12 de agosto de 2013

Cerca de 7 millones, sin expectativas de futuro, advierten especialistas

Por Emir Olivares Alonso*

Se calcula que en México cerca de 7 millones de jóvenes no tienen expectativa de futuro, ya que no acceden a la educación ni a un empleo bien remunerado; prolongan su salida de la casa de sus padres y es prácticamente imposible que puedan adquirir una vivienda. Aun con este desolador panorama, el Estado no ha diseñado políticas públicas dirigidas a resolver la situación de este sector, al grado que se ha perdido ya una generación de mexicanos (los que nacieron en la década de los 80 del siglo pasado), señalaron especialistas universitarios en el tema, al conmemorarse el Día Internacional de la Juventud.
Los jóvenes son uno de los segmentos en riesgo por la desatención hacia ellos de las políticas públicas. No existen estrategias oficiales articuladas que intervengan de manera distinta a lo que se hacía y esa es una apuesta muy mala para la sociedad mexicana; estamos desatendiendo un sector estratégico para el país, señaló José Antonio Pérez Islas, coordinador del Seminario de Investigación en Juventud de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Por su parte, Luis Gregorio Sosa Grajales, académico e investigador de la Universidad Iberoamericana, señaló que la generación que hoy es joven ha cambiado respecto de la anterior: tiene capacidad de reflexión y de crítica. Es tan diversa que no se deja llevar, aseguró.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desempleo juvenil en México es de 9.7 por ciento. Al cierre de 2012 más de un millón 308 mil mexicanos de 14 a 29 años que carecían de trabajo, reportó la encuesta nacional de ocupación y empleo, dicha cifra representó 52.5 por ciento del total de desempleados en el país.
Además, según un estudio realizado en 2010 por la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP, del total de chicos que laboran, cerca de 50 por ciento perciben de uno a tres salarios mínimos y 14.5 ganan menos de uno, a 11.7 le pagan más de cinco. Hay que agregar que 56.7 por ciento carecen de prestaciones de ley.
Para Pérez Islas, hoy los jóvenes mexicanos no llegan a ser verdaderos adultos por falta de empleos con ingresos que los ayuden a ser autónomos, imposibilidad para contar con estabilidad y perspectivas de crecimiento, dificultades para independizarse y nulas oportunidades para comparar y mantener su propio hogar. Y es que apenas 5.6 por ciento de los jóvenes de entre 12 y 29 años viven solos, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Juventud (Instituto Mexicano de la Juventud, 2010).

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en La Jornada

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