4 de septiembre de 2013

Rezago educativo persiste en México

Por Ivonne Vargas*

A casi un año de haber iniciado el Gobierno de Enrique Peña Nieto, la promesa de campaña que realizó sobre recuperar la rectoría del Estado en política educativa nacional no se ha cumplido ni existe una estrategia clara para enfrentar el rezago en la materia, dijeron especialistas.
Durante la presentación de su primer Informe de Gobierno este lunes, el mandatario felicitó a la Cámara de Diputados por la aprobación de la Ley del Servicio Profesional Docente, que calificó como un paso trascendental para asegurar la calidad de la educación.
El primer año de Gobierno se resume en negociaciones a nivel sindicato, sin embargo falta un plan para garantizar la profesionalización de los maestros. Lo que se tiene actualmente son cursos "fragmentados" que no garantizan una adecuada formación inicial y actualización del maestro, apuntó la académica.
Aun cuando el rubro educativo fue una ‘carta fuerte' en su campaña, "no hay mucho por informar", dijo por su parte Ulises Corona, académico de la coordinación de Ciencias Sociales de la Universidad del Valle de México (UVM). La razón, explicó, es que no hay avances en otros temas prometidos, como impulsar presupuestos multinauales, incrementar la cobertura educativa, generar más presupuesto para ciencia y tecnología.
"Sólo con llegar al punto de personal académico y su evaluación, el presidente se encontró con una gran pared, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación", dijo.
Los cambios en el sistema educativo no se logran con aprobar una Ley de Evaluación Docente un día antes del informe, ni con tener una reforma que "maquille" pero no atienda los problemas de fondo. "Lo urgente es revalorar la función docente y devolver al maestro su papel central", subrayó Marisol Silva Laya, directora del Instituto de Investigación para el Desarrollo de la Educación de la Universidad Iberoamericana (UIA).
Los entrevistados coincidieron en que en los próximos cinco años de mandato son diversos los retos que enfrentará el gobierno de Peña Nieto, entre ellos la desigualdad en formación escolar por género, estrato y entidad; la baja calidad educativa; y la distribución de recursos. 
De 10 niños que entran a educación básica ocho llegarán a nivel superior, dijo Ulises Corona. Además de 10 niñas sólo estarán cinco, porque a la mitad de su formación deben atender problemas familiares, como cuidar de sus hermanos, detalló.
Peña Nieto propuso incrementar la cobertura para que en los próximos seis años se pase del 66% al 100% de la población en educación media superior, y en el ámbito superior se alcance un 45% de cobertura.
Pero hasta el momento no existe una política clara respecto a cómo conducir al niño de la educación básica a la superior. El reto es grande si se considera que cada 650,000 jóvenes desertan del bachillerato, lo que equivale a 1,800 personas por día, de acuerdo con datos de la organización Mexicanos Primero.
Hoy, las preparatorias son "fábricas de deserción", precisó el presidente de la Asociación, Claudio X González. Según datos de esta organización civil, sólo 10% de cada generación termina una carrera universitaria y un mexicano estudia, en promedio, 8.6 años, equivalente al segundo grado de secundaria. El promedio en los países miembros de la OCDE es de más de 12 años.
Aunado a ello, seis de cada 10 escuelas en el país funcionan en malas condiciones, es decir, no tienen la infraestructura mínima para operar. "Para estos temas debería existir una estrategia clara en la agenda de los próximos cinco años", dijo Marisol Silva, de la UIA.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en CNN Expansión.

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