6 de septiembre de 2012

ENLACE: los avances dentro de la desigualdad

Por Pedro Flores Crespo*

El miércoles 29 de agosto el doctor José Ángel Córdova, secretario de Educación Pública, presentó los resultados de la prueba Enlace (Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares), la cual trata de medir el nivel de dominio que tienen los estudiantes de educación básica en áreas como español y matemáticas y en otras como Ciencias Naturales. Se dice que estas pruebas están “alienadas a currículum” lo que significa que sus preguntas tienen relación con lo estipulado en los programas de estudio vigentes. Si el niño sale bien en la prueba se puede afirmar que su proceso de aprendizaje —que es producto de lo que hace la escuela, familia, sociedad y gobierno—, está siendo favorable.
Los resultados de la prueba Enlace son importantes en la medida que brindan información para detectar áreas de conocimiento, grados o niveles (primaria o secundaria) que requieren mayor atención del gobierno y de la sociedad. Además, esta evaluación puede resaltar aspectos del aprendizaje que demandan una intervención más puntual de los padres, maestros y directivos escolares. Enlace, por lo tanto, podría ser un instrumento para exigir de modo informado que los maestros y los directivos hagan mejor su trabajo.
Como se recordará, Enlace fue una iniciativa del gobierno anterior al de Felipe Calderón, pero fue éste el que lo ha utilizado (y sobre dimensionado) como su bandera de cambio del sistema educativo, como bien lo ha hecho notar el doctor Eduardo Backhoff en Campus (476). La sobre utilización de evaluaciones como Enlace es un error y esperemos que el próximo gobierno sea sensible a la crítica social y rectifique el rumbo. Aplicar religiosamente cada año la prueba Enlace y ligarla con un esquema de incentivos económicos para los maestros y directores es un aspecto que habrá que discutir y revisar urgentemente. Quizás la aplicación anual de la prueba haya servido para entrenar a los niños a contestarla o quizás la ansiedad del maestro por salir bien evaluado lo haya motivado a organizar sus clases para responder exámenes y no para cultivar la inteligencia de la niñez mexicana. Estos supuestos deben ser desechados antes de sostener que “vamos por la ruta correcta” en materia educativa.
Pero, ¿qué reveló la séptima aplicación de Enlace en educación básica? Entre otras cosas, supimos que aun cuando existe una proporción mayor de niños de primaria en el nivel insuficiente y elemental en las áreas de matemáticas y español (56% y 58%, respectivamente), hubo también un crecimiento significativo en la proporción de estudiantes que se ubicaron en los niveles bueno y excelente. Mientras en 2006 sólo 17 niños de cada cien salían bien en matemáticas, ahora, en 2012, esta proporción creció hasta 44. En el área de español, este crecimiento fue mucho más modesto. En seis años, la proporción de niños ubicados en niveles buenos y excelente sólo creció seis puntos ya que pasó de 15 a 21 por ciento. Si descartamos los supuestos arriba mencionados, es alentador que en seis años haya aumentando el número de niños ubicados en niveles de logro académico altos. Se trata, nada más y nada menos, que de la niñez mexicana.
Sin embargo, estos avances – importantes como son – deben también comentarse a la luz de la equidad. ¿Se cerraron en estos seis años las brechas entre las opciones educativas más favorecidas (particular) con las más desfavorecidas (escuelas indígenas, comunitarias y telesecundarias)? En su presentación, el doctor Córdova señaló que todas las modalidades de la secundaria (particular, técnica, general y telesecundaria) registraron avances, aunque fue ésta última la que logró el mayor cambio. En 2006, sólo dos de cada cien jóvenes que asistían a la telesecundaria lograban niveles de logro académico altos en matemáticas. Ahora, en 2012, esta proporción aumentó considerablemente para situarse en 28. Sin duda alguna, esto es un notable avance que en palabras del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), muestra una “clara tendencia a cerrar la brecha con las escuelas particulares”. De acuerdo, pero, ¿qué pasó en la primaria?
Si observamos la proporción de niños que alcanzaban niveles de logro académico alto en el área de matemáticas y español en las primarias particulares con respecto a las escuelas comunitarias (Conafe), podemos corroborar que las brechas se ampliaron (ver tabla). Para matemáticas, la brecha que separaba a las escuelas privadas de las comunitarias era, para 2006, de 32 puntos y ahora, en 2012, es de 42.3. Para español ocurrió lo mismo, la brecha se amplió de 45 a 57 puntos porcentuales. Esto significa que la capacidad para ubicar a un mayor número de niños en niveles de logro académico alto en el área de matemáticas y español es mucho mayor en las escuelas particulares que en aquellas que enfrentan mayores desventajas socioeconómicas.
¿Qué hará el nuevo gobierno para revertir la desigualdad y contrarrestar los factores que benefician en mayor grado a los grupos mejor posicionados social y económicamente? Esperamos acciones y políticas imaginativas basadas en la amplia base de información que la SEP y las agencias de evaluación han generado en los últimos años; pues el reto es avanzar en términos de aprendizaje pero sin generar mayores desigualdades.
También se presentaron los resultados de Enlace para educación media superior, pero aquí sólo se hace referencia a los de la educación básica.
Proporción de niños ubicados en niveles altos de logro escolar y brechas entre modalidades
Matemáticas

2006
Brecha2006
2012
Brecha
2012
Particular
39.8

61.3

Comunitaria
7.5
32
19.0
42.3

Español

2006
Brecha2006
2012
Brecha2012
Particular
52.4

67.8

Comunitaria
6.9
45.5
13.1
54.7
Esta observación fue producto de las pláticas y discusiones que he sostenido con amigos y colegas como Alejandro Márquez (UNAM) y el equipo de indicadores del Instituto Nacional para la Evaluación del la Educación (INEE).

*Pedro Flores Crespo es doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA). E-mail: pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo
Originalmente publicado en Campus Milenio.

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