26 de marzo de 2014

Foro de discusión sobre el Programa Sectorial de Educación 2013-2018

En diciembre de 2013 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Programa Sectorial de Educación 2013-2018 . Un documento que plasma las metas nacionales, objetivos, estrategias y líneas de acción para los próximos años en este sector. El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) y el Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana extienden la invitación para participar en el Foro de discusión que tiene como marco de referencia este documento.

La entrada es abierta al público pero el cupo es limitado por lo que si desea asistir por favor envíe un correo electrónico a angeles.nunez@ibero.mx para confirmar.

21 de marzo de 2014

Tendencias mundiales del empleo 2014 a la baja

Y es que, la OIT señala que si la tendencia actual se mantiene, el desempleo mundial seguirá empeorando, para situarse en más de 215 millones de personas en 2018, agregando que “durante ese período se crearán alrededor de 40 millones de empleos nuevos netos al año, cifra menor que el de personas que se prevé entren en el mercado de trabajo, unos 42.6 millones”.
Esto sumado a que en las circunstancias actuales, la duración de los períodos de desempleo han aumentado considerablemente, por lo que -según la OIT- se convierten en una carga para el erario público, obligando a los gobiernos a subir los impuestos o a aplicar recortes para no aumentar el déficit fiscal. Ejemplo de esto son países de la zona euro como España y Grecia, donde la duración media del desempleo es de nueve y ocho meses, respectivamente.
Otra de las consecuencias de los largos períodos de desempleo en la población es que “empiezan a perder sus competencias a un ritmo acelerado, haciendo más difícil encontrar empleo en una ocupación similar o que requiera competencias parecidas”.
En este contexto, los jóvenes siguen siendo los más afectados, ya que se calcula que en 2013, alrededor de 74.5 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad han estado desempleados; lo cual representa casi un millón más que el año anterior, registrando valores particularmente altos en el Medio Oriente, África del Norte, así como en países de América Latina y el Caribe y Europa Meridional.
La directora de la OIT para América Latina y el Caribe, Elizabeth Tinoco, declaró que “la falta de oportunidades laborales plantean una coyuntura negativa para los jóvenes y aumentan el descontento social”. Destacando que “las sociedades latinoamericanas reflejan una disparidad socioeconómica que impide una integración plena de la nueva fuerza laboral recién salida al mercado”.
En México, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dio a conocer que en enero de 2014, el país mantuvo niveles de 5 por ciento de desempleo, lo que significa que dos millones 660 mil personas no tienen un puesto de trabajo; añadiendo que un 23.6 por ciento de los desocupados no contaba con estudios completos de secundaria, en tanto que los de mayor nivel de instrucción representaron al 76.4 por ciento.
Al respecto, un estudio de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) indica que en caso de que la economía no aumente su nivel de crecimiento en los próximos años, cerca de 305 mil egresados de universidades en el país enfrentarán un escenario de desempleo; ya que actualmente 40 por ciento de los universitarios está desempleado o le cuesta mucho encontrar un trabajo. Incluso, el INEGI destacó que en 2013, entre ocho y nueve de cada 100 jóvenes desempleados de 14 a 29 años dejaron de buscar trabajo al considerar que no tienen oportunidad de encontrarlo.
Carlos Muñoz Izquierdo, investigador de la Universidad iberoamericana, comenta que en la década de 1960 por cada egresado universitario había tres ofertas de empleo; pero, a partir de 1990, sólo existe un trabajo de nivel profesional disponible por cada cuatro egresados y advierte que “cuando la cantidad de profesionistas crece, pero no sucede lo mismo con la economía, el desempleo aumenta y la calidad de los trabajos se deteriora”, derivando en la sobre-calificación y la disminución de los salarios.
En este sentido, Patricia Olave Castillo, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que las condiciones laborales en México son cada vez más difíciles derivado de la precariedad en los trabajos, la falta de seguridad en el empleo, la pérdida del poder adquisitivo del salario, las condiciones en las relaciones contractuales y la disminución de las prestaciones.
Asimismo, la ANUIES hace hincapié en que la poca oferta laboral y la elevada cantidad de profesionistas, incluso con maestría y doctorado, provocó que la media en los sueldos pasara de 11 mil 451 pesos a 9 mil 272 pesos mensuales. Por su parte, el INEGI muestra que 45 por ciento de los jóvenes profesionistas que sí tienen trabajo, labora en ocupaciones no profesionales y 44 por ciento de los egresados de bachillerato y educación superior se emplean en ocupaciones informales.
Hoy, el desempleo y subempleo persistente en el sector juvenil conlleva un costo elevado, representando una amenaza latente para el tejido y la cohesión social; y es que a pesar de que los jóvenes son el futuro, el Estado y la sociedad no han sido capaces de atenderlos ni de crear suficientes fuentes de trabajo; por lo que urge crear políticas públicas y programas que promuevan la empleabilidad, la productividad, el aumento de los ingresos y el desarrollo.

19 de marzo de 2014

Participación Social y Educación

El tema de la participación social es cardinal en toda democracia, al ser entendida ésta como una posibilidad de configuración de nuevos espacios en los que las personas se organizan, se involucran activamente, se comprometen y corresponsabilizan sobre el logro de beneficios comunes o en la resolución de problemáticas que competen a la comunidad.
Son aquellas iniciativas en las que las personas se involucran de manera consciente en un espacio social, se suman a movimientos, a organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, o hacen presencia en la esfera pública para exponer situaciones y demandar cambios que dependen del manejo de estructuras de poder

De aquí podemos distinguir diversas formas de participación, desde dichos movimientos sociales —cuyo auge se produjo en los años 80—,   y todas aquellas u organizaciones autónomas del estado como las asociaciones de vecinos, comités de padres de familia, entre otras.
La Ley General de Desarrollo Social contempla que la participación social es el “derecho de las personas y organizaciones a intervenir e integrarse, individual o colectivamente, en la formulación, ejecución y evaluación de las políticas, programas y acciones del desarrollo social”. 

Frente a esta concepción la participación social en la educación,  es un tema de suma importancia, pues a través de ésta se aportan elementos y se favorece la construcción de una sociedad democrática, en la que quienes participan toman decisiones y desarrollan acciones de corresponsabilidad, respecto de las principales problemáticas y necesidades educativas que enfrenta nuestro país.

En este campo se ve reflejada a través de la intervención de autoridades educativas, directivos, docentes, padres de familia, estudiantes,  organizaciones sindicales, gubernamentales y no gubernamentales, universidades, empresarios, entre otros actores de la sociedad. 

Una investigación en desarrollo que realiza el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la UIB, con un grupo de cerca de 70 organizaciones autónomas de la sociedad civil  de las regiones de la Mixteca y Valles Centrales en el estado de Oaxaca (uno de los estados con mas organizaciones en el país)  con la cuales se ha indagado acerca de las estrategias empleadas para atender las problemáticas y necesidades de la educación básica, muestra que una tercera parte de estas organizaciones atienden temas relacionados a dos de las principales problemáticas de la educación escolarizada en México, la equidad y la calidad de la educación. 

De acuerdo a cifras de CONEVAL (2010), Oaxaca ocupa el segundo lugar a nivel nacional con mayor rezago educativo.

En México, una tercera parte de la población no ha concluido la educación básica, es decir se encuentra en rezago, y sólo dos terceras partes  de los niños que ingresan a la secundaria terminan los 3 años.

Este grupo de organizaciones referidas  trabaja con niños y jóvenes que reprueban materias o el año escolar, debido a las bajas notas que obtienen en  sus escuelas, y al menos un miembro de su familia no concluyó la educación básica.

La principal causa de esta problemática está relacionada con las condiciones de pobreza en las que vive la población,  particularmente en las comunidades rurales en el estado.  Oaxaca ocupa el tercer lugar a nivel nacional con mayor porcentaje de población en situación de pobreza, y entre las cinco entidades con mayor pobreza en el país.

Las estrategias de atención que se siguen,  descansan en actividades de apoyo extraescolar a tareas, así como cursos de apoyo a materias como matemáticas y español, principalmente.

Llama nuestra atención que aún cuando estas organizaciones representan espacios no formales, que por su naturaleza entrañan mayor libertad de acción, las estrategias empleadas para atender estas problemáticas,  son muy similares a las de los espacios escolarizados, en los que predomina un modelo pedagógico de corte transmisionista  que se centra en el tutor o maestro, quien se dirige al grupo completo y privilegia la memoria sobre la comprensión y la crítica.

Otros temas en los que se involucra esta muestra y adolescentes en edad de cursar educación básica, están relacionados con el desarrollo y fortalecimiento comunitario, preservación del medio ambiente, arte, salud y derechos humanos, los cuales emplean los talleres como principal medio didáctico pedagógico, aunque otras (las menos) han generado estrategias creativas y novedosas para aproximarse de manera más integral y flexible a los problemas sociales. 

Es indudable el gran aporte de este tipo de organizaciones a la vida democrática del país y en particular al desarrollo de las comunidades en las que inciden. Aportan servicios profesionales, médicos, trabajadores sociales, abogados, psicólogos, comunicadores, expertos en capacitación y educadores, así como capacitación y apoyo para desarrollar destrezas y habilidades con las personas con las que laboran, con el fin de impulsar iniciativas de mejoramiento y formación de liderazgos en las comunidades y grupos sociales con los que trabajan; sin embargo, valdría la pena reflexionar acerca de la posibilidad de aprovechar la libertad que tienen como entes autónomos, para no repetir los esquemas de los espacios formales que han resultado poco significativos para la educación en este país.

Hay muchas otras cosas que quedan por exponerse y hacer, para coadyuvar en la mejora educativa,  pero basten estas ideas para iniciar una reflexión  sobre los caminos y vías posibles desde los distintos espacios de participación social. 

*Publicado originalmente en Campus Milenio el 13 de marzo de 2014.

12 de marzo de 2014

El INEE forma Comité Externo de apoyo al Consejo Social Consultivo

Por: Cecilia Higuera.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) dio a conocer los nombres de los integrantes del Comité Externo de Validación para Integrar el Consejo Social Consultivo de Evaluación de la Educación

El INEE, encabezado por su presidenta Sylvia Schmelkes del Valle, señaló que lo anterior se dio en cumplimiento de las atribuciones establecidas en la ley del INEE y de su estatuto orgánico, con lo que la junta de gobierno del referido instituto constituyó este miércoles la integración del Comité Externo de Validación.

El comité está integrado por cinco: Úrsula Zurita, Marisol Silva, Claudia Santizo, Edgar Corzo y Sylvia Ortega.

Úrsula Zurita Rivera, quien desde 2004 es profesora-investigadora de tiempo completo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede académica México.

Marisol Silva Laya, actualmente, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana y también se desempeña como docente, en esa y otras universidades, en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado.

Claudia A. Santizo, quien desde 2007 pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, SNI, y al Consejo Mexicano de Investigación Educativa, COMIE y también desde ese año, se ha desempeñado como profesora-investigadora de Gestión y Política Pública en el Departamento de Estudios Institucionales (DEsIn) de la División de Ciencias Sociales y Humanidades en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Cuajimalpa.

Edgar Corzo Sosa, investigador titular “A” de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, institución que le reconoce con el PRIDE Nivel C. El Sistema Nacional de Investigadores le reconoce como Investigador Nacional Nivel 3. Áreas de Investigación: Derecho Constitucional, Derecho Procesal Líneas de Investigación: Derecho de Amparo, Derechos Humanos, Justicia Constitucional Poder Judicial.

Sylvia Ortega Salazar, quien fungió como directora general de Asuntos Internacionales y Becas en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), titular de la Administración Federal de Servicios Educativos en el DF y rectora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), cargo que desempeñaba hasta antes de su actual designación.

Cabe recordar que el Consejo estará integrado por 11 miembros de pleno derecho, representantes de organizaciones de la sociedad civil con al menos dos años de actividad y con presencia reconocida en el ámbito nacional, regional o estatal, quienes deberán estar involucrados en temas relacionados con la formación académica.

El proceso de selección concluirá el 19 de marzo y la instalación formal del Consejo Consultivo de Evaluación de la Educación será el 28 del mismo mes.


*Publicado originalmente en La Crónica el 6 de marzo de 2014.

5 de marzo de 2014

Con Gordillo encarcelada, siguen intactos vicios y corruptelas del sistema educativo

Por: Laura Poy Solano 

El golpe certero sólo devolvió al gobierno el control político del gremio: expertos Maestros denuncian que los tienen contra la pared y así no le servimos a nadie Los alumnos siguen a la espera de que Peña Nieto concrete el cambio que prometió en 2012 A un año de la aprehensión de la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo Morales nada cambió en el sistema educativo. La venta de plazas y evaluaciones estandarizadas, la corrupción, el uso de comisionados, la asignación de supervisores y directores a tareas político-electorales, el acceso a cargos y privilegios, sigue igual, afirmaron investigadores, profesores y dirigentes institucionales del gremio. 
 Para quienes desde el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) enfrentan los efectos del derrumbe de la maestra, se trató de un golpe certero. Y uno de ellos añadió: Nos tienen agarrados por el cuello, contra la pared. De este modo no le servimos a nadie. Creo que al Presidente no le queda del todo claro que aún somos necesarios. 
 En esa tónica, dirigentes sindicales que se hicieron al cobijo de la lideresa chiapaneca y continúan en la estructura de ese sistema, revelaron los hechos que acompañaron el momento de su aprehensión: “Fue una decisión de Estado en la que se movió todo el aparato de poder. No sólo el Presidente. La noche de su detención, los secretarios seccionales recibieron llamadas directas de sus gobernadores. El mensaje fue claro: ‘contigo no hay problema, las cosas están bien, pero esto es una decisión de Estado. No podemos oponernos’”. 
 Relataron que el 26 de febrero de 2013, uno de los escenarios analizados fue el de rebelarse contra el gobierno de Peña Nieto, pero al final se reconoció que no teníamos la fuerza. 
 Hoy día, coincidieron en señalar los expertos, la única diferencia con los tiempos de Gordillo consiste en que el gobierno recuperó el control político del SNTE. 
Sin embargo, avanza la continuidad de un proyecto en el que la dirigencia sindical colaboró de forma permanente. Y con un modelo sindical que no ha sido tocado. 
 Para los conocedores de esta organización que acumuló un exceso de poder bajo las riendas de Gordillo Morales, quien encabezó el gremio por 24 años, la reforma educativa y sus leyes secundarias son la culminación de un proceso que en forma sistemática se venía prefigurando, y que contó con la colaboración y apoyo de la ex dirigente. Sin embargo, la caída de la ex secretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI), detenida hace un año en Toluca, cuando se dirigía al Consejo Nacional del sindicato en Guadalajara, no fue suficiente para garantizar un cambio en el sistema educativo, afirmó Ángel Díaz-Barriga, investigador emérito del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México. 
 Su aprehensión –por presunto uso de recursos de procedencia ilícita por 2 mil 600 millones de pesos– era necesaria, por la imagen que representaba, la corrupción que significaba y el cacicazgo sindical que ejercía, pero era necesario realizar también un cambio en las relaciones sindicales. El modelo del SNTE no ha sido tocado, heredamos un nuevo cacique para los próximos 15 o 20 años. 
 César Navarro, investigador del Instituto José María Luis Mora, observó que la eliminación de Elba Esther de la escena política en modo alguno significa que se hayan modificado el rumbo y las directrices generales del sistema educativo. A lo largo de la historia del SNTE lo ocurrido con Gordillo ha sido un hecho recurrente. El ascenso y caída de los caciques. 
 Lo que en realidad se ha recuperado es el control político del SNTE, el cual se había debilitado por las concesiones y los espacios de poder que le habían otorgado y que llegó a constituir un obstáculo o un grupo de presión que intentó chantajear o rivalizar con quienes la habían encumbrado. 
 Carlos Muñoz Izquierdo, catedrático de la Universidad Iberoamericana, destacó que el encarcelamiento de Gordillo, más allá de su espectacularidad, sólo sirvió para abrir el paso a la implementación formal y no precisamente efectiva, de la reforma a los artículos tercero y 73 constitucionales, mientras que el sistema educativo, sobre todo los alumnos que asisten a la escuela, siguen esperando el cambio anunciado por el presidente Enrique Peña Nieto el 2 de diciembre de 2012. 

 *Publicado originalmente en el periódico La Jornada Miércoles 26 de febrero de 2014, p. 18.