29 de noviembre de 2013

El COMIE hoy y de cómo la forma no es fondo

Por Pedro Flores Crespo*

El Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) acaba de concluir su décimo segundo congreso nacional, al que asistieron casi 3,000 participantes. De acuerdo con las autoridades universitarias de Guanajuato, nunca se había registrado un congreso académico de tal magnitud en esa ciudad.
Con visión e independencia, diversos académicos fundaron el COMIE hace 20 años como una Asociación Civil cuyo objetivo primordial es “conjuntar acciones e intereses comunes de los investigadores en el área educativa, con el fin de fomentar la investigación de calidad que incida en las prácticas y políticas de la investigación educativa”. Es, por lo tanto, una organización esencialmente académica e interinstitucional. Actualmente, aglutina a 439 investigadores de 88 instituciones entre públicas y privadas.

Investigación educativa en movimiento
El XII Congreso Nacional de Investigación Educativa (XIICNIE) fue testigo de varios hechos que merecen ser resaltados y comentados. En primer lugar, especialistas, maestros, estudiantes, normalistas y representantes de diversas organizaciones civiles y gubernamentales ratificaron al congreso del COMIE como un amplio espacio de diálogo sobre la problemática educativa del país. Se recibieron 2,438 trabajos entre ponencias, presentaciones de libro, carteles, propuestas de taller y proyectos para el Encuentro de Estudiantes de Posgrado (ENEPE). De este total, se aceptaron 1,399, es decir, se tuvo una tasa de aceptación de 57 por ciento.
En segundo lugar, el 12º CNIE presentó una estructura distinta a la tradicional. Primeramente, se fijó un tema central para el congreso: “Aportes y Reflexiones de la Investigación para la Equidad y la Mejora Educativas”. Luego, se organizaron los trabajos dentro de siete grandes áreas (Sistema Educativo Nacional, Educación Inicial y Básica, Educación Media Superior, Educación Superior, Posgrado, Educación Continua y Otras Alfabetizaciones y Educación en Espacios No Escolares). Con esta estructura y, a partir de una sistemática revisión de los resúmenes de las 1,027 ponencias, fue posible saber que cuatro de cada diez ponencias se concentraron en el área de Educación Superior por un lado, y por otro lado, que hubo un bajo porcentaje de ponencias en las áreas de Educación y otras Alfabetizaciones (29), así como de Educación en Espacios no Formales (44). Este dato llama la atención si consideramos que en México el problema del rezago educativo es grave, ya que concentra a más de 30 millones de personas que no saben leer ni escribir o que no han completado su educación básica, la cual es gratuita y obligatoria.
Los congresos del COMIE han evolucionado considerablemente con el tiempo. En este duodécimo encuentro, se repitió, por segunda ocasión y con un éxito rotundo el Encuentro de Estudiantes de Posgrado (ENEPE), mediante el cual los estudiantes de maestría y doctorado presentan sus avances ante investigadores de amplia trayectoria, creando así una cultura académica más abierta y colaborativa. Además, se tuvo la reunión focal de la World Education Research Association (WERA), lo que reafirma la firme estrategia de internacionalización del COMIE. Por si esto no fuera suficiente, se organizó la primera carrera y caminata por la educación con el ánimo de convivir y relajarse fuera de los tradicionales códigos académicos. Todo ello implicó un gran esfuerzo de coordinación, generosidad y un claro compromiso con la labor del COMIE.
En tercero y último lugar, el 12º CNIE vio cristalizados varias metas y proyectos. Se afianzó una forma colegiada de trabajar del Comité Directivo, se consiguieron importantes financiamientos que le van a dar viabilidad a las actividades científicas del COMIE y, finalmente, la Revista Mexicana de Investigación Educativa, ingresó al índice Web of Science-Sciences Citation de Thomson Reuters, lo que la ubica dentro del grupo de revistas científicas más importantes e influyentes del mundo.

Academia y poder político: cuando la forma no es fondo
Uno de los proyectos que también se concretaron fue haber conseguido el apoyo gubernamental para tener una sede permanente y que así el COMIE pueda realizar sus actividades sin contratiempos. Al ser una organización interinstitucional, el equipo técnico y administrativo —no sólo el directivo— del Consejo iba de un lugar a otro, lo que ha originado que se retrasen y entorpezcan las actividades fundamentales del Consejo como la oportuna distribución de la Revista o la pronta resolución de los problemas que cualquier organización tiene que enfrentar.
A destacados colegas como Manuel Gil Antón parece haberles sorprendido el anuncio del secretario de Educación Pública en el sentido de que el Gobierno Federal apoyaría la construcción de la sede del COMIE. El anuncio no fue un acto de magia, como se sugiere en su artículo “Te lo firmo y te lo cumplo” (El Universal, 23/11/13); sino el resultado de una labor de persuasión y negociación del el Comité Directivo (CD) del COMIE con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Cabe aclarar que todos los miembros del CD son propuestos y elegidos por medio del voto durante las asambleas que anualmente realiza el Consejo. No fue, por lo tanto, una decisión unilateral ni una concesión improvisada derivada de un proceso ilegítimo. En este punto, Manuel Gil se equivoca.
Pero como agudo observador educativo y analista de las relaciones entre el “científico y el político”, Gil Antón provocó con su artículo reflexiones que me parecen muy sanas y útiles. ¿Cómo deberá ser la relación del COMIE con el poder político y los actuales funcionarios del Estado? ¿Cruzará esta relación la perspectiva compleja, pragmática o la clásica de las comunidades inconexas en la que se asume que el “académico es de Venus y el político de Marte” (Birnbaum)? ¿La forma en como producimos y comunicamos el conocimiento en el COMIE es la más idónea para que las autoridades educativas estatales y federales reflexionen sobre su práctica política? Pese a que el COMIE ha organizado seminarios sobre los usos de la investigación en los procesos de política y escolares, aún hay muchos temas que el nuevo CD tendrá que analizar y poner sobre la mesa. Manuel incita a ello y se agradece.
Por último, advierto que nuestro colega del Colegio de México tiende a pensar que por el hecho de recibir apoyo y sobre todo, por la forma en que lo anunciaron los actuales representantes del Gobierno Federal, puede haber un socavamiento de la autonomía del COMIE. Con la misma claridad y apertura con la que Manuel Gil escribe, pienso que en este caso, “forma no es fondo”. Podría haber un “priolítico clásico”, como piensa Gil Antón, pero por el perfil de algunos de los miembros del Comie, sus antecedentes de independencia e historia institucional no se visualiza un plegamiento automático del Consejo a los designios del “Jefe Providente”. Advertir públicamente del riesgo fue, insisto, útil.
Por otra parte, coincido con Manuel Gil en el sentido de que habrá que reflexionar por qué en México las organizaciones civiles recurren al apoyo de los gobiernos electos —¿es esto reflejo de una nueva gobernanza? Sin embargo, en esta discusión debe entrar otro punto esencial que no aparece en el artículo de Manuel: la independencia y autonomía intelectual no la ofrece ni la quita un apoyo en especie. En México, hay diversas instituciones académicas y científicas —incluido el Colmex— que han recibido apoyo de los gobiernos y siguen siendo profundamente críticas por el buen juicio de sus académicos. Es entonces en la manera de pensar, críticar, investigar y actuar frente al poder como se puede demostrar que organizaciones como el COMIE son confiables y útiles para la educación pública del país.

* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio

27 de noviembre de 2013

¿Tienen futuro las revistas científicas en educación?

En la conversación educativa, moderada por el Dr. Pedro Flores Crespo, participaron en la mesa de reflexión: la Dra. Alejandra García Bado, Editora de la Revista Sinéctica del ITESO; la Dra. Edna Luna Serrano, dictaminadora en  REDIE, Revista Electrónica de Investigación Educativa, publicada por la Universidad de Baja California y el Dr. Juan Manuel Piña Osorio, editor en Perfiles Educativos del IISUE. Los temas en los cuales giró la conversación fueron: las características de la producción científica, las instituciones participantes; las principales revistas de acuerdo a su circulación; las políticas de incentivos y los patrones de colaboración entre las propias revistas.
Como principal problemática emerge la poca o nula calidad en los artículos enviados para dictamen, que cuentan con la peculiaridad de ser trabajos poco cuidados teórica y metodológicamente; los puntos coincidentes en la mesa, entendidos como acuerdos generales, fueron: la pertinencia de una dictaminación rigurosa en las colaboraciones, la realimentación en trabajos que no cumplan con lineamientos de calidad mínimos, así como la transformación urgente de escritores, dictaminadores, escritores y editores en red global de colaboración. 

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Prensa COMIE.

26 de noviembre de 2013

El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: Presentación en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa

El pasado viernes 22 de noviembre en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, se llevó a cabo la presentación del libro El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: un asunto de equidad de las autoras Marisol Silva Laya y Adriana Rodríguez. Éste surgió de una investigación realizada en la Universidad Intercultural del Estado de México y la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl cuyo objetivo fue analizar los procesos más relevantes que caracterizan el primer año universitario de los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres e identificar sus principales dificultades.

El libro fue comentado por Lorenza Villa Lever y Dinorah Miller Flores quienes subrayaron que en México, a diferencia de otros países, existe una falta de atención al tema e hicieron mención de la invaluable aportación de las autoras al reconocimiento del primer año universitario como un tramo crítico en la definición de trayectorias escolares exitosas o irregulares y en el abandono escolar. También, destacaron la revisión que las autoras hacen del concepto de equidad educativa desde una perspectiva de justicia social y su interés por posicionar al tema como una prioridad en las políticas y decisiones dirigidas a mejorar la educación superior en el país.
Durante el primer año universitario, señalan las autoras, los jóvenes enfrentan dificultades que responden a factores externos a la escuela –como la precariedad económica y limitado capital cultural-, pero también a variables propias del ambiente institucional que pueden modificarse para favorecer las trayectorias estudiantiles, por ejemplo, las prácticas educativas y la interacción con los profesores. En este sentido, es preciso que se reconozca la importancia de dicho periodo y se instrumenten dispositivos de apoyo a la integración académica y social, así como estrategias que transformen la experiencia en el aula para estimular un mayor compromiso del joven con sus estudios y favorecer así la permanencia y trayectoria exitosa, es decir, se requiere brindar una atención integral y una educación de buena calidad.

En opinión de las comentaristas, las reflexiones presentadas en el libro de Marisol Silva y Adriana Rodríguez, sin duda, servirán como un estimulante marco de referencia tanto para nutrir los debates en México sobre la importancia del primer año universitario como para el desarrollo de la investigación en ese campo.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 22 de Noviembre de 2013. 

Guanajuato albergó foro educativo nacional

La semana pasada, Guanajuato fue sede del XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, evento de impacto académico, pero también económico por el inevitable rol de turistas ya que arribarán casi 3 mil congresistas de todo el país del 18 al 22 de este mes. 
Este evento enmarcó la presentación de 130 libros de reciente publicación, mil 28 ponencias producto de investigaciones y de “los 13 estados del conocimiento, que son un compendio de investigación educativa que se ha hecho en los últimos 10 años”, afirmó Jesús Ibarra, director del Departamento de Educación de la Universidad de Guanajuato (UG).
Destacó que para la UG y para el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), el impacto académico radica en “ver la incidencia de la investigación educativa en la toma de decisiones” con el propósito de mejorar la educación.
Por su parte, Pedro Flores Crespo, representante del COMIE, enfatizó que reforma educativa y federalismo fueron algunos de los temas que se abordaron en debates con argumentos apoyados en la investigación, y anunció que a la ceremonia inaugural, en el Auditorio del Estado, asistió el secretario de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet.

Para anunciar el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa se convocó a una rueda de prensa en el Salón Ashland del Edificio Central de la UG, a la que fueron invitados Jorge Cabrejos y Ángel Sánchez, quienes están al frente de la Oficina de Convenciones y Visitantes y de la Dirección General de Turismo. Cabrejos resaltó que el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa es el más importante en su tipo. 

25 de noviembre de 2013

Mesa: Infancias vulnerables y acceso a la educación. Niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores

Infancias vulnerables y acceso a la educación: niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores, fue una de las Conversaciones educativas realizadas en el marco del Congreso Nacional de investigación Educativa en la ciudad de Guanajuato.
La conversación  entre las doctoras Elvia Taracena, Teresa Rojas, Silvia Van Dijk, el doctor Carlos Rafael Rodríguez Solera y los presentes, se centro en la importancia de  profundizar en los aspectos educativos que deben considerarse en la atención de tres grupos específicos de niñas y niños vulnerables: los que están en situación de calle, los trabajadores y los jornaleros migrantes, grupos  especialmente vulnerables en lo relativo a su atención educativa. Aunque aclararon éstos no son los únicos grupos de niños vulnerables.
El Dr. Carlos Rodríguez, hizo una primera aproximación al problema general de la Infancia vulnerable, destacó que se estima en más de tres millones la cantidad de niñas, niños y adolescentes que participan en diversas formas de trabajo infantil.
Expuso  que la existencia de grupos vulnerables, es una situación contradictoria tomando en cuenta que México, al igual que otros países de América Latina, cuentan con legislaciones sociales “de avanzada”, en las que se estipula, que todos los ciudadanos gozamos de diversos derechos económicos y sociales.
Pero aún más, en el caso específico de los y las niñas, existe un amplio marco jurídico nacional, así como la aprobación y ratificación de diversos tratados internacionales que consagran un conjunto de derechos de todos los niños, siendo uno de los más importantes el derecho a la educación
La privación de los derechos de los niños no se puede atribuir sólo a la falta de recursos o a la imposibilidad material de llevarlos a la práctica; en el fondo es el resultado de una cierta distribución del poder al interior de la sociedad, en la cual “las infancias vulnerables” están en la parte más baja de la pirámide social y no cuentan con poder alguno, por lo que su falta de derechos es  una consecuencia directa de la falta de voluntad política de los gobernantes.
Alertó sobre que un niño que no recibe un adecuado acceso a la educación, cuando sea adulto  puede ver mermada  su posibilidad de participación política  o su derecho a la libertad  de expresión. Ante lo que plantea que una de las contribuciones que pueden hacerse para  que se reviertan las precarias condiciones que enfrentan los niños y niñas que experimentan condiciones vulnerables, es que se promueva la exigibilidad  (o justiciabilidad) de dichos derechos.
Pero el reto, no está en promulgar nuevas leyes para evitar la exclusión del sistema educativo de niñas y niños en situación de calle o que participan en el trabajo infantil. El reto está en presionar al Estado a que cumpla con lo que las leyes actuales disponen y a que cree las condiciones necesarias  para garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de todas las personas y, en particular, de las niñas y niños que viven en condiciones de exclusión.
En tanto que  la Dra. Teresa Rojas quien cuenta con amplia experiencia en el campo de la investigación con niños jornaleros, propone que es necesario reconocer la problemática educativa de este grupo en su integralidad, implicaciones sociales y políticas, así como la creación de políticas públicas integrales con programas intersectoriales preventivos y no sólo remediales.
Y la Dra. Van Dijk, abono a la conversación una importante reflexión sobre la necesidad de diferenciar  la explotación, del trabajo infantil el cual tendría que estar estrictamente regulado, no sólo para no satanizarlo sino además, para que no se confunda o convierta en explotación.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 20 de Noviembre de 2013. 

24 de noviembre de 2013

Mesa de análisis sobre el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en su etapa autónoma

La presidenta del INEE Sylvia Schmelkes, comenzó puntualizando que en dicha mesa, harían una presentación general de cómo concebían a la Institución y cómo  a la evaluación.
La Dra. Bracho, abrió la mesa contextualizando el papel del “nuevo INEE” como órgano autónomo  en el marco de la Reforma Constitucional y legislativa. Para lo cual expuso que la idea fundamental de la Reforma Constitucional es: generar un mandato, generar tres sistemas y generar algunas mediadas para el sistema educativo.
En el caso del mandato constitucional, éste consta de 3 componentes sustantivos: la inclusión de la calidad de la educación en la concepción del derecho a la educación (entendida como un derecho de todos a una educación de calidad), el otorgamiento de autonomía constitucional al INEE y por último, la creación del desarrollo profesional  docente, como un  buen dato  de que el ingreso al servicio profesional docente será por concurso.
De la generación tres sistemas: un sistema Nacional de Evaluación para la evaluación de la educación, un servicio profesional docente y un sistema nacional de información para la gestión.
Destacó que la inclusión de la calidad y el otorgamiento de la autonomía constitucional al INEE, es una construcción intencionada sin precedentes,  una nueva institucionalidad que pone en el centro, la capacidad de cruzar el valor de lo que se ha alcanzado en materia educativa, así como lo que falta por alcanzar en términos de la nueva Constitución.
Expuso que esta reforma constitucional, cuenta con 3 leyes:  la ley del INEE, la ley general del servicio profesional docente y las reformas a ley general de educación.
Lo sustantivo en la ley del INEE, es que se crea el sistema nacional de evaluación educativa y se mandata a dicho instituto, a coordinarlo y se especifica la evaluación del Sistema Educativo Nacional, con una atribución del INEE y se mandata a expedir lineamientos de evaluación y emitir directrices sobre las acciones de política educativa.
La ley general del servicio profesional docente, lo regula y en particular el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia, y lo hace a través de la evaluación.
Se faculta o se posibilita, el tema de que en la formación docente, se incide en la formación inicial y la formación continua en el servicio.
Y por ultimo, se crea el órgano desconcentrado para el  funcionamiento del servicio profesional docente que es un órgano de la SEP.
En la reforma de la ley general, se crea el sistema de información y gestión, que es la revisión del modelo educativo, y se busca fortalecer el programa nacional de desarrollo profesional de los docentes.
Señala que la reforma tiene 2 pilares:
Uno de ellos es el servicio profesional docente, como un sistema nuevo y el otro, la evaluación en el centro de la reforma.
Respecto de la evaluación, la autonomía busca asegurar la producción y formación pertinente y confiable que se haya obtenido y analizado con criterios técnicos rigurosos, que puedan asegurar una difusión oportuna a la sociedad, y que sea capaz de detonar procesos de mejora continua para el sistema educativo. Lo que significa que reconoce a la evaluación, como un mecanismo para identificar problemas, alcances y para ordenar procesos de mejora, buscar políticas que estén sustentadas en evidencias claras y la necesidad de explicitar y clarificar los fines del sistema y todas las acciones publicas en educación, porque va a requerir de planeación explicita y clara sin la cual la evaluación no hace ningún sentido.
El otro punto por lo que señaló es importante reconocer la evaluación en el centro, es porque permite formular visiones a mediano y largo plazo para las acciones educativas publicas que vayan más allá de los simples periodos administrativos.
Explico que lo que hace el mandato constitucional del instituto a través del articulo tercero, es darle autonomía constitucional, lo cual es muy importante por que le da al instituto la característica de máxima autoridad en materia de evaluación educativa, lo mandata a emitir lineamientos para que las autoridades realicen sus evaluaciones, (es decir el instituto tiene que decir cómo deben ser,  con qué criterios con qué usos son pertinentes las evaluaciones), mandata al instituto a evaluar el sistema educativo nacional para poder emitir directrices y le faculta para emitir esas directrices de política, con base en los resultados de sus evaluaciones.
Menciona dos sentidos de la importancia de la normatividad en este nuevo órgano:  primero, la norma es un parámetro para realizar cualquier evaluación, donde evaluar significa comparar una observación, un registro, una medición contra un  parámetro, una norma, un criterio sobre el cual se esta evaluando, y la norma para la junta del INEE es ese criterio, que es el referente sustantivo para el trabajo del instituto, es el derecho a la educación con calidad para todos como el valor fundamental que esta expresado en la norma constitucional, todo esfuerzo de evaluación tiene que llevar a ese punto.
El segundo criterio es que el instituto tiene que definir, explicitar, comunicar, cuales son los lineamientos técnicos que puedan garantizar que las evaluaciones que organiza el propio instituto y las que realizan las autoridades, tanto federales como las estatales, se realicen conforme a criterios claros de validez, objetividad, de justicia y respeto a  los sujetos evaluados. 
Por otro lado, la consejera presidente Sylvia Schmelkes destacó la característica de que todos los miembros de la junta de gobierno del instituto, son también miembros del COMIE, lo que implica que se le está abriendo espacio a la investigación educativa en el diseño de lineamientos educativos y de políticas publicas.
La Mtra. Schmelkes, reflexionó sobre la necesidad de un instituto autónomo que valla más allá de un período administrativo y expuso, lo que llamó la carta de navegación del INEE.  Así la Evaluación educativa que plantean, tiene como propósito fundamental la mejora de tres problemas fundamentales en México: la falta de acceso a la educación, la falta de equidad en materia educativa, y la deficiente calidad y relevancia de los aprendizajes, aunque señaló que hay muchos otros problemas, pero estos son los tres fundamentales.
Entienden que la función más importante de la evaluación es la función formativa, que tiene la capacidad de retroalimentar a los sujetos y a los actores en la educación para que estas cosas puedan mejorar.
Manifiesta que como junta están convencidos de que la evaluación por si sola, no mejora la educación,  y que para que realmente la evaluación sirva como un instrumento de mejora, se requieren un conjunto de mediaciones de política educativa, entre las cuales las más importantes son: la formación de docentes y directivos, el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los maestros, el mejoramiento de la infraestructura del lugar donde trabajan, el mejoramiento del equipamiento escolar, y con las necesarias condiciones del contexto que se sabe, influyen sobre estas tres cosas. La evaluación permite señalar las mediaciones de política, que son necesarias para mejorar a partir de los resultados de la evaluación.
Preciso que se evaluara el sistema educativo nacional. Este se coordina, a través de las evaluaciones que realizan las autoridades educativas, y el instituto realiza su propia evaluación del sistema educativo  nacional.
Por Sistema Educativo Nacional, están considerando fundamentalmente cinco componentes que se derivan de la reforma constitucional: el aprendizaje de los alumnos, el desempeño de docentes y directivos, el funcionamiento de instituciones educativas (predominantemente escuela y planteles), los programas educativos como son el currículo, materiales, programas compensatorios, etc.
Pero lo que es  totalmente novedoso para el INEE señala, son las políticas educativas, por ejemplo la política de financiamiento, la política de formación y actualización de docentes, la inclusión educativa, la política de educación intercultural, las cuales tienen que convertirse también en objeto de evaluación.
Los encargados de evaluar, son las instancias que forman parte del sistema educativo nacional que son las autoridades educativas federales y estatales y quizás en un futuro, también las municipales y obviamente el propio INEE, quien coordina el sistema de evaluación nacional y es la máxima  autoridad nacional en materia de evaluación.
El INEE llevará acabo evaluaciones e investigaciones evaluativas con base en muestras de los diferentes aspectos del sistema educativo nacional.
La evaluación con consecuencia, no la realiza el instituto aunque el sí emite los lineamientos para esa evaluación que tiene consecuencias sobre individuos. La evaluación que lleva a cabo el instituto entonces es sobre muestras y sobre estos diferentes aspectos del sistema.
Del INEE emanan lineamentos sobre la evaluación, que tienen que ver con la validez interna de la prueba, la validez de la aplicación de la prueba, la validez de uso o consecuencial, la ausencia del sesgo cultural, la ausencia de duplicidades en materia educativa, la tensión a aspectos no cubiertos en evaluación y, estos lineamentos son vinculantes, es decir deben seguirse obligatoriamente por los miembros del sistema educativo nacional.
El otro punto importante de la autonomía, es la atribución que tiene el instituto de emitir directrices de política educativa, y directrices basadas siempre en evidencias que emanan de las evaluaciones que realiza el propio instituto y el sistema nacional de evaluación. Estas directrices se hacen públicas.
Caracterizó y contrasto el tipo de evaluación que se hacía en el pasado y la que se hará ahora:
En el pasado, la evaluación que se ha hecho en México ha tenido como fin principal  la rendición de cuentas ó la premiación, que es lo mismo que el castigo. En México se ha utilizado muy poco la evaluación para mejorar la calidad y la equidad de la educación, ha tenido repercusiones negativas sobre la calidad y como consecuencia una tendencia a uniformar los contenidos educativos y es lo que ha generado rechazo y temor a la evaluación.
La nueva evaluación parte de que el concepto del derecho a la educación y el concepto del cumplimiento cabal, es el objetivo principal referente del INNE, así como 4 principios fundamentales respecto de la evaluación: el primero, la evaluación es formativa, es para mejorar, segundo, la evaluación persigue la equidad (entendida como la distribución de la calidad), el tercer principio, es el del reconocimiento de la diversidad del país y la necesidad de conocerla, tomarla en cuenta, valorarla y cuando se pueda, de atenderla y  el cuarto principio, es que buscan la participación de la sociedad y la participación del magisterio.
Para la junta de gobierno del INEE, la evaluación del desempeño docente no es lo único que se va a evaluar pero es lo que mas ha sonado. Es una ley general profesional docente, que regula el ingreso, la promoción y la permanencia.
Respecto a la evaluación de desempeño, tiene como propósito la profesionalización de los docentes y directivos.
La evaluación tiene que ser justa y por lo mismo, no puede besarse en una sola medida y mucho menos en una medida de aprendizaje de alumnos en pruebas estandarizadas. Valorar y evaluar  a un maestro en función del resultado del aprendizaje de sus alumnos, no es justo para los maestros puesto que el resultado del aprendizaje de los alumnos, depende de múltiples factores a parte del maestro. El instituto, entiende que el trabajo docente es complejo y lo concibe como una profesión compleja, por lo que la evaluación debe ser compleja e integral y tiene que incluir necesariamente una evaluación de sus condiciones de trabajo y tomar en cuenta el contexto.
Entienden la evaluación como un proceso, por lo que no es una sola evaluación, son varias a lo largo del desempeño y,  la primera es una evaluación de ubicación. Entre evaluación y evaluación, tienen que mediar procesos de acompañamiento, apoyo y formación de los docentes, en servicio en función de sus resultados en las evaluaciones, dando preferencia a los procesos más cercanos a la escuela y no sacando a los maestros para que valla tomar un curso a las universidades

Ante las inquietudes de los asistentes que plantearon numerosas preguntas y el poco tiempo con que se contaba para responderlas, la Mtra. Schmelkes comento que muy pronto en el portal de internet del INEE, se abrirá una sección de preguntas frecuentes en donde se podrán consultar las que no fueron respondidas en este encuentro.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 21 de Noviembre de 2013. Foto: Educación Futura.

23 de noviembre de 2013

Multiculturalismo y Educación (2002-2011)

Los coordinadores del  Estado del conocimiento: Multiculturalismo y Educación (2002-2011), María Bertely, Guadalupe Díaz, Gunther Dietz y Ulrike Keyser presentaron este documento en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa celebrado en Guanajuato.
Los tres objetivos que enmarcaron este importante trabajo fueron:
1. Analizar la evolución que ha experimentado el área y cada subárea, así como la capacidad disponible para realizar investigaciones.
2. Valorar las investigaciones realizadas.
3. Derivar algunas orientaciones prospectivas para desarrollar futuras investigaciones y políticas públicas relacionadas con los temas considerados.
Los autores ubicaron 884 referencias bibliográficas de la última década que incluyeran aportes derivados de las disciplinas como pedagogía, antropología, sociología, lingüística, historia, piscología, economía y prácticamente todas las ciencias sociales y humanidades. Producto de este esfuerzo, se pudo identificar un incremento de producción académica ante:
A) Oficialización de Educación Intercultural y Bilingüe (EIB) y creación de Coordinación General de Educación Intercultural y Bilingüe (CGEIB) e Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).
B) Adopción del enfoque intercultural y bilingüe como elemento nominal central y transversal del SEN, más allá de la educación básica y el subsistema de educación indígena.
C) Emergencia de agencia social, multiactoral y distintas realidades étnico – políticas donde se muestran los límites del SEN.
El estado de conocimiento presentado concluye que el enfoque intercultural, en términos conceptuales, varía en función del contexto, los objetivos y las condiciones que intervienen en su aplicación práctica, aunque se sigue implementando de forma preferencial en contexto indígenas y rurales como producto y reflejo de la persistencia del indigenismo mexicano así como la emergencia de los movimientos indígenas latinoamericanos.
Los coordinadores de este esfuerzo recibieron los comentarios de María del Rocío de Aguinaga  y Sylvia Schmelkes. La primera mencionó que el documento presentaba una gama de posiciones contrapuestas y a veces contradictorias pero coexistentes en México tanto en procesos autonómicos como en los oficiales; asimismo, enfatizó la importancia de vincular el trabajo académico con la visibilización de metodologías decolonialistas emergentes, también capaces de proponer a las políticas públicas. Por su parte, Sylvia Schmelkes mencionó los destacados hallazgos que el estado de conocimiento presentado plantea además de advertir desde una posición constructiva, ciertos vacíos y peligros encontrados en  el texto.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 21 de Noviembre de 2013.

22 de noviembre de 2013

¿Cómo fortalecer el vínculo universidad-empresa?

Arturo Cherbowski Lask, Director General de Universia México y Director Ejecutivo de Santander Universidades participó del Encuentro "Universidad y sociedad: Repensando compromisos" de la UCSJ, donde expresó, entre otras cosas, que es indispensable generar prácticas sanas y benéficas para la vinculación universidad-empresa.
En el marco del Encuentro “Universidad y sociedad: Repensando compromisos”, organizado por la Universidad del Claustro de Sor Juana, Arturo Cherbowski Lask, Director General de Universia México y Director Ejecutivo de Santander Universidades participó en la mesa “Universidad, empresa y sociedad”.
Cherbowski afirmó que “llevamos más de 20 años hablando de cómo optimizar en el país la vinculación entre la universidad y la empresa en mejores términos, cómo generamos mejores prácticas de vinculación, qué hacemos dado que la vinculación tiende a ser escasa. Quizá lo que tenemos que hacer es empezar a cambiar los términos de lo que significa la vinculación”.
En este contexto el pasado mes de agosto, Universia, en conjunto con el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana, presentó el Informe de Competencias Profesionalesen Preuniversitarios y Universitarios de Iberoamérica, donde por un lado se encuestaron estudiantes, profesores y rectores, y por el otro se encuestó a empresarios para conocer, entre otras cosas, la perspectiva que tenían sobre las competencias con las que graduaban las universidades a los alumnos. El Director General de Universia México, recordó que en los resultados de este informe “en México el 94% de los rectores encuestados, y fue una encuesta amplia y representativa, dijeron que estaban muy satisfechos o satisfechos con las competencias con las que estaban graduando a sus alumnos, mientras que apenas el 52% de los empresarios coincidieron con ello”.
Arturo Cherbowski señaló que el objetivo de enmarcar una discrepancia entre el sector académico y empresarial, como la que arroja este estudio, es evidenciar que “hay un campo de diálogo absolutamente fértil y que se debería llevar a cabo entre los empresarios y los rectores de este país, porque, en muchos casos, se está encuadrando la visión de competencias en los jóvenes, de maneras muy distintas”.
Considerando el carácter indispensable de la vinculación universidad-empresa para el desarrollo del país, Cherbowski afirma que “cualquier relación entre una universidad y una empresa, tiene que estar basada en un respeto absoluto e irrestricto a las diferencias que hacen que ambas sean tipos distintos de organizaciones, con diferentes funciones sociales, pero no solo eso, sino que por su naturaleza, tienen estructuras y procesos internos distintos que afectan su forma de decidir”.
Durante los dos días de trabajo del Encuentro “Universidad y sociedad: Repensando compromisos”, se discutieron temas enfocados a la educación y políticas públicas, a la internacionalización y Cooperación en la educación superior, el futuro de la universidad, evaluación y calidad, entre otros, en voz de destacadas personalidades del ámbito académico como la anfitriona Carmen B. López- Portillo, Rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, José Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Fernández Fasssnacht, Secretario General Ejecutivo de la ANUIES, Ricardo Raphael, del Centro de Investigación y Docencia Económica, por mencionar a algunos.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Universia.

¿Qué producimos los académicos?

Por Pedro Flores Crespo*

¿Cómo contabilizar en los registros científicos un artículo escrito por 16 autores de cuatro diferentes instituciones que están ubicadas en tres países distintos? ¿Las universidades mexicanas que producen un mayor número de artículos científicos, impulsan que sus académicos publiquen en revistas internacionales? ¿La estrategia de formar “cuerpos académicos” ha impulsado la producción colectiva de textos colectivos de alta calidad? ¿Qué país de Iberoamérica registra la tasa más alta de producción científica medida por el número de artículos publicados en revistas de acceso abierto?
El Informe 2005-2011 sobre la Producción Científica de México en Revistas Iberoamericanas de Accesso Abierto en Redalyc (López, R.; Dutrénit, G.; Tinoco, I.; Aguado, E. 2013, México: Anuies-FCCyT-Inasp- UAEM) contribuye a responder a éstas y a otras preguntas con respecto a la forma en que se “produce, comunica y evalúa la investigación científica” en la región iberoamericana.
Como sabemos, Redalyc (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal) es un exitoso “proyecto académico”, fundado en 2002, que ha ido evolucionando con el tiempo. En un principio, según Wikipedia, empezó como una “hemeroteca científica en línea y de libre acceso” y ahora también, como lo demuestra su Informe, empieza a ampliar sus actividades hacia el análisis “de la producción, la difusión y el consumo de literatura científica”.
Basándose en un conjunto de 145,515 artículos de investigación publicados en 800 revistas científicas de acceso abierto alojadas en Redalyc, se pretende saber: (1) “¿Cuáles son las características de la dinámica de la producción de los científicos mexicanos? (2) ¿Cuáles son las instituciones que más aportan a la producción científica mexicana, en qué áreas del conocimiento y cuáles son las tendencias que presentan? (3) ¿Qué revistas constituyen los principales escaparates para dar a conocer los resultados de investigación de los científicos mexicanos por área del conocimiento y sus tendencias en el periodo analizado? (4) Cuáles son los patrones de colaboración científica por área del conocimiento y su variabilidad en el periodo analizado?” Y “¿Cuáles son los resultados de las políticas de incentivos a la producción científica, tanto institucionales como nacionales, así como su correspondencia con las tendencias que presentan el resto de países de América Latina?”
Estas preguntas, como podemos observar, son de naturaleza distinta. La primera y la cuarta buscan describir el fenómeno de la producción científ ica mientras que las otras tres restantes buscan emitir juicios sobre las instituciones, revistas y políticas públicas.
Esto abre la posibilidad para el debate, pues seguramente habrá instituciones de educación superior que refuten el contenido del Informe, lo cual es muy sano dentro del ámbito universitario. Por ejemplo, ¿qué se diría si se muestra que a pesar de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) “alcanza la productividad más alta (5,616 artículos en redalyc.org), ésta “se ha dado a conocer prioritariamente en revistas nacionales”?
Por otra parte, ¿qué decir al conocer que el Colegio de México registra una producción que se comunica en editoriales nacionales, “donde más de 50 por ciento de los 342 artículos publicados entre 2005-2011 se dieron a conocer en alguna de las siete revistas redalyc.org editadas por esta institución”? Todo indicador debe poseer cualidades “técnicas” (e.g. validez) y “prácticas” (e.g. utilidad), como bien señalan Héctor Robles y Juan Manuel Hernández. Sin embargo, también ocurre que tales descriptores, en ocasiones, son limitados para capturar fenómenos tan complejos y amplios como el de la “producción científica”.
Esto no es para decir que el Informe de Redalyc es infructuoso, sino para señalar que detrás de los indicadores puede haber mayor información que a la primera no se advierte. Como “producción científica” también puede considerarse la publicación de libros, docencia y formación de jóvenes investigadores. Equiparar la labor científ ica con la publicación de artículos en ciertas revistas indezadas de libre acceso y alojadas en un portal electrónico puede sonar reduccionista como también lo es asumir que “lo que no se ve, no existe”.
Productividad, educación y endogamia Según el Informe, “la producción científica de nuestro país muestra un desempeño creciente, pero minoritario, respecto a otras economías del mundo”. A juzgar por el número de artículos publicados anualmente, Brasil, Portugal, India, China y Chile nos llevan la delantera. ¿Es verdad que los mexicanos no sabemos colaborar con nuestros pares? No es así. Mientras en 2005, 62 de cada 100 artículos fueron publicados en colaboración, para 2011, esta proporción ascendió a 73. ¿Es esto ref lejo de que la estrategia de conformación de “cuerpos académicos” ha dado resultado? ¿Empezará el Sistema Nacional de Investigadores a valorar el trabajo colaborativo o seguirá dividiendo entre dos el peso de un texto escrito entre pares? El ejemplo que se puso arriba sobre un artículo científico escrito por 16 autores es real y fue publicado en una de los medios más prestigiados a nivel nacional e internacional: La Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica de la UNAM.
Otro dato que llama la atención del reporte es que en ciencias sociales, el área educativa concentra la “producción” de artículos más alta y ésta es dada a conocer en revistas nacionales editadas por una institución diferente a la de adscripción de los investigadores. En este sentido, ¿se puede hallar la respuesta en el hecho de que la Revista Mexicana de Investigación Educativa (RMIE), perteneciente al Consejo del mismo nombre, y la Revista de la Educación Superior (Resu) de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), son publicaciones asentadas en una base interinstitucional?
De acuerdo con el Informe, ocho por ciento del total de la producción de México en revistas nacionales de ciencias sociales, lo aporta la RMIE cuya colaboración es de 39 por ciento. ¿Qué sentido tiene que los artículos de los investigadores mexicanos sean publicados “fuera de casa”? En sus conclusiones, el Informe es claro. En los últimos años, ha habido un aumento en la producción de artículos científicos alojados en Redalyc, pero, “cualitativamente”, aún se muestra cierta endogamia en cuanto al espacio de publicación.
Para concluir, es importante destacar que el reporte aquí comentado representa un esfuerzo notable por dar a conocer, de manera didáctica, una gran cantidad de información.
Segundo, contribuye a ubicar a México en el circuito global de producción científica con un referente importante – más no único – que es la producción de artículos científicos en revistas indexadas de acceso abierto. Y tercero, nos ayuda a repensar, con un fundamento, las formas en que los académicos nos organizamos para dar a conocer nuestro trabajo. Tienen razón los autores en señalar que este documento ofrece una “nueva mirada” o una “radiografía” de la “producción científica” del país y por ello, hay que celebrar su publicación y seguir examinando su contenido.


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

21 de noviembre de 2013

México tiene más de tres millones de niños en situación vulnerable

En México, más de tres millones de menores viven en condiciones de vulnerabilidad por trabajar desde edades tempranas o laborar en el campo. Debido a la pobreza, origen étnico, salud, edad o género padecen exclusión social para satisfacer sus necesidades básicas, advirtieron académicos y expertos en el XII Congreso de Investigación Educativa.
Enfrentan marginación e indefensión para gozar de las libertades y derechos fundamentales de la infancia establecidos en la Constitución, leyes nacionales y tratados internacionales, como la posibilidad de ir a la escuela o acceder a una vida digna, coincidieron en el panel Infancias vulnerables y acceso a la educación: niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores, del programa de conversaciones educativas.
En la sala A del Centro de Convenciones de Guanajuato, Elvia Taracena, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, dijo que estos colectivos requieren programas y estrategias de reinserción social ajustados a sus recursos y condiciones de vida.
Ahí, Teresa Rojas, académica de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), refirió que en el país 500 mil niños menores de 14 años desempeñan labores agrícolas, de limpieza, recolección o transporte de productos. Del total, el sistema educativo sólo atiende a cinco de cada 100 menores. Sus derechos no son protegidos ni respetados, recalcó.
“Es urgente una política pública integral para garantizar su acceso a servicios básicos de alimentación, salud, educación y erradicación del trabajo infantil”, estableció la especialista.
Por su parte, Silvia van Dijk, profesora de la Universidad de Guanajuato (UGTO), consideró que la inclusión laboral de los menores debe ser regulada con rigor para no dar lugar a explotación infantil. Es necesario dejar de satanizar el trabajo de este sector y crear escuelas especiales para una población diversa, recomendó.
En tanto, Carlos Rodríguez, de la Universidad Iberoamericana (UIA), sostuvo que, ante el incumplimiento de la legislación en materia de trabajo infantil, se deben crear mecanismos jurídicos para garantizar el ejercicio de los derechos relacionados. “El reto es establecer condiciones mínimas de bienestar para estos grupos vulnerables”.
El desarrollo de competencias del siglo XXI en contextos de desigualdad y exclusión en América Latina plantea desafíos complejos para la educación. El papel de los profesores debe ser repensado y éste es uno de los mayores desafíos de la región, afirmó Denise Vaillant, del Observatorio Internacional de la Profesión Docente.
Al impartir la conferencia magistral Formación, regulaciones y desarrollo profesional docente en América Latina: tendencias y desafíos, aludió a la necesidad de una selección rigurosa de quienes ingresan a estudiar carreras magisteriales, de acreditar instituciones y programas de formación inicial, así como de diseñar programas sólidos de educación continua relacionados con el trabajo cotidiano en las escuelas.
La articulación entre formación, desempeño y evaluación es un tema relevante en esta región y una condición para diseñar políticas públicas en la materia, concluyó.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Zona Franca.

Tarjetas de auto-interaprendizaje (Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Puebla)

En el marco de la presentación de libros en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, Ulrike Keyser presentó las “Tarjetas de auto-interaprendizaje (Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Puebla)”, las cuales representan la 2da versión de este material educativo que es fruto del trabajo de investigación de maestros que hablan de actividades de su propia cultura.
Las tarjetas lograron elaborarse a través de un proceso de investigación de los maestros que fue llevado a cabo sobre la base del método inductivo intercultural de Jorge Gasshé. El paso inicial para la elaboración de las tarjetas es realizar el calendario de una comunidad plasmando los eventos agrícolas y rituales que realiza a lo largo del año.
Cada tarjeta describe y propone actividades en relación de una actividad tal y como se vive en una comunidad concreta; sin embargo, puede ser trabajada con niños y niñas de otras escuelas y comunidades comparando lo descrito con lo que viven en la suya.
Sylvia Schmelkes comentó que “las tarjetas son el fruto de maestras y maestros empíricos que perteneciendo a la UNEM las prepararon e hicieron suya la metodología”. Para ella, tal esfuerzo, representa “la propuesta más acabada para el trabajo con niños y niñas sobre su propia cultura y en su propia lengua.” Añadió además, que el trabajo realizado a través del método inductivo intercultural está lleno de innovaciones y acompañado por un sustento teórico potente que logra introducirse en la escuela favoreciendo el trabajo de la lengua indígena, la propia cultura y el diálogo de saberes.
María de Lourdes Vargas destacó de manera especial el proceso que vivieron los distintos equipos para elaborar las tarjetas, el cual calificó como un proceso congruente, intercultural vivido con respeto y horizontalidad entre sus miembros. Para ella,  este trabajo concreta la vida cotidiana, recupera la vivencia e investigación que se gesta en su desarrollo. “Las tarjetas son fruto de la congruencia del equipo cuando se relaciona con cada comunidad” afirmó. Añadió también, que era importante reconocer que este proceso se da desde el pensamiento, desde la forma de pensar la educación con una visión descolonizadora, pero que al mismo tiempo logre integrarse al currículum nacional.
Por su parte, María Bertely, coordinadora del proyecto, cerró la presentación enfatizando tres puntos sustanciales  sobre el material educativo logrado:
“Este trabajo fue posible gracias al esfuerzo de indígenas y no indígenas juntos. Porque los no indígenas somos capaces de organizar, tenemos poder de formalización; y los indígenas tienen el poder de lo sustantivo. Los dos tenemos poderes distintos”.
El método tiene una motivación política, se ha convertido en la acción reivindicativa de la UNEM, y ellos son quienes lo cuidan y celan, pues consideramos que debe quedarse en control indígena para garantizar que permanezca.
El trabajo que se ha realizado en las comunidades con las investigaciones realizadas por los maestros y la elaboración de las tarjetas ha logrado curar las relaciones intergeneracionales, acercar, comprender y curar resentimientos e incomprensiones respectos a los saberes culturales.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 20 de Noviembre de 2013.

20 de noviembre de 2013

Educación, desigualdad social y alternativas de inclusión

Por Osiris Martínez*

En la presentación del Estado del conocimiento "Educación, desigualdad social y alternativas de inclusión", la coordinadora del documento final destaca que para la elaboración de dicho informe fue necesario reconocer que hay formas, métodos y espacios educativos que parten desde abajo, que tienen como origen el reconocimiento de que México es un país desigual, además de que fue necesario reconocer que la colectividad es un núcleo educativo  que es necesario mirar, analizar y comprometerse a impulsar.
Además, la misma autora hace énfasis en la necesidad de mirar estas experiencias educativas como fuentes de esperanza y como ejemplos reales de la lucha contra la desigualdad. 
Este documento está compuesto por los siguientes subtemas: 1) El derecho a la educación; 2) La familia; 3) Las organizaciones sociales y la educación; 4) Educación de personas jóvenes y adultas; y 5) La educación y el mundo del empleo.
La elaboración de cada uno de estos subtemas estuvo a cargo de diferentes investigadores de diversas instituciones, los cuales, en esta ocasión, hicieron una presentación mínima de cada una de las partes que componen este "Estado del arte".
Por ejemplo, el capítulo referente al "Derecho a la educación" destaca la innovación de esta temática, la cual se ha incorporado a la luz de las diferentes discusiones del campo normativo sobre la educación como una exigencia social que más allá de la cobertura trasciende hasta ámbitos de calidad y equidad.
En el tema de "Familias y educación" la autora Osiris Martínez del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Investigación de la Universidad Iberoamericana, destaca que, si bien es cierto, es  la tercera vez que se incluye en los estados de conocimiento está temática, lo nuevo es que en esta edición se reconoce la diversidad y complejidad alrededor del concepto de familia y se exploran otras definiciones más allá de aquella normativa de "Familias biparentales" e incluso se extiende hasta la definición de "familias y comunidad".
Además, en este mismo campo temático, se hace énfasis en el reconocimiento de las familias como parte del proceso educativo que establecen relaciones diferentes con la escuela e incluso son capaces de generar procesos de participación social y educación cívica y en este sentido, la misma autora, menciona que en este capítulo justo se problemática sobre los límites de la participación y se abre un debate sobre el impacto de la misma en el "hecho educativo".
Toda esta información, proviene de la investigación documental sobre el tema en fuentes como internet y diversos archivos bibliográficos. 
En el subtema "Organizaciones sociales y educación" se destaca la importancia de la colectividad como un espacio educativo en el que la construcción del "nosotros “como sujeto de la educación aporta nuevas metodologías y formas diversas de educar. Las organizaciones como agentes educativos, son también, cuerpos colectivos de resistencia que caminan desde abajo ofreciendo alternativas a las diferentes problemáticas. En este capítulo se hace in llamado a que los políticos y en general los tomadores de decisiones en educación reconozcan a las organizaciones como aliados para avanzar en la mejora de la educación y no como enemigos a los que hay  que criminalizar. 
En su capítulo sobre "Jóvenes y educación para adultos" se habla de la necesidad de  generar nuevas estrategias para sustituir a aquellas que no han resultado y fortalecer aquellas si han dado frutos para atender a esos  32 millones de mexicanos que aún están en estado de rezago.
Por último, en el subtema de "Educación y el mundo del empleo" hablo de la necesidad de generar estrategias de impulso al empleo y destacó la importancia de reconocer la precariedad de los empleos en los que ingresan los jóvenes.
En conclusión, el "Estado del arte sobre Educación, desigualdad social y alternativas de inclusión" da cuenta de la situación de desigualdad en la que se encuentra México al mismo tiempo que abre un debate sobre las opciones para combatirla.

* Co-autora de la investigación. Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 20 de Noviembre de 2013.

Panorama de la inserción laboral de los universitarios en México

En el marco de las ponencias presentadas dentro de la temática de Inserción laboral y movilidad social en la globalización en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, se presentó el trabajo titulado "
Panorama de la inserción laboral de los universitarios en México" de Berenice Alfaro, Pilar Padilla y Carlos R. Rodríguez Solera. Se trata de un estudio descriptivo, retrospectivo y transversal que analizó los microdatos del cuestionario ampliado del Censo 2010, para indagar si la educación superior contribuye a la movilidad social. Los autores muestran la existencia de una dificultad para que los egresados universitarios se incorporen a actividades productivas para las cuales fueron formados, situación que afecta más a los jóvenes y a las mujeres. Los resultados arrojados indican que casi una cuarta parte de los egresados universitarios se encuentran en situación de subutilización invisible (subempleados y sobrecalificados). Los hombres suelen insertarse en mayor proporción que las mujeres en condiciones de sobrecalificación; mientras que las mujeres se insertan más en condiciones de subempleo (actividades para las cuales era necesaria una carrera universitaria, pero trabajan menos de 8 horas a la semana).
El estudio concluye que la educación superior si está permitiendo que los jóvenes se inserten al mercado laboral, pero en trabajos precarios y en condiciones de sobrecalificación y subempleo.

Carlos Rafael Rodríguez Solera es Doctor en Ciencias Sociales, investigador y académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA). 

19 de noviembre de 2013

Dificultades que enfrentan en su primer año universitario los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres

Por Adriana Rodríguez Fernández*

El trabajo "Dificultades que enfrentan en su primer año universitario los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres", de las autoras Adriana Rodríguez y Marisol Silva, aborda una problemática poco estudiada en México: las trayectorias de estudiantes pobres y en particular el primer año de estas, sobre esto, mencionan que: "a pesar de que es un tramo crítico en la trayectoria estudiantil, el tema no se ha posicionado con la fuerza necesaria en la agenda de investigación ni en el diseño de jóvenes más pobres".
Es una investigación que se llevó a cabo en la universidad intercultural del Estado de México y en la Universidad tecnológica de Nezahualcoyotl que tuvo por objetivos: 1) analizar los procesos más relevantes que caracterizan el primer año universitario de los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres y relevar sus principales dificultades; y 2) revisar el concepto de equidad educativa en la atención al acceso, para poner de relieve la importancia de la permanencia y la obtención de resultados significativos.
El estudio recupera las experiencias de los estudiantes creadas para facilitar la incorporación de la población que tradicionalmente fue excluida de este nivel educativo. El enfoque de la investigación es mixto se aplicó una encuesta y se desarrollaron grupos focales.
El estudio arrojó lo siguiente:
•Las dificultades del primer año se agudizan entre los jóvenes más pobres.
•Muchas limitaciones responden a factores externos a la escuela como la precariedad económica y limitado capital cultural.
•Otras de estas limitaciones provienen de un ambiente institucional que lo está diseñado para atender eficazmente las necesidades particulares de esta población .
•En el primer año, deben de aprender el rol de "estudiantes universitarios" y para esto requieren un soporte institucional especializado sin embargo, no lo encuentran en las prácticas educativas, en la interacción con los profesores ni en el ambiente social.
A manera de conclusiones, las autoras recomiendan que para reajustar la oferta educativa y las necesidades de los jóvenes es necesario echar a andar programas de equidad y calidad ya que sólo así la educación será una verdadera vía para la expansión de capacidades y el desarrollo humano.

* Co-autora de la investigación. Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 19 de Noviembre de 2013.

14 de noviembre de 2013

¿Qué lugar tiene el individuo en la política educativa?

Por Pedro Flores-Crespo*


¿Qué modelo de persona revelan las políticas educativas en México? ¿Seres unívocamente dispuestos a maximizar la utilidad económica? ¿Individuos que asumen sus responsabilidades y obligaciones? ¿Víctimas del modelo económico predominante? ¿Seres confiables? ¿O es que acaso preguntarse quiénes y cómo son los sujetos de las políticas públicas es irrelevante?
¿Por qué un estudiante elige una opción académica distinta a la que está al alcance de sus posibilidades reales? ¿Por qué se crea una ley en donde —a pesar de ordenar y poner reglas claras—, subyace una idea del maestro incumplido cuando la generalidad no es así?
Las racionalidades “razonadas” de los individuos (estudiantes, maestros e investigadores, especialmente) parecen no estar en el centro de la mirada del funcionario público al momento de proponer políticas, programas e intervenciones educativas y escolares. Piense usted, por ejemplo, en el caso de los investigadores que a juzgar por el número de controles y evaluaciones que hay que pasar, cualquiera pensaría que somos unos aprovechados y gandallas.
Va otro ejemplo. En 1991, se propuso la creación de universidades tecnológicas (UT) con el propósito de “diversificar” el subsistema de educación superior y “arraigar” a los jóvenes en sus regiones. Se asumió que los jóvenes elegirían este modelo por el simple hecho de ser distinto a la licenciatura clásica y porque se pensaba, de manera atroz, que México necesitaba más técnicos que licenciados para progresar económicamente. A más de 20 años de la creación de las UT, ahora estas instituciones ya ofrecen el pregrado. ¿Lección? La racionalidad de los jóvenes cuestionó un modelo de planeación educativa en donde el individuo era visto como una pieza del engranaje industrial. 
A lo largo del tiempo y gracias a las estudios desarrolladas por mis estudiantes, he podido corroborar que el modelo de individuo que subyace a ciertas políticas educativas es, por decir lo menos, limitado. Laura Ramírez y Ana Violeta Ramírez han mostrado con su estudio sobre participación social (PS) en la secundaria que los jóvenes de 12 a 14 años son “invisibles” para los esquemas formales de participación en particular y para la vida escolar en general. Los jóvenes estudiantes son “rebeldes” por naturaleza —se asume—, sin meditar que este comportamiento puede ser visto como una clara manifestación de anticonformismo que, eventualmente, podría servir para actuar e intervenir en el mundo que les rodea.
Por otra parte, Lorena Olvera al estudiar cómo se enseña educación sexual en algunas primarias del estado de Querétaro, ha constatado cómo los profesores vierten sus creencias al momento de dar clase. Ante la pregunta de qué opina sobre darles información sexual a los niños, una maestra expresó que “es un arma de doble filo” porque por un lado los puede orientar, pero por otro, los puede incitar a tener conductas “inapropiadas”. ¿Qué modelo de individuo revela la maestra? Que los estudiantes —en tanto individuos— no pueden o no saben procesar información. Información que pudiera tener una estrecha relación con la capacidad para ejercer feliz, plena y saludablemente la sexualidad. 
Un tercer caso es el de los adolescentes en conflicto con la ley (ACL) que de manera acuciosa estudió Gabriela González. Los ACL son aquellos mayores de 12 y menores de 18 años que han tenido conductas tipificadas como delito en las leyes penales en el Distrito Federal. ¿Cómo han sido vistos estos jóvenes por las autoridades educativa como para incorporarlos a programas de educación no formal? ¿O es que como cometieron un delito se cancela su derecho a la educación? Por la poca preocupación social que ha generado esta población para la actual política educativa pareciera que estos individuos son considerados como aquellos que ya no tienen remedio. ¿Se debe recluir en una cárcel para adultos a los ACL o se deben tomar diversas medidas cautelares? ¿Qué saben los actuales funcionarios y planificadores de la Secretaría de Educación Pública sobre la vida de los adolescentes en conflicto con la ley? Ya lo veremos en el Programa Sectorial de Educación 2013-2018, próximo a salir.
Defender la idea de que el individuo es una base de análisis clave y de que podríamos hacerlo sujeto de una preocupación social o moral (individualismo ético, diría Ingrid Robeyns), abre cuestionamientos por distintos frentes. Por un lado, se asume que centrarse en la persona significa ser egoísta o por otro, que las comunidades, pueblos, naciones y sociedades no existen. Esto es un error. Se trata de ampliar la mirada para comprender cómo los sujetos de la política educativa actúan dentro de sus respectivos contextos, qué demandan, por qué eligen de una manera y de otra y cómo esta información (“racionalidades razonadas”) podría ser utilizada para mejorar los procesos de política pública. 
¿Qué modelo de individuo rebelará el tan esperado Programa Sectorial de Educación 2013-2018? Estaremos atentos. Con ello se constatará si pudo haber un cambio de visión en la forma de diseñar acciones públicas o seguiremos en las mismas.

Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

La “fábrica de genios” del maestro Sergio Juárez

Por Carlos Rafael Rodríguez Solera*


En un mundo repleto de malas noticias, de vez en cuando llega una buena, que nos permite mantener viva una luz de esperanza.
Matamoros es un lugar del que estamos acostumbrados a leer reportajes de muertos, balaceras y crímenes de todo tipo. Pero hace unos días vino de ahí una noticia sorprendente: en medio de la pobreza, una niña de 12 años obtuvo la calificación más alta en matemáticas en la prueba ENLACE.
Tal logro pudo haber pasado inadvertido, a no ser por el artículo de la influyente revista Wired, que puso a Paloma Loyola en su portada y la presentó como la Steve Jobs del futuro.
“Genios hay en todas partes” dijo Paoli Bolio en el programa Primer Plano, cuando se comentó el caso el 28 de octubre de este año, pero, como bien le respondió Lorenzo Meyer, lo sorprendente de esta historia no es sólo la indudable capacidad de Paloma, sino también el extraordinario trabajo de su maestro.
Además de la “niña Jobs”, otros nueve alumnos del mismo grupo atendido por el maestro Sergio Juárez, son parte del selecto grupo que obtuvo las calificaciones más altas en la mencionada prueba.
Pronto esta historia se olvidará y los medios pasarán a ocuparse de otra "curiosidad" que llame la atención del público. Sin embargo, antes que eso ocurra, es importante rescatar algunas reflexiones generales sobre lo que podemos aprender de esa experiencia. 
Algo está haciendo el profesor Juárez para producir “genios” a voluntad y eso que hace debería ser de interés para autoridades e investigadores que nos dedicamos a buscar cómo mejorar la calidad y la equidad educativa, no porque se busque crear “genios”, como se calificó en la prensa el caso de alumnos con rendimientos sobresalientes, si no porque su práctica puede mostrarnos alternativas para mejorar la educación de todos los niños.
El salto a la fama de Paloma Loyola ha hecho que muchos medios de comunicación se interesaran en averiguar cómo hizo el maestro Juárez para que sus alumnos obtuvieran tan extraordinarios resultados.
Como se desprende de esa amplia cobertura periodística, el maestro Sergio Juárez se dio cuenta que había que hacer algo diferente a lo que prescriben los planes y programas de la SEP. 
El maestro Juárez buscó métodos de enseñanza innovadores que pudiera aplicar a sus alumnos. Leyó sobre lo que se hacía en otros países como Finlandia o Japón y trató de adaptar a su práctica lo que aprendía de esas experiencias.
Fue así como conoció los planteamientos del profesor hindú Sugata Mitra, quien propuso un método de enseñanza que estimula la participación activa de los estudiantes en su proceso formativo.
Mitra desarrolló este enfoque a partir de una primera experiencia de lo que hoy se conoce como el “experimento del agujero en la pared”.
En 1999, Mitra trabajaba en una compañía de Nueva Delhi que capacitaba a desarrolladores de software. Su oficina estaba al lado de un barrio pobre. Un día, decidió poner una computadora haciendo un hoyo en una pared que separaba al edificio de la barriada. 
Tenía curiosidad por ver lo que harían los niños con el aparato, si no se les daba ninguna instrucción. Para su sorpresa, los niños rápidamente descubrieron la forma de utilizar la máquina.
Esta experiencia llevó a Mitra a crear el sistema “Ambiente de Aprendizaje Auto-organizado”, conocido como SOLE, por sus siglas en inglés. Un procedimiento que rompe con el papel tradicional del maestro como poseedor del conocimiento.
En el método de Mitra, el maestro lanza una pregunta que genere interés y estimule la creatividad. Los niños trabajan en grupos pequeños y, con ayuda de Internet, buscan información para responder las interrogantes. Luego, los alumnos comparten sus historias de cómo descubrieron las respuestas. 
Aunque Mitra sostiene que el desarrollo de la informática ha permitido un estilo de aprendizaje que no era posible antes, su método demuestra algo que los educadores han intuido desde siempre: dejar que los niños persigan sus propias inquietudes, agudiza su deseo de aprender.
Es posible que habrá investigaciones y tesis de posgrado que van a tratar de explicar cómo ha hecho el maestro Sergio Juárez, para que estudiantes en las peores condiciones de pobreza tengan un logro académico mucho más alto que los alumnos de las más exclusivas escuelas particulares.
Aunque todavía no tengamos los resultados de una investigación de ese tipo, hay varias cosas que saltan a la vista. 
Una es que el profesor Juárez logró que sus alumnos alcanzaran esos niveles de aprendizaje sin contar con un peso más que otros maestros que trabajan en condiciones similares, por lo que su éxito no es atribuible a que le destinaran una gran cantidad de recursos.
Otra es que los estudiantes del maestro Juárez y él mismo, como lo relatan las crónicas periodísticas, provienen de un lugar caracterizado por la pobreza extrema, por lo que, en este caso, el contexto socioeconómico no fue un factor determinante para impedir que los alumnos aprendan.
Por último y quizá lo más importante, el maestro Juárez y sus estudiantes no tuvieron laboratorios de cómputo u otros recursos sofisticados, lo que no impidió que adoptara enfoques que han demostrado ser exitosos en otros contextos. 
Con su “fábrica de genios” el maestro Sergio Juárez demostró que no se trata de copiar paso a paso un método de enseñanza, como quien sigue una receta, sino que, lo más importante, es adoptar una concepción distinta de la educación, en este caso una que promueve, estimula y respeta la creatividad de los alumnos.

Carlos Rafael Rodríguez Solera es Doctor en Ciencias Sociales, investigador y académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA). Originalmente publicado en Campus Milenio.