29 de noviembre de 2012

Recibe Carlos Muñoz Izquierdo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012

Por sus destacadas aportaciones al desarrollo de la educación en México, el investigador emérito de la Universidad Iberoamericana (UIA), Carlos Muñoz Izquierdo, recibió hoy el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012, en el rubro de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía.
El Premio Nacional de Ciencias y Artes es la máxima distinción que otorga el gobierno federal a quienes promueven el conocimiento, la creación artística, la investigación humanística, científica y tecnológica, las tradiciones y el arte popular.
Se entrega anualmente desde 1945 a "las personalidades que han puesto en alto el nombre de la nación" en los rubros de Lingüística y Literatura, Bellas Artes, Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales, Tecnología y Diseño, Artes y Tradiciones Populares.
Muñoz Izquierdo, a través de sus más de 200 publicaciones, ha mostrado la problemática de desigualdad que impide el acceso a la educación básica.
Asimismo ha expuesto la necesidad de impulsar una mayor equidad en la distribución de las oportunidades de aprendizaje.
Este reconocimiento, dijo, "me da la esperanza y la expectativa de que mi trabajo será más leído y aprovechado. Mi único interés es que más niños, principalmente de zonas indígenas y marginadas, tengan acceso a una educación básica de calidad: axiológicamente relevante, pedagógicamente eficaz, culturalmente pertinente, económicamente eficiente y socialmente equitativa”.
El académico es considerado uno de los pioneros de la investigación educativa y en la Ibero es fundador del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE).
El premio le fue entregado en la Residencia Oficial de Los Pinos, por el Presidente Felipe Calderón.
Muñoz Izquierdo es investigador nacional nivel III, y actualmente es investigador emérito en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana.


® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Campus MilenioCarlos Muñoz Izquierdo es Licenciado en Economía por el ITAM y doctor en Educación y Desarrollo Internacional por la Universidad de Stanford, Estados Unidos. Ha sido profesor de la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad de Harvard. Es investigador emérito y fundador del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

¿Qué hizo bien y mal el panismo en educación?

Por Pedro Flores Crespo*

"Un paso pa'delante
y un paso para atrás pero con ganas"
Canción, Juana La Cubana

Este primero de diciembre concluye no sólo el gobierno de Felipe Calderón, sino también una etapa en la vida democrática de México. Dejará de encabezar el gobierno federal Acción Nacional (PAN) para darle paso al Partido Revolucionario Institucional (PRI). ¿Qué herencia dejó el panismo en el sector educativo? ¿Qué hizo bien y qué hizo mal? ¿Qué falta por hacer? Trataré de responder a estas preguntas haciendo una selección de temas que juzgo clave y además, tomando en cuenta el periodo comprendido del año 2000 al 2012.

Alarmismo y aciertos
El 2000 generó esperanzas de cambio político, por un lado y preocupaciones, por otro. A los que esperábamos una transición con signo distinto, nos alertaba que el gobierno encabezado por Vicente Fox, un empresario y ferviente católico, perdiera de vista la distinción entre sus creencias personales y el ejercicio del poder. Augurábamos que la “derecha” iba a tomar las escuelas y la religión barrería con la laicidad. Nos equivocamos. Hasta donde sé, no hubo iniciativa por parte del Ejecutivo Federal para enseñar la vida de los santos en las escuelas públicas. Los datos, además, demuestran que la mayoría de los estudiantes sigue concentrada en el sector público. 87 de cada 100 educandos realiza sus estudios en una institución pública y tal porcentaje no ha variado significativamente desde el año 2000.
Aparte del tino preservar la laicidad, los gobiernos del PAN se diferenciaron de los priístas por tratar de impulsar la construcción de información independiente sobre el desempeño del Sistema Educativo Nacional (SEN). La creación, en 2002, del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) fue otro acierto de la transición democrática. En el nivel básico, ahora tenemos mejores referentes para juzgar la calidad de la educación. Incluso, la prueba Enlace (Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares), que fue ideada antes de 2006, fue un paso en la dirección correcta. Con Enlace, ahora los padres de familia contamos mayor información sobre el desempeño escolar para reflexionar y discutir, de manera más fundamentada, qué alternativas tomar para que nuestros hijos aprendan más y mejor.
Pero el paso hacia adelante en materia de evaluación educativa pronto se vio obscurecido por una corta y distorsionada visión. Los resultados de la prueba Enlace y de otras evaluaciones como PISA (Programa Internacional para la Evaluación del Estudiante) fueron vistos como fines en sí mismos, acarreando un sobre uso de la información. El Programa Sectorial de Educación 2007-2012, por ejemplo, estableció como meta alcanzar un determinado puntaje en PISA sin meditar que se puede llegar a ese horizonte por diversos caminos que en poco o en nada tienen que ver con el aprendizaje. Como resultado del mal uso de información, ahora enfrentamos el reto de hacer que los resultados de las pruebas de logro escolar vuelvan a ser socialmente valorados y para ello, el próximo gobierno tendrá que asegurarse que los resultados obtenidos por los niños y jóvenes sean reflejo del trabajo académico continuo y no del entrenamiento temporal para pasar la prueba o del chanchullo de comunidades escolares o autoridades educativas. Enlace es un claro ejemplo de cómo en México podemos convertir algo valioso en trivial.
Otro acierto de las administraciones panistas fue la atención que le prestaron a la educación media superior. En 2005, se reestructuró la Secretaría de Educación Pública (SEP) para dar lugar a la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS) y en 2008, se anunció y puso en marcha, la reforma integral de ese nivel. Derivado de la preocupación social y gubernamental por el bachillerato, éste se volvió obligatorio en 2011. Todos estos cambios seguramente van a marcar el desarrollo del sistema educativo nacional en los próximos años y aquí el gobierno entrante tendrá que asegurar que la obligatoriedad del bachillerato ocurra bajo condiciones de pertinencia y equidad.
Como puede observarse, al contrario de hace 12 años, ahora tenemos una plataforma política e institucional mucho mejor cimentada para impulsar cambios en el bachillerato, un reforma que aun con sus limitaciones, allanó el camino para el desarrollo de este nivel. Por si esto fuera poco, el INEE dio a conocer en 2011 el Panorama Educativo de México que por primera vez, integró indicadores para tener una “imagen comprensiva” de las condiciones y desempeño del Subsistema de Educación Media Superior. No hay pretextos entonces para que el próximo gobierno no le imprima mayor efectividad a las políticas del bachillerato mexicano.
En resumen, reconocer la función de la laicidad en el sistema educativo, tratar de construir información independiente sobre el desempeño del sistema educativo y la atención política prestada al bachillerato mexicano pueden considerarse como aciertos de las administraciones panistas que tienen —y tendrán— consecuencias positivas para el desarrollo educativo de México. Pero como la crítica no solamente se compone de resaltar lo bueno, sino también de apuntar lo malo, a continuación expondré los errores que juzgo más graves de las dos administraciones panistas.

Errores como lección a futuro
Aunque el Programa Nacional de Educación 2001-2006 (Pronae) presentaba un puntual diagnóstico del sistema educativo, exponía una visión a largo plazo y delineaba un “pensamiento educativo” que marcaría el rumbo de las políticas educativas, el gobierno de ese entonces – como el actual - se quedó corto pues se abocó a introducir programas a diestra y siniestra en lugar de definir los problemas correctamente para entonces diseñar políticas consistentes. Incluso se llegó a decir que el programa de Enciclomedia, por ejemplo, tendría que llegar a ser una “política de Estado”. Queríamos curar el cáncer con aspirinas. La falta de visión para emprender cambios estructurales en el sistema educativo fue patente.
¿Qué tenemos ahora? Fuertes cuestionamientos a Enciclomedia por razones administrativas y pedagógicas, así como malos resultados en la implementación del programa que la suplió: Habilidades Digitales para Todos (HDT). En este sexenio se prometió tener conectividad en 155 mil aulas y sólo se logró un cumplimiento de dos por ciento de esta meta. La ineficiencia y el hecho de pensar que un programa es suficiente para introducir cambios significativos en la educación del país es un error que el próximo gobierno podría evitar. Hay experiencia acumulada para proceder distinto.
Pero la transformación del sistema educativo de México no sólo implica plantear el problema en términos correctos y formular una buena agenda educativa que incluya políticas consistentes, requiere también identificar los rasgos de una estructura de oportunidades políticas. El presidente Felipe Calderón, al pactar con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, pasó por alto que en la actualidad, el clientelismo no puede en combatirse con acuerdos corporativos. Querer erradicar la herencia y venta de plazas para ingreso al servicio docente por medio de una forma centralista y vertical dañó al gobierno, benefició a la dirigencia sindical en su supuesta imagen “progresista” y resultó ser una burla para los maestros. A cuatro años de haberse iniciado el Concurso Nacional para Plazas Docentes (CNPD), hay 15 estados que no han asignado más de la mitad de plazas que fueron concursadas. Baja California Sur, por ejemplo, no ha otorgado ninguna plaza y en algunos casos, no se ha respetado el orden de prelación. El mérito, por lo tanto, ha brillado por su ausencia.
A este respecto, si el próximo gobierno priísta desea actuar con un compromiso público, podría empezar por emprender cuatro acciones. Uno, promulgarse por el derecho de todos los niños por tener maestros altamente calificados, lo cual, es imprescindible para elevar la calidad de la educación. Dos, discutir públicamente con los gobiernos estatales unos nuevos lineamientos para participar en el concurso que permitan dar entrada a cualquier profesional calificado para cultivar la inteligencia de la niñez mexicana. Tres, persuadir a los legisladores para que se modifique el marco regulatorio para el otorgamiento de las plazas. En este proceso, las organizaciones civiles podrían continuar con su ejemplar función de vigilancia y cabildeo. Y cuatro, convocar a un grupo de especialistas de la educación para rediseñar e introducir esquemas integrales de evaluación docente. Sobre este tema, ya se cuenta con conocimiento acumulado y diversas propuestas valiosas.
Otra deuda pendiente —y por lo tanto, falla— de los gobiernos de la transición fue el combate al rezago educativo, el cual se compone de la gente que no sabe leer ni escribir (analfabetas) y de las personas que no han terminado la primaria y la secundaria. En 2001, se reportaba que México tenía 32.5 millones de personas en esta terrible situación de desventaja. Más de una década y dos gobiernos no fueron suficientes para reducir significativamente el número de personas en rezago educativo. El Sexto Informe de Gobierno informa que sigue habiendo más de 31 millones de personas en rezago y aquí lo más grave es que la población que no ha concluido la secundaria va en aumento. En 2001, eran 14 millones de individuos y para 2007 y 2012 ese número ascendió a 15.7 y 16.4 millones, respectivamente.
Pero aparte del mal funcionamiento de la secundaria mexicana, existe otro agravante en relación con el rezago educativo. El financiamiento a esta modalidad educativa durante el periodo de la transición democrática ha sido mínimo y, más grave aún, ha ido disminuyendo. Observatorio Ciudadano de la Educación (OCE) hizo notar que mientras que en 2003 se destinaba 0.04 por ciento del PIB a la educación de jóvenes y adultos, para 2007 este porcentaje había sido ligeramente menor (0.03).
Para abatir el rezago educativo, es evidente que se requiere actuar distinto. En primer lugar, se necesita sensibilizar a la opinión pública de que el rezago es una deuda social inaplazable. Esta sensibilización tendría que impulsar un intenso cabildeo para que se le otorguen más recursos a la educación de jóvenes y adultos. En segundo lugar, habrá que impulsar políticas orientadas a mejorar sustancialmente el funcionamiento de la secundaria mexicana. Pareciera que la reforma emprendida desde 2004 fue insuficiente y aún no es claro si la Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB) emprendida en este sexenio podrá mejorar significativamente los aprendizajes de los jóvenes. Requerimos evidencia para discutir cómo rectificar el rumbo o de otra manera, el rezago educativo, seguirá creciendo. En tercer lugar, habría que analizar los procesos de implementación de los programas de alfabetización, que aún cuando han mostrado ciertas ventajas, no están dando los resultados esperados. “Un México sin alfabetismo” podría ser una buena bandera política del gobierno entrante.

PRI: ¿hacia dónde?
A algunos, la llegada del PRI al gobierno federal nos vuelve a poner inquietos y en un estado de alerta. Quizás no sea para menos; la historia nos concede razón. Sin embargo, las lecciones mencionadas arriba no son menores ni insignificantes para no tratar de impulsar un cambio verdadero en el sector educativo. Ya sabemos que no tenemos que perder de vista la compleja combinación de factores para plantear correctamente el problema. Renunciaríamos a la democracia si dejamos de cuestionar un plan educativo sin un diagnóstico preciso, sin pensamiento educativo y con una oferta de programas amplia como si por cada problema identificado habría una simple solución.
Estaríamos “documentando nuestro pesimismo” si no se delinea una estructura de oportunidades políticas en la implementación del plan nacional de educación y si se recurre a los estilos de gobierno centralistas, cerrados y bilaterales. La evidencia muestra que esta forma de gobierno le salió muy caro al gobierno de Felipe Calderón. Sus aliados para impulsar el cambio educativo le quedaron mal y ahora hay que pagar las consecuencias dejando el poder, ¿por qué el PRI tendría que intentar lo mismo?
Finalmente, pienso que tenemos enfrente una oportunidad de construir un esquema de gobernabilidad dentro del sector educativo que sea plural, que sea capaz de procesar los conflictos —constantes en una democracia —, imprimirle eficiencia a las políticas y beneficiar a la mayoría. El reto político e institucional es grande. ¿Estará el gobierno priísta a la altura de estas demandas? Por el bien de todos, espero que así sea.


* Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

28 de noviembre de 2012

Entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012 al Dr. Carlos Muñoz Izquierdo

Ceremonia de Entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012, evento encabezado por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa y en el que fue galardonado el Dr. Carlos Muñoz Izquierdo, investigador emérito y fundador del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación.

27 de noviembre de 2012

Carlos Muñoz Izquierdo: Premio Nacional de Ciencias y Artes


La Secretaría de Educación Pública (SEP) dio a conocer hoy en el Diario Oficial de la Federación los nombres de los ganadores del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012 en diversos campos.
En el rubro de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía será premiado el Dr. Carlos Muñoz Izquierdo, investigador emérito y fundador del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana-Ciudad de México.
El documento señala que la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012 se efectuará este martes en la ciudad de México.

¡Muchas felicidades al Dr. Muñoz Izquierdo por este galardón y por una trayectoria de éxitos!

26 de noviembre de 2012

El acuerdo que hizo un nudo a la educación

José Juan Reyes/El Economista*

La valoración que se hace desde la academia y sociedad a la educación sexenal refleja que los resultados fueron mínimos, pero no satisfactorios.
La principal falla de la administración fue dejar crecer al SNTE. Alberto Serdán, coordinador de Activación Ciudadana de la organización Mexicanos Primero, advirtió que el sindicato no sólo controló el ingreso, permanencia, promoción y estímulos de los maestros, también lo hizo con la política educativa en su diseño, implementación y evaluación. “No existió un proceso para romper con el acuerdo político corporativo”.
“La hipótesis más fuerte (ante los escasos resultados) es la complicidad. La de no enfrentar a fondo una reforma educativa; en donde si Felipe Calderón no le debió la Presidencia (de la República) al sindicato (SNTE), se comportó como si se la debiera. Entregó muchas posiciones, no sólo dentro de la Secretaría (SEP), también afuera, al grupo político de Elba Esther (Gordillo)”.
A esto se suma el hecho de que los dos primeros secretarios de Educación (Josefina Vázquez Mota y Alonso Lujambio) evitaron confrontar al SNTE porque tenían aspiraciones presidenciales.
En opinión de Carlos Muñoz Izquierdo, coordinador de la línea de investigación Calidad y equidad en educación básica, en la Universidad Iberoamericana, las decisiones tomadas por la SEP durante el sexenio no se basaron en criterios como el aprovechamiento eficiente de los recursos, la promoción de la equidad o la maximización de la eficacia pedagógica de dichos programas.
Pedro Flores Crespo, del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación en la misma casa de estudios, consideró que la administración federal hizo metas que confundieron. “Fueron lucidoras”, pero no estuvieron apegadas a la realidad.
El panorama que observan la academia y sociedad no dista mucho de lo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) evidenció en su Panorama de la Educación 2012 -presentado en septiembre- que México es de los países con gran número de jóvenes que no estudian ni trabajan; incluso, está entre los países que menos presupuesto destinan por alumno.
Sin embargo, según el balance parcial hecho por la SEP -hace un par de semanas-, el gobierno federal se dio a la tarea de transformar la educación de nuestro país para dotarla de la calidad que exige el mundo actual. Por ejemplo, el Programa Escuelas de Tiempo Completo cuenta con una inversión de más de 5,600 millones de pesos y está en 6,715 escuelas de todo el país, incluyendo 944 de jornada ampliada en el Distrito Federal, con lo que se rebasó la meta sexenal. Con esto se afianzó la formación de calidad para 1.3 millones de alumnos.

COMPLICIDAD CON SNTE
Alberto Serdán, coordinador de Activación Ciudadana de la organización Mexicanos Primero, aseguró que en el sexenio hubo un proceso lento en la calidad educativa. En materia de la rectoría del Estado, no se vislumbró un proceso para romper con el acuerdo político entre sindicato y gobierno.
“De hecho, al inicio fue notoria esta complicidad entre el SNTE y el gobierno con la designación del subsecretario Fernando González, yerno de la Presidenta vitalicia del sindicato. Esto dio una mala señala al trabajo que debe tener de rectoría el Estado mexicano”.
En otro caso, recordó que en la Alianza por la Calidad de la Educación, muchas políticas educativas estuvieron sujetas a comisiones mixtas SNTE-gobierno. “Uno de los acuerdos es que en esta Alianza el sindicato nombrara a 32 expertos para diseñar el examen y sólo tres fueron nombrados por la SEP”.
El gran problema que no se confrontó al ciento por ciento fue la permanencia de los comisionados sindicales, “actualmente, se destinan 1,700 millones de pesos para estas personas que se dedican a actividades sindicales y no dan clases y que además es ilegal a la luz de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado”.

FIN DE SEXENIO
Cabe mencionar que de acuerdo con la OCDE -en el reporte Panorama de la Educación 2012-, en nuestro país el gasto por alumno es de apenas 2,875 dólares anuales, cifra inferior en comparación con Suiza, el cual invierte 14,000 dólares por alumno.
El documento -hecho público en septiembre- detalla que la cantidad de jóvenes que no estudia ni trabaja llega a 7 millones 248,400 (esto es 22,400 más que en el informe del 2011). Esta situación confirma a México en el tercer lugar entre los países miembros de la OCDE al tener el mayor número de la población joven inactiva.
Para la SEP, un balance parcial -el cual ha sido mencionado por el titular de la dependencia la semana pasada- es que el gobierno transformó la educación y la dotó de la calidad que se exige. Entre los avances se encuentra el Programa Escuelas de Tiempo Completo, fortalecimiento a la lectura.

DECISIONES DISCRECIONALES
El catedrático de la Universidad Iberoamericana, Carlos Muñoz Izquierdo, explicó que en este sexenio se comprobó que al distribuir los programas, la SEP pasó por alto las sinergias que se generan cuando dos o más intervenciones educativas (como la llamada enciclomedia o la carrera magisterial) son implementadas en las mismas escuelas.
“De estas conclusiones se desprende que las intervenciones analizadas fueron el resultado de decisiones discrecionales; lo que, a su vez, pudo ser resultado de la influencia de factores políticos o, peor aún, una consecuencia de los insuficientes conocimientos de quienes operan los programas mencionados”.
Advirtió que desde el 2005, año en el que la SEP introdujo las pruebas estandarizadas para evaluar anualmente los aprendizajes, se han registrado tenues avances en dichos resultados. Sin embargo, éstos no se han concentrado en localidades con altos niveles de marginalidad, ni en los niveles más precarios del aprovechamiento escolar.
“Por tanto, los programas que desde entonces ha implementado la SEP para mejorar la calidad de la educación no han contribuido significativamente a reducir las desigualdades que ancestralmente han existido entre los rendimientos de las escuelas que atienden a estudiantes procedentes de los distintos estratos en los que está fracturada nuestra sociedad”.

LO FEO Y LO BONITO
·     La SEP advierte que el rezago educativo en México no se va resolver en 10 o 15 años, sino en tres o cuatro generaciones.
·   Para Mexicanos Primero sí hubo avances en materia de profesionalización docente: el concurso para obtener una plaza; la Evaluación Universal, y el nuevo mecanismo de carrera magisterial.
·     Otro acierto sexenal presionado por ONGs fue lograr un padrón de maestros para conocer el número de docentes frente a un grupo, aunque hay estados que aún no cumplen esta tarea.
·     Fue loable, desde el punto de vista de Mexicanos Primero, el fortalecimiento de los consejos escolares para inmiscuir a los padres de familia y comunidad en las acciones y decisiones de cada plantel educativo.
·     Para la OEA, tener un mayor gasto educativo no necesariamente se vincula a una mejora en la calidad de los servicios educativos, sino que los recursos se utilicen y aprovechen en los estudiantes.

JOSEFINA VÁZQUEZ. ENCICLOMEDIA
En abril de 2012 se acusó un daño patrimonial al Estado por más de 2,000 millones de pesos. Se señaló que en la cuenta pública 2008, el Programa Enciclomedia exhibió facturas duplicadas, pagos dobles, registro de mobiliario de inventarios tabulados doblemente. Nula vigilancia de lo entregado por la empresa encargada, al grado de que en el Informe de Resultados de la Fiscalización Superior se asienta que los proveedores contratados por la SEP incumplieron y que no instalaron las aulas multimedia comprometidas.

ALONSO LUJAMBIO. ESTELA DE LUZ
Calificada con el mote de monumento a la suavicrema, el proyecto tuvo señalamientos de sobreprecios. La Auditoría Superior de la Federación reconoció esta falta. Originalmente, se estimó un gasto de 339 millones de pesos; sin embargo, su costo final fue de 1,035 millones de pesos.


® Derechos Reservados. Originalmente publicado en El Economista (25/Nov/2012). 

23 de noviembre de 2012

Presentación del libro: "El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: un asunto de equidad" en la FIL Guadalajara

El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIA los invita al evento Conversaciones de los Autores con los Lectores, donde se presentará el libro "El primer año universitario entre jóvenes provenientes d
e sectores de pobreza: un asunto de equidad", de Yengny Marisol Silva Laya y Adriana Rodríguez, editado por ANUIES.

La cita es el domingo 25 de noviembre, a las 11:00 hrs, Stand J15, Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2012. 

¡No falten!




Da clic sobre las imágenes inferiores para acceder al programa del evento: 


22 de noviembre de 2012

Cómo y desde dónde se configuran las políticas educativas

Por Pedro Flores Crespo*

Hace más de diez años, Pablo Latapí Sarre escribió un artículo en donde cuestionaba al gobierno de Vicente Fox (2001-2006) por pensar que la pobreza – y otros problemas, como el levantamiento armado en Chiapas - podía resolverse si se abocaba a dar resultados; a emprender la acción sin tomar seriamente en cuenta las discusiones teóricas que existían sobre pobreza y desigualdad. Para Latapí, el “flanco débil” del gobierno foxista fue privilegiar el pragmatismo en asuntos que requerían – y requieren - no sólo acciones concretas, sino también una reflexión analítica profunda.
Si bien no podemos ser presas de las teorías (o ideologías) para actuar, tampoco podemos omitir que la acción o las políticas públicas parten de referentes (epistemologías) previamente reconocidos, explícita o implícitamente, por los gobiernos. Analizar y discutir estos referentes es uno de los objetivos de la Red Latinoamericana de Estudios Epistemológicos en Política Educativa (RELEPE). Esta red adopta un enfoque original para analizar la política educativa pues centra su atención en saber cómo se produce el conocimiento en este campo de estudio, cómo se ha construido históricamente en cada país y cómo podemos hacer que los distintos enfoques epistemológicos se relacionan con la realidad, es decir, cómo el pragmatismo de un gobierno como el foxista, por ejemplo, pudo haber sido utilizado para configurar políticas sociales orientadas a reducir la pobreza y la desigualdad.
Como puede verse, hablar de la epistemología de la política educativa - por más rimbombante que parezca - es un tema de estudio que todo estudiante o académico puede abordar con relativa facilidad. La RELEPE, a mi juicio, ha tenido el mérito de poner sobre la superficie un tema que inevitablemente está presente en los procesos de política, pero que no es advertido y analizado de manera explícita. La forma en cómo construimos conocimiento en el campo de la política educativa toma visibilidad gracias al trabajo que esta red desea impulsar.
La RELEPE organizó las primeras jornadas latinoamericanas de estudios epistemológicos en política educativa el 15 y 16 de noviembre en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) de Argentina. Ahí destacaron por lo menos tres puntos. El primero fue la introducción de un punto de inflexión en la manera de analizar las políticas educativas de nuestra región. Esto se explica por la original perspectiva adoptada por la RELEPE y quizás también por el relevo generacional de investigadores, muchos de ellos jóvenes y académicamente formados fuera de los países de origen.
En segundo lugar, se puso de manifiesto que la discusión sobre las epistemologías de la política educativa es un campo amplio de estudio; por lo tanto, habría que incluir en los próximos encuentros a otros actores que no sólo provengan de la rama académica, sino también de la política y de la escolar (maestros, sobre todo). Asimismo, se recomendó incluir debates sobre temas que parecen claves para hacer florecer este campo como la construcción de la realidad en cada país latinoamericano, así como las variantes metodológicas.
Tercero. Aunque se hizo énfasis en ciertas perspectivas comunes y muy populares en América Latina (e.g. emancipación, marxismo, “colonialidad del saber”, teoría crítica), las jornadas en particular y la RELEPE en general parecieron más proclives a tener una posición plural y amplia. De hecho, hubo un panel de expertos latinoamericanos que hablaron sobre cómo se estudia la política educativa de nuestra región desde Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Este panel constituyó una gran oportunidad para pensarse desde “afuera” y, en mi caso, me sirvió para reflexionar por qué se reproducen ciertas modas o se privilegian autores en las formas de analizar las políticas educativas de países como México. La escuela estructuralista y reproduccionista francesa sigue prevaleciendo no sólo en México, sino en los otros países de la región. ¿Por qué? Habrá que investigar.
También se quiso llamar la atención en la necesidad de revisar y discutir los modelos (epistemológicos) binarios, es decir aquellos que construyen conocimiento a partir de los opuestos tales como el dialectismo, dualismo, dicotomismo y maniqueísmo. El maniqueísmo aterriza recurrentemente en el campo de la política comparada y más específico, en una de sus ramas: la transferencia de política o el policy transfer. El maniqueísmo, asienta Marcos Barrera, se deriva de un modelo epistemológico “original” que es el esoterismo, el cual postula que el conocimiento es producto de condiciones ajenas a la humana. ¿Suena esto raro? No tanto. ¿Cuántas veces no ha escuchado usted decir a algún intelectual, político, académico o actor social – disidente, sobre todo -, que la política educativa de México la dicta el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) o alguna otra fuerza del más allá? Si lo escucha, piense que detrás de su forma de concebir la realidad hay una posición determinada que refiere a una epistemología. Ve que no es tan difícil entrar a este campo de estudio; visite entonces www.relepe.org y suscríbase.


* Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

21 de noviembre de 2012

Descentralizar la educación en el DF incluye aspectos pedagógicos

Laura Poy Solano*

- Las entidades no sólo deben controlar el dinero que les otorga la Federación: especialistas.
- Los de Ebrard fueron esfuerzos infructuosos para que le transfirieran el sector; prevén que con Mancera se discuta la descentralización.
- En el resto del país el proceso comenzó en 1992.

La descentralización de los servicios educativos en el Distrito Federal sólo sería benéfica si se reforma la Ley General de Educación, con el fin de que los estados no estén facultados únicamente para controlar sus recursos, sino para intervenir en los aspectos pedagógicos; de lo contrario se tratará sólo de una medida política, afirmaron especialistas.
Luego de que el administrador federal de Servicios Educativos para el Distrito Federal, Luis Ignacio Sánchez, señaló que al Gobierno del Distrito Federal, encabezado por Marcelo Ebrard, no le interesó la descentralización del sistema en el ramo –que atiende a poco más de un millón 750 mil alumnos de enseñanza básica– y que para su sucesor, Miguel Ángel Mancera, tampoco es una prioridad, los especialistas aseguraron que hay factores políticos y económicos que han obstaculizado el proceso.
En entrevista, Carlos Muñoz Izquierdo, catedrático de la Universidad Iberoamericana y experto en el sistema educativo nacional, destacó que el Distrito Federal no es una entidad que goce de total autonomía, como ocurre con otros estados, y se podría desprender que no procede descentralizar un servicio financiado por el gobierno federal.

Intentos infructuosos
Sin embargo, aclaró que durante los primeros años de este sexenio Ebrard hizo varios intentos que resultaron infructuosos para que la federación le transfiriera el control y el financiamiento de la educación, por lo que dijo que no le parece suficientemente sustentada la opinión de que el gobierno local se ha negado a las descentralización educativa.
Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México, indicó que la descentralización del sistema educativo del DF –el cual está integrado por 8 mil 663 centros escolares y más de 84 mil 500 docentes de prescolar, primaria y secundaria– es un proceso, a diferencia del resto del país, no se inició en 1992,quizá por su carácter peculiar, al no tener el estatuto de entidad.
Consideró que con la nueva administración capitalina, encabezada por Mancera, quien ha propuesto crear una constitución para el DF, y así dar el estatuto de ciudad capital, puede implicar volver a analizar la posibilidad de descentralizar el sistema educativo.
Agregó que si esto es posible, es momento, al igual que con el resto de las entidades, que el DF se haga cargo de sus servicios educativos y que asigne recursos adicionales a los fondos federales para tener un mejor sistema formativo.
En cuanto a los factores que han impedido este proceso, hizo énfasis en que se podría plantear como hipótesisque la descentralización de los servicios educativos transfiriera al DF una cantidad considerable de dinero que, sin duda, fortalecería notablemente el peso político del gobierno local, lo cual, evidentemente, no estaría bien visto por el gobierno federal.
Además, apuntó, hay indicios de que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y su dirigente, Elba Esther Gordillo Morales, no han estado dispuestos a depender del gobierno local respecto del manejo de plazas y otros recursos.
Otro factor, indicó, es que el gobierno federal podría dudar de la capacidad técnica de la administración capitalina para administrar los recursos.


* Derechos Reservados. Originalmente publicado en La Jornada (18/Noviembre/2012)

15 de noviembre de 2012

Discutir la educación: Tierra de diálogos y Sin filtro

Por Pedro Flores Crespo*

Apenas la semana pasada comentaba que el tema educativo era parte de un creciente movimiento de información y opinión pública y en pocos días, fui testigo de la realización de dos programas de televisión que pusieron a la educación en el centro del debate. Estos programas son: Tierra de diálogos y Sin filtro. El primero es un programa producido por el Canal 30.1, el cual se puede ver en formato digital en el Distrito Federal y en canales análogos abiertos en algunas otras zonas del país. Tierra de diálogos, aún no sale al aire. Será a mediados de noviembre que empezará transmisiones y el capítulo dedicado a la educación tardará uno o dos meses en ser visto.
En el caso de Sin filtro, como muchos sabemos, es un programa en donde algunos de sus participantes estuvieron ligados al grupo #YoSoy132, el cual se desprendió del ejemplar movimiento Más de 131, que tuvo su origen en la Universidad Iberoamericana a raíz de la visita del entonces candidato a la presidencia, Enrique Peña Nieto. Sin filtro es transmitido por Foro TV, un canal de Televisa y en su segunda edición (04/10/12), centró su atención en la educación del país.
¿Qué comparten Canal 30.1 y Televisa? La crítica. El primero por haber sido creado mediante una iniciativa gubernamental y la segunda por ser una empresa rica con contenidos pobres. Además, la puesta en marcha de un programa con ex miembros del #YoSoy132 levantó sospechas de “cooptación” por parte de la empresa comercial de medios. No voy a meterme aquí en esta polémica, mas bien, quisiera comentar los contenidos de ambos programas y opinar sobre su calidad.
Aún cuando los televidentes tienen la última palabra para juzgar el programa Tierra de diálogos, fue interesante que los organizadores del programa nos pidieran a los participantes tocar el tema educativo desde el ángulo del discurso, desde la “palabra educación”. ¿Hay abusos del discurso educativo? ¿Todos sabemos de educación como para poder hablar de ella con razón y fundamento? ¿Qué creencias —e intereses— escondemos los actores detrás de nuestras expresiones relacionadas con el sistema educativo nacional? Hasta donde recuerdo, esta perspectiva de análisis no es común en los medios de comunicación y me parece alentador que un programa de televisión se haya dado cuenta de este vacío.
Mi opinión ahí fue que los “discursos” no pueden ser constructores de la realidad ni tienen por qué convertirse en verdad unívoca. Todo lo que los distintos actores sociales y políticos expresamos en los medios requiere confrontación, análisis y fundamento. Si carecemos de evidencias sólidas, estaremos más expuestos a creer que la pobreza económica impide irremediablemente a los niños aprender, que una organización civil quiere privatizar las escuelas cuando otros son los que se sienten sus dueños, que si no hay más dinero y prebendas habrá “caos social” o que los maestros son seres humanos más indefensos que los infantes a los que diariamente tratan de educar.
A partir de esta discusión, se habló de la “responsabilidad” de los medios de construir sus mensajes con información científica, algo que otros países ya realizan. La coalición entre investigadores y periodistas es clave para poder generar debates públicos mucho más informados que en última instancia, enriquezcan y orienten mejor el cambio de políticas.
Sobre la responsabilidad que tienen los medios de comunicación de utilizar información y evidencia científica para construir y presentar sus mensajes, el programa Sin filtro sentó, a mi juicio, un mal precedente en su capítulo dedicado a la educación. En sus inicios, se dijo que este programa de Televisa presentaría la opinión de jóvenes universitarios, “independientes, críticos” y que sólo ellos marcarían la línea editorial. Tal característica parece que ha resultado contraproducente. A pesar de haber tenido como invitada a una egresada de la carrera de pedagogía de la Universidad Nacional Autónoma de México y actualmente, asistente de investigación educativa en la Ibero, los conductores de Sin filtro casi no la dejaron hablar y apoyaron sus opiniones en clichés y observaciones sin fundamento empírico o teórico. Por ejemplo, dijeron: “mientras Brasil forma técnicos, México abogados”, en el sexenio “no se trabajó suficiente”, “calidad educativa es igual a capital humano”, ”Josefina Vázquez Mota firmó la Alianza por la Calidad de la Educación”.
Y aún más grave fue que al momento en que una participante preguntó a los panelistas por qué asumían que a los padres de familia no les importaba la educación de sus hijos. En ese momento, uno de los jóvenes presuroso respondió: Porque abusan de sus hijas…Cuando tienes un asentamiento rural en donde tú vives en una casa de dos por dos; no tienes las condiciones para tú tener a tus dos hijos a tu esposa y tienes una letrina que esta ahí, y tienes que dormir [con más gente]; esto se presta muchas veces a que las condiciones mismas te determinen a que tiendas a tener ciertas perversiones y ciertos abusos de autoridad. Es cierto que ante esta opinión, el conductor del programa reaccionó para decirle al joven que su supuesto del incesto no tenía fundamento, sin embargo, ahí quedó el mensaje y la confusión avanzó, no así el debate razonado.
Los jóvenes de Sin filtro pisaron, como comenté con un colega especialista en comunicación, un terreno común cuando se habló de educación. Es claro que a este programa le hace falta una línea editorial innovadora, de debate razonado, pues lo que se exhibió el domingo 4 de noviembre no tiene relación alguna con la imaginación y altura de miras que dejó ver la juventud a partir del movimiento Más de 131.

* Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

13 de noviembre de 2012

El contexto de la política educativa: oportunidades y desafíos

Por Pedro Flores Crespo*
¿Es el actual contexto político y social igual al que vivimos hace 10, 15 o 20 años? Obviamente no; por ello valdría la pena intentar una breve descripción de qué tendencias, conflictos y nuevas situaciones están surgiendo en el medio educativo para intentar un análisis distinto de la política educativa de México.
En primer lugar, pienso que la educación, al contrario de hace algunos años, forma parte de un movimiento de opinión pública mucho más plural, constante y profesional. El tema educativo se ha ubicado en los medios de comunicación con mayor frecuencia y los debates sobre la calidad académica, equidad, financiamiento, el papel del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), entre otros temas, han ocupado recurrentemente un lugar primordial en el trabajo de periodistas, empresarios, líderes de opinión, intelectuales, políticos, académicos y comentócratas.
Aún cuando sigue habiendo puntos de vista simplistas, la opinión sobre los temas educativos se ha enriquecido gracias a la generación y disponibilidad de información que hace 10, 15 ó 20 años no teníamos. Los resultados de las pruebas de logro escolar (Pisa, Excale, Enlace), de los concursos para maestros, de los registros nacionales de información y de los informes y panoramas educativos que elaboran las agencias nacionales de evaluación han sido una pieza clave para incentivar el debate público sobre la educación e impulsar un movimiento de opinión pública mucho más sólido y consistente. Esto en una democracia frágil como la de México no es poca cosa. La inconformidad que hemos desarrollado por los resultados educativos y la manera en que se conduce el sistema educativo del país puede crecer y, eventualmente, propiciar cambios si existe una opinión pública informada, amplia y activa.
Otro elemento que es distinto a hace 20 años es la concentración y distribución de poder político para definir agendas educativas, delimitar problemas y ejecutar acciones en el ámbito de la educación. Aún cuando siguen existiendo actitudes y programas centralistas (la Alianza por la Calidad de la Educación, por ejemplo), así como atribuciones exclusivas del poder ejecutivo, específicamente, de la Secretaría de Educación Pública (SEP), los gobiernos de los estados poseen ahora una creciente centralidad en el desarrollo de las políticas. No en balde se creo hace menos de diez años el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), que está formado por los titulares de las secretarías de educación de los estados y por autoridades federales con el propósito de convenir acciones para el desarrollo del sistema educativo nacional.
Así mismo, el cuerpo legislativo ha sido capaz de corregir iniciativas del titular del ejecutivo en materia educativa y ahora parece estar organizado de manera distinta para encauzar el desarrollo de las políticas públicas. Aparte de la pluralidad partidista e ideológica que existe desde hace tiempo en la Cámara de Diputados, ahora hay actores ajenos a este órgano legislativo que son legalmente reconocidos para representar los intereses de organismos sociales y privados. Los “cabilderos”, como se les conoce, tratarán de persuadir a los legisladores de tomar decisiones alineadas a sus creencias e intereses. Es de llamar la atención que en esta legislatura, hubo 542 solicitudes para ser “cabildero”, pero sólo se aprobaron 252 (46%). En la comisión de educación, se dice, habrá 205 de estos actores políticos (El Universal, 02/11/12, nota de Ricardo Gómez). Como bien puede suponerse, bajo este escenario, las políticas públicas ya no pueden ser vistas, ni analizadas como el mero resultado de un complot, capricho del Banco Mundial, o voluntad de uno o dos actores - por más poderosos que éstos sean.
Las políticas educativas, en el contexto actual, son sujetos de intensa negociación, conflicto permanente y visiones encontradas. El problema es que la relación entre pluralidad y eficiencia no siempre es tan clara y directa, como asumió el presidente electo, Enrique Peña Nieto (EPN) al reunirse con gobernadores perredistas. Habrá que construir nuevos mecanismos institucionales para procesar la fuerza política. El diálogo público y abierto es uno de estos mecanismos. ¿Lo entenderá el nuevo gobierno o nos querrán recetar “reformas estructurales” sin que medie uno o varios debates? ¿Estará el gobierno de EPN dispuesto a abrir la discusión para conformar un programa educativo que incorpore la crítica y proponga políticas y programas de nueva generación o seguiremos promoviendo una política educativa cerrada, basada en la multiplicación de programas, inyección de insumos (computadoras, dinero, tabletas) y en la simulación (“mientras negocio en privado con los líderes sindicales, digo públicamente que la reforma necesita de los maestros”)?
Así como existe una opinión pública más informada, información independiente, creciente pluralidad, dispersión de poder y reglas distintas para participar en el configuración de las políticas, también tenemos en el contexto actual de las políticas educativas los casos de de las escuelas normales, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y de Nueva Jerusalén. Estos fenómenos revelan desatención por parte de la autoridad federal y estatal, una compleja relación entre gobiernos locales, rectores y comunidades universitarias, así como un preocupante fanatismo. Si no queremos que este tipo de fenómenos se repitan es hora de quitarnos la máscara política que nos tatuó el régimen autoritario. Es hora de promover el diálogo público y abierto entre los diversos actores y ver cómo los nuevos funcionarios son capaces de persuadir con argumentos y acciones a los que no pensamos igual. ¿No sería esto un buen comienzo para un gobierno que requiere legitimidad y actuar con eficiencia?

* Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

6 de noviembre de 2012

Sylvia Schmelkes galardonada con el Premio Mundial de Ciencias Eureka


Al personal del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE)  de la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México, nos da gusto informarles que nuestra directora, la Mtra. Sylvia Schmelkes del Valle, recibirá hoy el Premio Mundial de Ciencias Eureka 2012-2013 otorgado por el Consejo Mundial de Académicos Universitarios,  en el marco de la 3ra Bienal Mundial Educación, Estimulación y Motricidad Infantil, que se celebra en La Habana, Cuba, del 6 al 9 de noviembre del año en curso.

¡Muchas felicidades a la Mtra. Schmelkes por este galardón!


5 de noviembre de 2012

Universidades tecnológicas y politécnicas: posibilidades de desarrollo

Por Pedro Flores Crespo*

Con fecha del 11 de octubre, el Diario Oficial dio a conocer algunas adecuaciones al Reglamento Interior de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que, entre otras cosas, establece la unión de la coordinación de universidades tecnológicas con la de las politécnicas. ¿A qué responde este cambio? Hasta donde pudo verse, no existe un boletín de la SEP o de la Subsecretaría de Educación Superior (SES) que exponga los argumentos técnicos y políticos para unir ambas unidades administrativas.
Se sabe, empero, que el modelo de universidades politécnicas (UP) fue concebido dentro del seno de la Coordinación General de Universidades Tecnológicas (CGUT). Quizás por ello, originalmente, se propuso que ambos subsistemas de educación superior tecnológica podrían compartir la misma unidad responsable, sin embargo, no fue así. La Coordinación de Universidades Politécnicas (CUP) nació por su cuenta, con personal compartido por la CGUT, pero sin una estructura legal propia. Esto seguramente dificultó el manejo administrativo que se hacía más complejo a medida que se multiplicaba el número de UP. Mientras en 2001 había sólo una UP, actualmente contamos con 49 de estas instituciones (oficialmente, 51). Al no tener una base administrativa sólida y propia, se pone también en riesgo la viabilidad del modelo educativo de las UP. Quizás por ello, la SES dio el paso hacia la fusión de ambas unidades en lo que ahora se llamará, la Coordinación General de Universidades Tecnológicas y Politécnicas (CGUTyP). Parece ser que entonces la propuesta original se impuso.
Al revisar las atribuciones de la nueva coordinación, es notable observar que no se trata solamente de sentar las bases para un adecuado manejo administrativo y financiero de las UP, sino también de crear sinergias institucionales entre ambos subsistemas (UT y UP). En el nuevo Reglamento se habla de “[p]romover que las universidades tecnológicas y politécnicas formulen programas integrales de fortalecimiento institucional que les permitan alcanzar niveles superiores de desempeño”. Se enfatiza, además, la necesidad de “coordinar” el funcionamiento y operación de ambos subsistemas y de “[a]poyar las acciones de concertación que propicien el desarrollo y consolidación de las universidades tecnológicas y politécnicas”.
Con estas nuevas disposiciones se abre, a mi juicio, una valiosa oportunidad para que ambos subsistemas aprendan uno del otro y consoliden sus fortalezas tales como el programa de estadías o la generación sistemática de información e indicadores que otros subsistemas de educación tecnológica no han desarrollado a pesar de haberse creado muchos años antes.
Asimismo, al tener una unidad administrativa única, los dos subsistemas (UT y UP) podrían articularse mejor para hacer frente a sus limitaciones tales como la necesidad de formar integralmente a los jóvenes o hacer más eficiente el tránsito del nivel de Técnico Superior Universitario al de ingeniería o licenciatura. Rebasar el enfoque vocacional y responder a las aspiraciones razonadas de los jóvenes son dos puntos que cualquier cambio organizacional tendría que tomar en cuenta. El hecho de crear o suprimir unidades burocráticas debe beneficiar, en primera y última instancia, a los jóvenes más que al funcionario, rector o grupo de interés que éste represente. Esperamos que los nuevos cambios en el Reglamento Interno de la SEP caminen en este sentido. Habrá que estar atentos.
Otro de los temas que también llama mucho la atención en las nuevas disposiciones del Reglamento de la SEP es el del impulso a la investigación. Se dice que habrá que “[f]omentar en las universidades tecnológicas y politécnicas el desarrollo de actividades de vinculación e investigación que fortalezcan la docencia y apoyen la articulación con los sectores de producción de bienes y servicios”. Con ello, parece haber una idea mucho más consistente de cómo una universidad puede tener un impacto amplio en su entorno social y económico que el mero hecho de insertar profesionales en el mercado laboral.
Si las UT y las UP unen esfuerzos científicos – cuestión que cruza la incorporación y desarrollo de una planta de investigadores –, identifican las necesidades sociales y económicas de las regiones en que se asientan y articulan esfuerzos intelectuales no sólo para dar respuesta a éstas, sino para transformarlas, un modelo distinto de educación superior tecnológica podría estarse formando. Con un modelo educativo más integral, no sólo se esperaría que las UT y UP preparen al personal para empleos específicos, sino que también puedan hacer que los sujetos universitarios produzcan parte del cambio social y la transformación que algunas regiones del país realmente necesitan. La adaptación al contexto es una capacidad de la universidad, como lo es también su transformación. ¿Avanzarán hacia allá las UT y UP o seguirán ellas mismas limitando su potencial? Vamos a estar atentos de estos cambios y ver cómo avanzan dentro del nuevo contexto político del país. Seguramente, volveré al tema en los próximos números de Campus.
Postcriptum. Invito a todos los interesados en discutir el futuro de la educación técnica y tecnológica en México y en América Latina al seminario que se realizará en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, el 27 de noviembre del presente de 10:00 a 14:00 horas. Se contará con la participación de algunos funcionarios de la SEP y destacados especialistas nacionales e internacionales. Para confirmar, escribir a:pedroa.flores@uia.mx


* Doctor en Política por la Universidad de York, es investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

2 de noviembre de 2012

Cultura e Identidad (con educación ambiental) el caso de la Escuela Primaria Intercultural Bilingüe “Juan Álvarez”


Con el propósito de multiplicar las buenas prácticas educativas, la Cumbre de Líderes en Acción por la Educación (CLASE) presentó 20 experiencias ejemplares realizadas en su mayoría por docentes mexicanos, quienes trabajan en situaciones adversas dentro del sistema educativo de nuestro país. Estas 20 prácticas expuestas en la ciudad de México los días 29 y 30 de octubre, fueron seleccionadas por 28 especialistas en educación, de un total de 74 trabajos presentados. 

Una de las prácticas educativas expuestas, titulada Cultura e Identidad (con educación ambiental) en la Escuela Primaria Intercultural Bilingüe “Juan Álvarez”, de Xochistlahuaca (Guerrero), fue coordinada por la investigadora y colaboradora del INIDE, Joan Marie Feltes, especialista en interculturalidad y bilingüismo, y actual coordinadora del Diplomado Escuela y Comunidad en el estado de Guerrero.

¡Muchas felicidades a Joan y a todos los participantes de la Primaria Intercultural Bilingüe "Juan Álvarez"!