejor.
La educación aparece en los tres primeros ejes. En el primero (“iguales frente a la ley”), la educación aparece como un instrumento para enfrentar la inseguridad y en el tercero (“cruzada por la productividad”) como una forma de potenciar el capital humano para elevar la competitividad. Pero es en el segundo eje (“iguales frente a las oportunidades”), en donde se presentan los siete puntos que componen la “revolución educativa” que JVM desea emprender en caso de ganar las elecciones. Estos siete puntos son: Educación temprana; cobertura; calidad; pertinencia; “despolitización” de la educación; ciencia; tecnología e innovación; cultura y deporte.
La propuesta de JVM tiene puntos sobresalientes tales como el énfasis en la educación temprana, el esquema de ahorro estudiantil y la intención de revertir el esquema de negociación opaco, ineficiente y oneroso con la dirigencia sindical, sin embargo, no advierto elementos realmente innovadores en su propuesta. Si para JVM son tan importantes acciones como “despolitizar” la educación y transparentar la relación con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), ¿por qué no la impulsó cuando fue secretaria de Educación Pública (SEP)? Si el presidente no la apoyaba en ese entonces, ¿por qué entonces siguió ocupando un puesto que no le permitió hacer avanzar la educación del país? A Josefina no sólo la vamos a juzgar los ciudadanos por la calidad de su propuesta educativa, sino también por su congruencia, acciones y omisiones en su paso por la SEP.
¿Hay iniciativas tan diferentes en la propuesta de la ex secretaria de educación pública para considerar su programa educativo como “revolucionario”? ¿En comparación a qué podría considerarse una “revolución educativa”? Si bien una plataforma no es un plan educativo, sí llama la atención la ligereza con que el documento de JVM trata algunos de los problemas más graves del país. Sobre el rezago educativo, por ejemplo, se propone sólo asegurar “clases de alfabetización y talleres de lectura” a personas en esta situación de desventaja. ¿No será este tema un punto prioritario en la agenda educativa de JVM? Si esto es cierto, la candidata panista estaría marcando una línea de continuidad - regresiva - con el gobierno de Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes hicieron muy poco por reducir el número de personas que no saben leer ni escribir y que no han terminado su educación básica obligatoria. Son más de 32 millones de personas, ¿o qué, por qué muchos de éstos no votan hay que ignorarlos?
También considero contradictorio que dentro de la “revolución educativa” de JVM aparezcan acciones y programas que ya se han echado a andar en sexenios anteriores y cuyos resultados no han demostrado ser positivos, al contrario. Me refiero, específicamente, al otorgamiento de estímulos económicos a docentes y directivos con base en el resultado que obtienen los estudiantes en la prueba Enlace (Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares). Si algo erróneo hizo la administración de Felipe Calderón (2007-2012) fue confundir fines con medios y por ello asumió que entre más se evalúe, mayor sería el cambio educativo. Falso. Evaluar por evaluar sólo trivializa el ejercicio técnico y nos lleva a formular metas y políticas insustanciales.
Además, Enlace no se diseñó para ser la base para el otorgamiento de estímulos económicos a los docentes y algo aún más grave, la evidencia ha demostrado que los programas de incentivos basados en los resultados de exámenes no elevan el logro de los estudiantes al nivel esperado. ¿Tiene JVM alguna investigación de alta calidad que refute tal evidencia? ¿No sería más “revolucionario” basar las políticas en el conocimiento técnico y científico antes de ofrecer, sin fundamento, dinero público a la dirigencia sindical, maestros y directores?
Nada de revolucionario tiene, por otro lado, plantear que la pertinencia de la educación se logra “alineando” la educación con las necesidades del sector productivo. ¿Conocerá JVM la experiencia de las universidades tecnológicas fundadas en 1991? Algunos estudios han mostrado que representantes del sector productivo califican como “debilidad” la exigencia de los egresados universitarios para obtener mejores empleos. Si la capacidad para aspirar a mejores condiciones laborales se obtiene gracias al proceso de aprendizaje y ésta es valorada negativamente por los representantes del sector productivo, entonces la educación no es pertinente para el empresario; sí para el joven. Si JVM desea desarrollar un ”gobierno humanista”, tendrá que comprender a los seres humanos en una perspectiva más amplia que la de meros trabajadores.
Para Josefina Vázquez Mota las cosas se complican y no es bajo las reglas del juego político tradicional que podrá remontar tantas desventajas. ¿Quiere ser “diferente” e impulsar la “revolución educativa como presidente? Habrá que demostrarlo de mucho mejor manera.

Hout, M y Elliot, S.W. (eds.) Incentives and test-based accountability in education, The National Academies Press, Washington, 2011.


*Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del INIDE (UIA). E-mail: pedro.flores@uia.mx 
Originalmente publicado en Campus Milenio

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